El cura y los circos

ALBERTO ABASCAL
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José Aumente, tras despedirse como párroco en Carrión en julio de 2011, ejerce ahora como director de los departamentos de Ferias y Circos y de Carretera de la Comisión Episcopal de Migraciones

El cura y los circos

El actor Santi Millán presenta presenta actualmente Adivina qué hago esta noche, el concurso de Cuatro Televisión en el que hay que descubrir habilidades ocultas, un programa que se estrenó con 1.375.000 espectadores y un 9,6% de share. Y en una de sus últimas emisiones tuvo a un palentino como especial protagonista: el sacerdote José Aumente, muy conocido en la provincia por su actividad diocesana. Aumente apareció en pantalla para verificar las dotes artísticas de una joven italiana malabarista.
José Aumente, nacido en Cevico de la Torre el 1 de junio de 1948, ejerció como sacerdote en Castrejón de la Peña, Antigüedad y Carrión de los Condes. Sin embargo, desde hace unos años, la Conferencia Episcopal le asignó una tarea cuando menos curiosa o que muy pocos conocen. Es el director de los departamentos de Ferias y Circos y de Carretera de la Comisión Episcopal de Migraciones. Concretamente, su función es llevar los sacramentos a todo tipo de artistas ambulantes que, como él mismo reconoce públicamente «carecen de diócesis». 
Improvisando altares sobre la pista, Aumente acude por demanda a cualquiera de los cerca de medio centenar de circos que operan en España para atender todo tipo de necesidades: bodas, comuniones, bautizos, confesiones o simplemente, bendición de instalaciones como el cañón del hombre bala o el trapecio de la estrella de la función.    
«No caemos en la cuenta de que por haber nacido en una determinada ciudad o pueblo, tenemos una parroquia, unas campanas, un cura, unos amigos, una escuela o un bar pero el circense no tiene diócesis», reconocía en una entrevista concedida en su momento a Europa Press.

Salvo por lo pintoresco del entorno, la misa discurre como cualquier otra. El sacerdote lleva consigo todo lo necesario: el cáliz, la patena -plato en el que se coloca la forma consagrada- y un recipiente grande que hace las veces de pila bautismal (en caso de bautizo) y que dispone a su alrededor mientras los artistas, vestidos de civiles, aguardan con respeto.
Más difícil es que el acto religioso se celebre en domingo, ya que las funciones suelen tener lugar los fines de semana en horarios de mañana y tarde. Por este motivo, Aumente oficia los sacramentos de martes a jueves, aunque a veces coincide su visita con algún pase y él se acomoda entre el público.
«El mundo del circo es muy desconocido pero es muy gozoso, da muchas satisfacciones. No entenderíamos cómo es posible todas las semanas levantar, volver a construir. Haga frío o calor, llueva o no llueva, el circo tiene que hacer el camino, hay que ofrecer la función», reflexiona Aumente. Y mientras haya circo, circenses y función, tendrá que haber un cura igual de ambulante que ellos, que les asista.
José Aumente se despidió de su ejercicio pastoral en la provincia en julio de 2011 en Carrión de los Condes con una misa en la iglesia de Santa María en la que intervino la Coral Carrionesa. La celebración terminó con el canto de la Salve en la iglesia y una cena de hermandad en la que se le hizo un reconocimiento público por su labor pastoral.

Pero Aumente no sólo atiende las necesidades espirituales de los artistas ambulantes. También ejerce como responsable de la Pastoral de la Carretera en España: un servicio de pastoral pionero en el mundo, que nació hace más de 50 años cuando un presbítero fue auxiliado por un camionero la noche de Navidad de 1962 (Fuente Ecclesia).
Esta pastoral también se ocupa de quienes sufren el dolor de la pérdida de alguien querido que murió en accidente y también quienes sufren las secuelas de los mismos. Por eso el tercer domingo de noviembre celebra una misa en recuerdo de quienes murieron en las carreteras y en mayo una jornada para consolar a los familiares y a quienes les cambió la vida tras un accidente.