Del ruedo al escaño

Agencias
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Del ruedo al escaño - Foto: SUSANA VERA

La Tauromaquia ha regresado al centro de la polémica tras irrumpir en la campaña electoral

El salto a la política de toreros como Miguel Abellán y Salvador Vega (PP) y Serafín Marín (Vox), así como las promesas electorales de proteger la Fiesta por ley (de los de Casado y los de Abascal) o de someter su prohibición a referéndum (de Podemos) han llenado de albero la campaña electoral, después de unos años en que la Tauromaquia permanecía en un segundo plano a nivel político. Un desembarco en la cosa pública que divide al planeta de los toros, como lo llamó el crítico Díaz Cabañate, entre los que se felicitan por el regreso a la primera plana y los que lamentan que este espectáculo se haya convertido en una simple arma arrojadiza entre los partidos, pasando por el miedo de que la Fiesta quede marcada, aún más, como un mundo exclusivo de la derecha.
Precisamente, sobre este último extremo alertaba hace unos días el todavía ministro de Cultura, José Guirao:  «Meter a la  Tauromaquia en la polémica política no le va bien a la Fiesta, que es una tradición y como tal tiene amantes y detractores en todo el espectro ideológico. Intentan  hacerlo punta de lanza de un partido concreto me parece perjudicial».  No comparte su opinión el presidente de la Fundación Toro de Lidia, el ganadero Victorino Marín: «También hay jueces o abogados en el poder representando a la izquierda, como Fernando Grande-Marlaska o Manuela Carmena, y no por eso vamos a decir que toda la Justicia sea de izquierdas. No se puede generalizar». Precisamente, la Fundación se creó en su día, entre otros objetivos, para actuar como lobby de presión ante los poderes políticos y para proteger a la Fiesta de los ataques que recibía desde las instituciones, como ocurrió en Cataluña. De hecho, uno de los grandes triunfos de este organismo fue la resolución del Tribunal Constitucional que tumbó la prohibición de los festejos aprobada por la Generalitat.
«Está muy bien que se politicen los toros si con ello se consigue que el Gobierno de turno se dé cuenta que también existen. Esto no significa que los aficionados deban sentirse representados únicamente por una u otra formación», opina el veterano crítico taurino Antonio Lorca en la misma línea de las palabras de Victorino Marín.