Honores al emperador

Rubén Abad
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Los vecinos recrean por cuarto año consecutivo la visita de Carlos I en 1517 a la villa durante su primer viaje a España. El marqués y su séquito reciben a la comitiva real en la Puerta de Reinosa

Honores al emperador

Aguilar de Campoo pude presumir de haber dado cobijo durante cuatro días al emperador Carlos I y su séquito en la primera visita a España del que, con el paso de los años, se convertiría en el monarca más poderoso del siglo XVI. 
Fue el 24 de octubre de 1517 cuando el aún infante recaló en la villa galletera, donde fue agasajado con todos los honores por los vecinos de la época. Una efeméride con la que los aguilarenses se volcaron ayer por cuarto año consecutivo con una amplio abanico de actividades que se desarrollaron al abrigo de las Jornadas Renacentistas, promovidas por la cocejalía de Cultura, Turismo y Desarrollo Municipal.
Como si el tiempo se hubiera detenido en la Edad Media, la comitiva del marqués de Aguilar se reunió en la plaza de España para acercarse a continuación hasta la Puerta de Reinosa, donde recibieron al joven infante, que por aquel entonces contaba con apenas 17 años de edad. 
Arropado por decenas de aguilarenses, Carlos recorrió las principales arterias de la localidad, engalanadas para la ocasión con 24 estandartes, y paseó por el MercadoRenacentista entre una gran expectación de público. Al término de la recreación, se repartieron 500 bollos preñados. Las actividades continúan hoy con una segunda recreación en el monasterio de Santa María la Real, a las 12 horas.