Condenan a un matrimonio por alterar dos plenos en Villoldo

ALBERTO ABASCAL
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El zarandeo que sufrió la teniente de alcalde causó en ella un desasosiego y una ansiedad que le afectaba a su vida profesional y personal, ya que no comía ni dormía cuando había sesión plenaria

Condenan a un matrimonio por alterar dos plenos en Villoldo

El Juzgado de lo Penal ha condenado a un matrimonio formado por F.L.G. y V.P.O., a multas que suman más de 7.000 euros como autores responsables de los delitos de resistencia grave y desobediencia a la autoridad, así como un delito leve de falta de respeto a la autoridad, al protagonizar desórdenes durante la celebración de dos plenos en el Ayuntamiento de Villoldo, concretamente en las sesiones del 25 de agosto de 2016 y del 17 de febrero de 2017.
A ambos acusados, según la sentencia, a la que ha tenido acceso Diario Palentino, también se les condena a que indemnicen con 1.000 euros a la que fuera teniente de alcalde por daños morales. Asimismo, la autoridad judicial ha solicitado que se abran diligencias a uno de los testigos propuestos por la defensa por supuesto falso testimonio.
El dictamen, que puede ser recurrido en apelación ante la Audiencia Provincial, establece como hechos probados que el día 25 de agosto de 2016 ambos acusados asistieron al pleno del Ayuntamiento de Villoldo. Durante su transcurso, F.L.G. interrumpió al alcalde, José Ignacio Antolín Merino, en sus intervenciones en varias ocasiones, mientras que la acusada V.P.O., por su parte, cuando intervenía uno de los concejales, con ánimo de injuriar, le llegó a decir «tú que hablas, que eres un payaso, que no sirves ni para plantar lechugas», y poco después dirigiéndose al alcalde le llamó «chulo y prepotente». Asimismo, el día 17 de febrero de 2017 los procesados asistieron también a otro pleno. En un momento dado, el acusado pidió la palabra y cuando el alcalde se la dio, dijo «hablo o me voy», a lo que contestó el alcalde «Haz lo que quieras». En ese momento F.L.G., en voz alta, aseguró: «Llevas todo el pleno haciendo lo que se te pone en los cojones», momento en que el alcalde le instó a que abandonara la sesión, pero hizo caso omiso. 
De hecho, se negó a hacerlo manifestando en voz alta: «A mí tú no me echas, que me saque la Guardia Civil». Ante esta actitud, el alcalde regresó a la mesa, mientras que la acusada aprovechó para acercarse comenzando a insultar al primer edil con expresiones como «chulo y sinvergüenza».

Ante esta actitud, y no siendo posible la continuación del pleno, el alcalde y los concejales se dispusieron a abandonar el salón, justo en el momento en que F.L.G. se acercó a la teniente alcalde agarrándola del brazo y zarandeó diciendo: «Tú no sabes quién soy yo».
La magistrada del Juzgado de lo Penal argumenta en la sentencia para imponer una indemnización en favor de la teniente de alcalde que el zarandeo que sufrió «causó en ella un desasosiego y una ansiedad que le afectaba a su vida profesional por cuanto que no quería acudir a los plenos y a su vida ordinaria puesto que ni comía o dormía» en las jornadas en las que se fijaba sesión plenaria.