Los panaderos quieren promocionar el pan en los colegios

DP
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Presidentes de asociaciones de fabricantes se reúnen en el Cetece para establecer líneas de actuación conjunta en pos de un producto artesano de calidad

Los panaderos quieren promocionar el pan en los colegios - Foto: Sara Muniosguren

El objetivo común es reivindicar el pan y, sobre todo, el oficio del panadero. Es, a día de hoy, «algo fundamental, en lo que trabajamos todos, en la puesta en valor del producto artesano, que el consumidor aprenda a valorarlo, lo aprecie», afirmó ayer María Franco, presidenta de la Asociación de Fabricantes de Pan de Palencia, quien ve, junto a otros responsables del colectivo de Castilla y León, que «la única manera de competir con una gran superficie, por ejemplo, es con actividades de divulgación, como una campaña en los colegios para promover el consumo de un pan de calidad, artesano y de cercanía, y que desde muy pequeñitos aprendan a crear criterio». 
Estas declaraciones coinciden con la celebración del Día Internacional del Pan, que en Palencia va acompañado de un programa de actividades organizadas hasta el sábado, como el encuentro de presidentes de asociaciones de fabricantes del producto que tuvo lugar ayer en el Centro Tecnológico de Cereales, Cetece, coorganizador de la Semana del Pan. El presidente del Cetece, Francisco Javier Labarga, explicó sobre los objetivos de la reunión de representantes del sector de panadería de Castilla y León (siete provincias) que se trataba de  analizar  la situación, y es que «sigue descendiendo el consumo de pan per cápita», y eso es «preocupante». «Ha llegado el momento de decir en Palencia y Castilla y León hasta aquí hemos llegado. Analicemos seriamente qué es lo que está pasando y vamos a tomar medidas».
El Cetece tiene una visión «global» de por qué ha descendido el consumo pan, «fundamentalmente porque durante muchos años fue considerado un artículo de primera necesidad pero desde el propio sector no se le ha dado un valor añadido, ni puesto en su sitio; es un artículo que hay que pagar en su justo precio y que tiene que ser de primera calidad», afirma Labarga. 
Y, a partir de ahí, «todos los demás son problemas de competencia, de profesionalidad y, en Palencia, uno muy grave, que hay panaderías que se están cerrando porque no hay descendencia ni nadie que se quiera quedar cuando, encima, es un negocio rentable», subraya.  En este sentido, Labarga explica que el Cetece orienta a las personas que van a estudiar su formación profesional que «ya no es un oficio tan esclavo, que existe un tecnología -frío- que permite dignificar la profesión».
El presidente del Cetece opina que hay que decir a las administraciones  que en Castilla y León hay más de 400 empresas de panadería pequeña con más de 1.500 puestos de trabajo. «Es un sector importante y hay que hacerlo valer», asegura.
En el capítulo de medidas, Francisco Javier Labarga habla de las educativas. «Queremos acceder a los colegios para, a través de unos folletos, charlas o desayunos saludables, enseñar a los niños entre 8 y 12 años a consumir un pan y una bollería de calidad, crearles esa costumbre», concluye.