En la sociedad del yo

ALBERTO ABASCAL
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En la sociedad del yo - Foto: Á“scar Navarro

El doctor en psicología, Javier Urra (Estella, Navarra, 1957), trató de inculcar ayer a la comunidad del Colegio Sagrado Corazón de Venta de Baños que la educación debe ser la piedra angular para la sociedad

El mediático doctor en psicología, Javier Urra (Estella, Navarra, 1957), trató de inculcar ayer a la comunidad educativa del Colegio Sagrado Corazón de Venta de Baños en su conferencia titulada La educación: en el hogar, en la escuela y más allá, que la educación debe ser la piedra angular en toda su extensión del desarrollo de la sociedad y el individuo, especialmente en un momento actual en el que estamos inmersos en lo que se viene a denominar como «la sociedad del yo». «Todos deberíamos relativizar los problemas, deberíamos estar más en contacto con la naturaleza; hablar del perdón, especialmente a los demás; y, sobre todo, deberíamos valorar las distintas orientaciones que existen en su globalidad», aseguró Urra en declaraciones a Diario Palentino antes de presentarse ante un nutrido auditorio del centro educativo ventabañense.
Javier Urra, que es presidente de la Comisión Deontológica del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y de la Asociación Iberoamericana de Psicología Jurídica, además de patrono de Unicef y director de Urrainfancia, trató de llevar a los presentes que debemos centrarnos en aquellos aspectos esenciales de la vida como la alimentación, los amigos, los aprendizajes; en la lucha para lograr la autonomía, la independencia y la seguridad que tanto necesitaremos. «Debemos saber cómo tener capacidad crítica, cómo ser dueños de nuestra vida; cómo cuidar a los niños, cómo afrontar el colegio, el instituto; cómo hacer frente a los errores, a las conductas de miedos, de riesgos, al mundo de las drogas y así un largo etc.», apuntó quien fuera el primer defensor del Menor en España (1996-2001) y presidente de la Red Europea de Defensores del Menor.
Además se adentró en áreas que son sustanciales -apuntó- «para  la  felicidad», como la creatividad y el arte, la educación emocional, las familias de hoy, los hijos, hermanos o familia; los juegos y juguetes; así como la importancia del lenguaje y la comunicación, o cómo asumir la sexualidad y el amor; la importancia del sueño; la prevención del suicidio; los trastornos psicopatológicos; los valores y la trascendencia, el respeto y la espiritualidad; la violencia de género y la violencia filio-parental. Asegura que a los hijos tenemos que preparalos para la incertidumbre, el miedo, «si no tendremos hijos que son como el cristal: duros pero frágiles. Los padres también debemos enfrentar nuestros propios miedos», y mantiene que para que los niños no se conviertan en «cristal», a los niños hay que mandarlos a un campamento, al hospital para que vean a niños enfermos. También hay que llevarlos a ver a su abuela con Alzheimer, porque es su deber. Hay que hablarles de la muerte y decirles que el mundo no es tan maravilloso».
Urra también quiso desterrar el tópico de que en la sociedad actual no existen valores: «Eso no es cierto. Nunca se han perdido los valores sociales. De hecho, cada vez hay más gente volcada con espíritu solidario a través de asociaciones o a través de iniciativas propias. Si inculcas que lo que ofreces es bueno, siempre se realizarán acciones buenas».
Por lo demás, Javier Urra, que acudió a su cita acompañado de su esposa, reconoció ayer a este periódico que se sentía feliz en la provincia de Palencia. De hecho, recordó su estancia por Carrión de los Condes.