El polen da una tregua a los alérgicos tras un duro invierno

Esther Marín
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El polen da una tregua a los alérgicos tras un duro invierno - Foto: Á“scar Navarro

Si continúa el tiempo seco, es de esperar que los niveles de polen de las gramíneas sean moderados

Hace apenas diez días que ha llegado la primavera y todo indica que será calurosa y con pocas lluvias. De darse estos factores, la llegada de las alergias propias de esta estación se retrasará y quienes no toleran el polen de las gramíneas, por el momento, sufrirán de forma moderada sus consecuencias. Así, ante la ausencia de lluvias de los últimos meses y una polinización leve, parece que los alérgicos a las gramíneas vivirán unas semanas más de cierta tranquilidad.
«Hay que esperar a ver qué pasa en las próximas semanas, tanto con los niveles de lluvia como con las temperaturas. Los cambios térmicos y un calor excesivo en esta época contribuyen y adelantan la floración», apunta la responsable de la Unidad de Alergología del Complejo Hospitalario de Palencia, Susana Cabrerizo Ballesteros.
Los expertos creen que estos parámetros bajos no deben afectar de manera muy intensa a los alérgicos al polen de las gramíneas. Esto supondrá una tregua tras el duro invierno que han pasado los alérgicos al polen de las cupresáceas -cipreses y arizónicas-, que desde principios de año están sufriendo sus consecuencias. Las fuertes lluvias del otoño provocaron una polinización muy intensa en estas especies, a lo que se sumó la ausencia de lluvia en invierno, que hizo que no se limpiara la atmósfera de pólenes. El resultado fue que en ciudades como Palencia, Ávila, Burgos y Segovia, los niveles de polen de cupresáceas se multiplicaron entre cinco y diez veces este invierno en comparación con el del año pasado.