Melodías con alma y ritmos gamberros

Laura Burón
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Agua Proyect y su mestizaje ibérico-latino, la potencia y energía de Virginia Brown & The Shameless y la diversión y locura de La Pegatina convirtieron la ciudad en un auditorio al aire libre en el que tuvo cabida todo tipo de público

Melodías con alma y ritmos gamberros - Foto: Sara Muniosguren

La jornada de ayer fue una de las más musicales de las fiestas de San Antolín. Tres fueron los conciertos que se celebraron con apenas unas horas de diferencia en la capital, a cada cual más diferente. Actuaciones que permitieron a los palentinos acercarse a distintos estilos por los que quizá, de otra manera, no se hubieran interesado. 
 Los primeros en hacer sonar sus instrumentos fueron los integrantes del grupo palentino Agua Proyect, que comenzó siendo trío y ahora es quinteto, y ofreció un recorrido sosegado  por la música de la Península Ibérica y América Latina. 
Así lo explicó María Alba, la cantante, que invitó a los presentes, muchos de los cuales disfrutaron del concierto sentados, a «un viaje surcando las aguas hacia otras latitudes, más allá del Atlántico». 
Su dulce voz sonó junto al saxofón, el violonchelo, la guitarra, la batería y otros instrumentos como el pandero cuadrado, para interpretar algunos temas con un claro toque tradicional, pero siempre desde un punto de vista más actualizado y con ese toque personal que este conjunto palentino sabe dar a sus canciones.
palencia en negro. De ese mestizaje cultural a otra mezcla de estilos; la que Virginia Brown & The Shameless subieron al escenario de la plaza de la Inmaculada en el tercer concierto del ciclo Palencia en Negro. 
Llegado desde Sicilia, este grupo hizo que la sensación de frío que en las últimas noches ha reinado a los pies de la catedral fuera menos intensa en un concierto lleno de energía y buenas vibraciones. Con las maracas en la mano y los hombros al descubierto, la líder de esta banda animó al público con algunas palabras en castellano a participar en el concierto alzando las manos y batiendo palmas.
 De esta manera, Virginia Brown y sus chicos trajeron hasta Palencia el espíritu de Nueva Orleans, con un repertorio en el que no faltaron el mambo, la rumba, el stroll o el boogie, con el saxofón y los teclados como grandes protagonistas, pero siempre dejando clara su procedencia al recurrir también a elementos típicos de la música siciliana. Todo ello forma parte de su primer proyecto discográfico, que vio la luz en el año 2015 bajo el nombre Big Town.
La potente voz en la que el Rythm & Blues más puro recupera su esencia y unos ritmos locos y muy enérgicos hacían prácticamente imposible quedarse quieto, todo ello salpimentado con esa estética típica de las bandas de este estilo musical. Un concierto divertido que animó al público presente, le invitó a bailar y convirtió la plaza capitalina en la fiesta de la buena música.
Y mientras sonaban los últimos temas de Virginia Brown y su banda, en el parque del Salón se iba concentrando gente a los pies del escenario. El concierto de La Pegatina era uno de los más esperados por el público palentino, sobre todo, el más joven.
La locura del grupo catalán se dejó notar en esta actuación en la que se escucharon las canciones de su último trabajo discográfico titulado Ahora o nunca y aquellas que les han hecho ser una banda de éxito que está de gira para celebrar su 15 aniversario.
Como ha ocurrido en otras muchas ciudades españolas, el público respondió a la llamada de esta banda que siempre garantiza diversión y mucha adrenalina en sus masivos conciertos.