La Junta dispara la venta de suelo industrial un 700%

Santiago González
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Vista aérea del polígono industrial de Villadangos del Páramo (León) cuando aún se encontraba allí la multinacional Vestas. - Foto: Ana M. Díaz

La rebaja del precio y la recuperación económica han provocado que la enajenación de parcelas en 2018 en polígonos y parques tecnológicos sea similar a la de los cinco ejercicios anteriores

La imagen de polígonos industriales vacíos tan habitual durante los años de la crisis económica se está tornando borrosa e incluso ha desaparecido en muchos de ellos. La falta de actividad que condenó durante lustros al abandono de millones de metros cuadrados de suelo industrial parece haber terminado. El Instituto para la Competitividad Empresarial (ICE) apoya esta sensación con unos datos demoledores. Tan sólo el pasado año se vendieron más de 340.000 metros cuadrados en los 25 polígonos y parques tecnológicos que tiene en la Comunidad, una cifra que iguala a la enajenada durante los cinco años anteriores juntos.
El ICE ha conseguido vender 625.970 metros cuadrados repartidos en 151 parcelas, más otros 42.660 m2 cedidos en derecho de superficie repartidos en 12 parcelas, de polígonos ubicados en las provincias de Ávila, Burgos, León, Palencia, Segovia, Valladolid y Zamora desde que la Consejería de Economía y Hacienda puso en marcha unas medidas para incentivar a ocupación de suelo industrial y tecnológico en abril de 2016. La superficie industrial en este periodo (algo más de 30 meses) se ha multiplicado por más de siete con respecto a la vendida durante 2013, 2014, 2015 y de enero a marzo de 2016 (39 meses) con un incremento de ventas que supera el 700 por ciento.
Estas operaciones de compra han sido formalizadas por 76 empresas (más la que ha adquirido el derecho de superficie sobre 12 parcelas en Villabrázaro), entre las que han abierto un nuevo centro productivo en la Comunidad y las que han ampliado sus instalaciones anteriores. Toda esta actividad económica ha supuesto un fuerte espaldarazo al empleo, ya que con ello se va a generar 890 nuevos puestos de trabajo y se van a movilizar cerca de 265 millones de inversión privada, según las cifras aportadas por las propias compañías.
Este fuerte empujón en la venta de suelo industrial en los 23 polígonos industriales y dos parques tecnológicos en fase de comercialización que tiene la administración autonómica provoca ya que una decena de ellas cuente con más de un 70 por ciento de ocupación. Entre todos ellos destaca Carbonero el Mayor II que se encuentra ahora sin disponibilidad al haber vendido todas sus parcelas, no obstante hay otros como Villalmanzo (Burgos), Medina del Campo (Valladolid) o Boceguillas (Segovia) que ya están ampliamente por encima del 90 por ciento. Vizcolozano (Ávila), Cistierna (León), Venta de Baños (Palencia), Cantimpalos (Segovia), El Burgo de Osma (Soria) y el Parque Tecnológico de Boecillo (Valladolid) también se encuentran por encima del 70 por ciento. Por el contrario, los polígonos de Arévalo y Baltanás, ubicados en Ávila y Palencia respectivamente, no alcanzan el 10 por ciento del suelo vendido.

Flexibilización

La adquisición de suelo industrial desde abril de 2016, que supondría la superficie equivalente a más de 125 campos de fútbol, se ha beneficiado de varias bonificaciones en su tarifa con una rebaja general de 42 por ciento de media como consecuencia del proceso de retasación realizado por la Consejería de Economía y Hacienda. Adicionalmente, en todas las ventas se ha aplicado además un descuento del 15 por ciento, salvo en los casos de Cubillos del Sil y Cistierna (ambos en León), Baltanás (Palencia) y Villabrázaro (Zamora), donde la bonificación ha alcanzado el 50 por ciento sobre el precio oficial, según los datos facilitados por el ICE.
A estas condiciones generales se han unido en el último año y medio varias zonas con mayores necesidades de reindustrialización donde se han puesto en marcha medidas específicas. 
Así, la Junta aprobó en diciembre de 2017 un programa territorial de fomento para Miranda de Ebro (más conocido como plan de reindustrialización), puesto en marcha tras el anuncio ese mismo año del cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña. Esta decisión ha permitido rebajar un 50 por ciento los precios de venta de suelo en Ircio, el mayor polígono industrial de los promovidos por el ICE con 250 hectáreas repartidas en 243 parcelas, con tres zonas diferenciadas (industrial, tecnológica y logística) y totalmente urbanizado. No obstante, actualmente cuenta con una baja ocupación que no llega al 38 por ciento de su casi millón y medio de metros cuadrados de superficie neta.