Servicio de Teleictus

E. Marín
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Mediante videoconferencia con el 'Clínico' de Valladolid se estudia la situación del paciente y se determina la terapia farmacológica que precisa antes de su traslado a la capital vecina

Cada seis minutos se produce un ictus en España. Se trata de una enfermedad cerebrovasculardebida a la disminución u obstrucción del flujo sanguíneo.
El ictus es la primera causa de mortalidad entre las mujeres en nuestro país y la segunda en los varones, según datos del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología. En Europa mueren 650.000 personas al año por esta causa y, de ellos, 40.000 son españoles.
 En Castilla y León, el ictus ocasiona unas dos mil muertes al año y cerca de cinco mil ingresos hospitalarios. Además del control de los factores de riesgo, una de las claves en el control del ictus es la atención inmediata y especializada. Según distintos estudios se estima que casi un tercio de pacientes de ictus o infarto cerebral podría salvar su vida o librarse de una grave discapacidad si fuera atendido rápidamente en las unidades específicas de esta enfermedad neurológica.
En Palencia no hay unidad específica de ictus, pero sí una intervención muy precisa y profesional que permite ganar tiempo en la atención al paciente.
Así, desde hace tres años -febrero de 2013- la telemedicina permite tener un contacto directo entre los profesionales de Urgencias del Río Carrión y de la Unidad de Ictús del Clínico de Valladolid. Se trata del Servicio de Teleictus, que permite una atención más rápida para que se restablezca cuanto antes el flujo sanguíneo al cerebro, se dañe menos y sea posible una mejor recuperación.
Cuando un paciente llega al Servicio de Urgencias de Palencia con una sintomatología que indica el taponamiento de la arteria encargada de suministrar flujo sanguíneo, requiere una primera evaluación neurológica para valorar el posterior tratamiento.
De esta manera, mediante videoconferencia se conecta el profesional palentino con el especialista de Valladolid y analizan la situación clínica del paciente, las pruebas realizadas y determinan la terapia farmacológica que precisa.
«El tratamiento se puede iniciar inmediatamente y durante el trayecto hasta Valladolid puede ir haciendo efecto al objeto de desbloquear el trombo para recuperar el riego sanguíneo del cerebro», apunta el jefe del Servicio de Urgencias del Río Carrión, Gonzalo Ibáñez. De esta manera, «se gana cerca de una hora» y los pacientes que llegan a Valladolid pueden reducir las posibilidades de tener secuelas, así como de mortalidad.
El sistema de teleictus «se basa en el trabajo en equipo entre los dos hospitales y los servicios implicados». Se estima que casi un tercio de pacientes que sufren ictus o infarto cerebral podría salvar su vida o librarse de una grave discapacidad si fuera atendido rápidamente en las unidades específicas de esta enfermedad neurológica. El tratamiento precoz supondría salvar la vida a más de 6.000 enfermos de los 40.000 que cada año mueren en España por esta enfermedad.