Volver a Barsinghausen

O. H.
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Volver a Barsinghausen - Foto: Eva Garrido

El centro cultural Lecrác muestra hasta el 23 de marzo una exposición con 70 fotografías que recuerdan las historias de los palentinos que emigraron a una pequeña ciudad alemana en la década de los 60

En Alemania no atan a los perros con longanizas. Ni ahora, ni hace 50 años. Pero tampoco se puede negar que el cambio que supuso para los cientos de palentinos que emigraron a Alemania en la década de los 60 dejó huella. Tanto como para una exposición de fotografías, la mayoría personales, de aquellos que entre otras localizaciones acudieron a Barsinghausen. 
 «Como aquel palentino que la primer vez que llegó a un bar en Alemania, se quedó alucinado, y lo primero que hizo fue quitarse la boina», recordaba ayer Alberto Rodríguez Lechón, presidente del Grupo Muriel, quien organiza esta muestra, y uno de aquellos palentinos que emigraron para el país de los Landers. «Las mujeres que acudieron, se libraron del yugo de sus padres y hermanos; se formaron; igual que los hombres que fueron allí», expuso. No en vano, como se recordó durante la inauguración de la exposición Emigrantes palentinos en Barsinghausen, Alemania muchos de los primeros contratados en Fasa Renault cuando se abrió en Villamuriel fueron personas que habían estado en el país germano.
El centro cultural Lecrác acoge hasta el 23 de marzo esta muestra con 70 imágenes que ayer evocaron aquellos momentos difíciles, en los que coger el petate e ir a un país diferente, en el que se encontró «libertad, trabajo, formación y solidaridad entre los españoles, hasta con los de Valladolid», bromeó el presidente del Grupo Muriel. «Y mira que eso era difícil», culminó Rodríguez Lechón.
Destacable la gran expectación que  levantó esta exposición que no parará solo en Palencia, sino que recorrerá, al menos siete localidades. Por ahora están confirmadas Brañosera, Dueñas y Santibáñez de la Peña.
Lo cierto es que la sala en la que es exponen las imágenes, los recortes de prensa y hasta algunos pasaportes  y permisos de trabajo de los que utilizaron aquellos palentinos, se quedó pequeña. Es más, hubo que salir fuera del Lecrác para que aquellos emigrantes palentinos que acudieron a la apertura pudieran hacerse una foto para el recuerdo. 
Muchos fueron los comentarios de aquellos que se acercaron a la sala. Desde ¡mira a fulanito, qué joven!, a remembranzas de zonas por las que caminaban en aquella ciudad ubicada en las inmediaciones de Hannover. 
 «Yo la verdad es que no conozco a muchos de los que salen. A alguno sí, pero ya quedamos pocos. Fui a otra zona. Pero reconozco que el cambio con España fue abismal», reconoce Jesús Vela. «Empezé en una fábrica de televisores, luego hice un curso de soldadura y estuve por diferentes zonas», aunque luego se volvió en los 70.
Más reciente tiene el recuerdo Jerónimo González, quien volvió a Palencia en la década del 2000. «Fue un impacto. La verdad es que hecho de menos Alemania. Si soy sincero, me arrepiento de haber vuelto a España». De ahí que las 70 imágenes -«que irán aumentándose, porque habrá más gente que aporte fotos, ahora que se ha organizado la muestra», opinó Rodríguez Lechón- sirvan de billete para un viaje al pasado, a Barsinghausen, aquella ciudad que albergó a tantos y tantos palentinos, hace décadas, aportando un soplo de aire fresco que también llegó a la provincia y que aún corre por ella.