El reloj más visto de España

Agencias
-

Madrid tiene todo preparado para celebrar la Nochevieja en la Puerta del Sol, donde la principal novedad de este año será el 'videomapping'

Cada 31 de diciembre, España fija sus ojos en el reloj de la madrileña Puerta del Sol para que su compás le marque la entrada al nuevo año. Un lugar donde miles de madrileños y turistas se concentran durante la Nochevieja, un evento que este año estrena el videomapping.
Será momentos antes de las campanadas, entre las 23,40 y las 23,55 horas, cuando se proyectarán vídeos e imágenes sobre la fachada de la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Un acontecimiento para el que ha sido necesario instalar una torre y un módulo central de proyección junto a la fuente de la calle Preciados.
También el reloj, cuyo papel es fundamental para dar la bienvenida al año, ya se encuentra preparado para la noche de mañana. Jesús López, a cargo del mítico instrumento desde 1996 afirma que «todo está controlado»: «Tengo la seguridad plena de que funcionará bien, es una máquina y puede fallar, pero no es probable».
Antes de comer las uvas, se proyectarán imágenes sobre la fachada de la Real Casa de Correos. Antes de comer las uvas, se proyectarán imágenes sobre la fachada de la Real Casa de Correos. - Foto: BALLESTEROSEl relojero precisa que «el mantenimiento se hace todas las semanas». «Mi compañero y yo venimos todos los sábados por la mañana para remontar las pesas que están en su parte más baja. Además, revisamos toda la máquina, se limpia y se engrasa», añade.
Respecto a los cuidados de los últimos días, asegura que «son mínimos». «Cuando llega el día 31, la máquina está controlada, pero el mecanismo de la bola hay que probarlo y limpiarlo. El día 30 se colocan micrófonos en los altavoces y hay que probar el sonido, en definitiva todo el conjunto de cosas que hay que hacer para que todo funcione bien», explica.
López considera que «es un orgullo» estar al cargo del famoso reloj y asegura que el secreto para estar tantos años al frente es «trabajar en lo que tes gusta», aunque se muestra preocupado por el futuro de este tradicional oficio: «Estos trabajos se han aprendido como aprendiz en un taller, hoy en día se realizan cursillos, ahí esto no se aprende. Hace falta tiempo, coger una máquina vieja y practicar, en definitiva aprender», señala.
Pero, para que todo funcione correctamente durante las campanadas, un total de 872 efectivos, entre policías, agentes de movilidad y personal sanitario y de limpieza, trabajarán en el dispositivo especial para velar por la seguridad de todo aquel que quiera acercarse a la plaza madrileña.
Como en años anteriores, se establecerán controles de acceso a la Puerta del Sol mediante filtros peatonales, donde se controlará que nadie acceda con petardos, vidrios y objetos contundentes. 
Así, quedarán cerrados hoy (para las célebres preuvas) y mañana a las 21,05 horas para que la Policía Nacional pueda desalojar a las personas que haya en ese momento en la plaza, mientras que partir de las 21,30 horas se procederá a la apertura de los filtros.
Además, las personas con movilidad reducida tendrán un espacio reservado frente a la calle Correos.

La casa de las campanadas 

Es tal la atención sobre el reloj de las campanadas que eclipsa su edificio: la Real Casa de Correos.
Mucho antes de que se convirtiera en escenario de la Nochevieja, esta obra neoclásica ya presidía el centro de la capital; con sus 251 años de antigüedad (se inauguró en 1768), es el edificio más antiguo de la plaza. Durante prácticamente un siglo mantuvo su cometido original como centro del servicio estatal de Correos y Postas, pero en 1847 pasó a ser sede del Ministerio de la Gobernación. Fue entonces cuando se sembró su vinculación a la Nochevieja, adonde llegó en 1866 la célebre máquina, fabricada en Londres aunque con la firma de un leonés, José Fernández de Losada.