Los autónomos ganan 8.000 euros menos que los asalariados

David Alonso
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Un informe de Gestha revela que uno de cada cinco autónomos con trabajadores a su cargo declara, de media, menos ganancias que sus empleados

Interior de una pyme de la Comunidad. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Más de ocho mil euros menos ganan los autónomos de la Comunidad respecto a los trabajadores por cuenta ajena, es decir, los asalariados. O al menos eso es lo que declaran ante la Agencia Tributaria, que encuentra un desfase de 8.015 euros anuales, de media, de diferencia entre los ingresos por los que tributan los asalariados de Castilla y León y los autónomos, según se desprende de un informe presentado recientemente por el sindicato de técnicos de Hacienda,Gestha. Además, estos reconocen que tienen sospechas infundadas de que pueda haber «motivos ocultos» por los que más de 95.000 autónomos en Castilla y León, casi la mitad del colectivo que aglutina a 195.000 trabajadores, acredita en su declaración de la Renta ingresos inferiores a los 12.000 euros al año, lo que vendría a ser un ‘mileurista’.
Unas sospechas que podrían tener consecuencias mayores si se cumplen las peticiones del sindicato, que reclama a la Agencia Tributaria que, al igual que en el caso de las empresas, comience a enviar cartas informativas a los autónomos que estén declarando rentas por debajo de las ratios de la media que se registran dentro de su sector económico en su zona de actuación y, a continuación, inicie las investigaciones pertinentes a aquellos que evidencien mayores señales de fraude y no hayan presentado declaraciones complementarias.
Empleados

Otra de las incongruencias que denuncia el sindicato de técnicos de Hacienda y que, según ellos, «hace saltar las alarmas» es que uno de cada cinco autónomos con trabajadores a su cargo gana menos que sus propios empleados. Así, más de 134.000 trabajadores autónomos en Castilla y León cobrarían más que sus propios jefes, «como si ser un trabajador de perfil medio o un pensionista fuese más rentable que ejercer de empresario o profesional, entre los que se encuentran los arquitectos, notarios, abogados o médicos en consultas privadas, entre otras profesiones por cuenta propia y de alta cualificación», denuncian desde el sindicato.
Una supuesta diferencia en los ingresos entre jefes y empleados que se ha ido ensanchando «ininterrumpidamente y de forma bastante significativa desde 1993», elevando el desfase económico en más de 1.343 euros durante la última década respecto de lo que declara el profesional y empresario.  
El sindicato también critica  la «incongruencia entre la rentabilidad del negocio y la contratación del trabajador», y pone como ejemplo los más de 7.500 autónomos que tienen entre tres y cinco empleados y que declaran beneficios superiores a los 27.000 euros, frente a los 394 empresarios con beneficios de más de 43.000 euros y que cuentan con más de una veintena de trabajadores.
Un colectivo que no toca fondo

Los autónomos de la Castilla y León siguen buscando el final de la caída libre que emprendió el colectivo a mediados de la crisis, y que les ha llevado a acumular varios años consecutivos de pérdida de afiliados. Durante los primeros siete meses de este curso, la Comunidad ha perdido otros 250 autónomos, hasta quedarse en poco más de 195.228. Una tendencia que contrasta de forma preocupante con lo que ocurre a nivel nacional, donde entre enero y julio se han ganado 25.000 trabajadores por cuenta propia. 
Todo hace indicar que la tarifa plana implantada a nivel nacional, y extendida a nivel autonómico, sigue sin servir para que este colectivo cierre la trapa de sus negocios. Una situación especialmente grave si se tiene en cuenta que el inicio del verano, periódico históricamente bueno a nivel de contrataciones, tampoco ha servido para que la Seguridad Social apenas haya servido para incorporar a a 180 nuevos trabajadores por cuenta propia al sistema.
De hecho, según las cifras que maneja elInstituto Nacional de la Seguridad Social, este mes de julio supone la cifra más baja de la historia de autónomos afiliados, con 3.000 menos que hace un año y casi 5.000 menos que los 200.176 que había al cierre del primer semestre de 2017, o 9.000 menos que en 2015.