La castañera pide «equilibrio» en la tasa

Carlos H. Sanz
-
La castañera pide «equilibrio» en la tasa - Foto: Á“scar Navarro

Lourdes Gutiérrez alega contra la subida del impuesto de ocupación que amenaza su negocio

Lourdes Gutiérrez continúa su lucha contra el Ayuntamiento con la presentación de alegaciones contra la revisión al alza que el Ayuntamiento ha decretado para la tasa por ocupación de vía pública de su puesto de asar castañas, y su siguiente paso, tal y como anunció, ha sido recurrir la resolución municipal.
Así, esta semana ha registrado en el Consistorio sus alegaciones, en la que pide que «se deje sin efecto la tasa girada en concepto de utilización de suelo público, estableciéndola en la cantidad acorde con la capacidad económica de la actividad comercial que se realiza». Así, aboga por «un equilibrio en cuanto a la capacidad económica» en la aplicación de la tasa a Lourdes Gutiérrez y su puesto de castañas asadas.
Para sustentar esta petición, la representación legal de Lourdes Gutiérrez, ejercida por el abogado Joaquín Reyes, ha recurrido a una extensa doctrina jurisprudencial.  En su recurso, Lourdes Gutiérrez explica que durante los ocho años de su negocio ha abonado las tasas acordes a los 5 metros cuadrados, correspondientes a dos elementos que de desdoblan para habilitación del acceso al público, y que luego se reducen a su estricta ocupación.
Ahora que el Ayuntamiento ha decidido obligarla a abonar 250 euros cada mes, Lourdes Gutiérrez y su representante legal llaman la atención, en primer lugar, el agravio comparativo de la tasa. «La ocupación de una grúa de construcción instalada en la vía pública, que abarca mucho más de 12 metros cuadrados, abonaría solo 122,22 euros al mes, un contenedor sin especificar su sus dimensiones, 24,39 euros por quincena; y veladores y sillas, 88,26 euros al año», enumera.
Con estos datos, para esta humilde empresaria y su abogado, los cambios de criterio que se han introducido en la ordenanza municipal que regula los usos, instalaciones y ocupaciones de vía pública «obedecen no a una objetividad regulatoria, equilibrada y proporcional, sino a criterios de oportunismo político», lo que ha ocasionado «un desequilibrio de las tasas aplicadas a sectores que obviamente resultan muy beneficiados».
A partir de aquí, el recurso recuerda que la Constitución Española, y así lo ha ratificado el Tribunal Constitucional, vela por el «principio de igualdad como la prohibición de toda diferencia de trato que carezca de justificación objetiva y razonable».
El recurso también argumenta que la tasa impuesta a la castañera no respeta el principio de capacidad económica, pero que, sobre todo, en su caso el Ayuntamiento no ha tenido en cuenta los principios de igualdad y progresividad tributaria.
«La ordenanza aplicada, la variabilidad de la tasa impuesta, la caprichosa asignación de los elementos que la integran, con evidentes desigualdades y con ausencia plena de la aplicación del principio de igualdad y progresividad, invalidaría per se la ordenanza», concluye  el recurso.