Cruzar genética y estadística para mejorar el censo de osos

A. Benito
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Un nuevo estudio permitirá conocer más a fondo a la especie. La superficie objeto de muestreo se extiende por 1,5 millones de hectáreas, repartidas en 314 cuadrículas de censo, de las cuales 65 se ubican en el norte de la provincia

Cruzar genética y estadística para mejorar el censo de osos

Completar la información sobre el tamaño y la tendencia de los animales, conocer mejor la especie y obtener datos más precisos sobre los osos que habitan en la Cordillera Cantábrica, entre ellos los que tienen su refugio en la Montaña Palentina. Ese es el objetivo de los trabajos que acaban de poner en marcha las comunidades autónomas de Castilla y León, Asturias, Cantabria y Galicia, en coordinación con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Unas labores que cruzarán genética y estadística y que darán como resultado el primer censo genético nacional de la población cantábrica de oso pardo en toda su área de distribución.  


«La medida, acordada en 2019 por un grupo de trabajo colegiado y enmarcado en el Comité de Flora y Fauna, se apoya en aproximaciones metodológicas previas desarrolladas por la Fundación Oso Pardo (FOP) con las que se obtendrán datos rigurosos sobre la especie y se podrá continuar su gestión mediante criterios científicos modernos, tal como se está haciendo con esta y otras especies en peligro de extinción y en situación crítica», explican desde la Junta de Castilla y León. 


«De forma complementaria, y gracias a la información obtenida para la individualización genética mediante una técnica de PCR de marcadores múltiples que permite analizar hasta 128 posiciones variables (SNP) en muestras de pelo y heces, se avanzará en un estudio de conectividad y parentesco de la población cantábrica de osos pardos», añade la administración.

Cruzar genética y estadística para mejorar el censo de ososCruzar genética y estadística para mejorar el censo de osos - Foto: eduardo margareto


Salvo en zonas marginales donde las labores comenzaron el pasado 15 de agosto, el inicio del primer censo genético nacional de oso pardo cantábrico arrancó el 1 de septiembre y se extenderá hasta el 15 de diciembre. En total, la  superficie objeto de muestreo a nivel de la Cordillera Cantábrica se extiende por 1,5 millones de hectáreas, repartidas en un máximo de 314 cuadrículas de cinco por cinco kilómetros en Castilla y León, 202 en Asturias, 69 en Cantabria y 43 en Galicia.


En la Comunidad, las cuadrículas de censo se reparten principalmente entre las provincias de León (214) y Palencia (65), pero se incluyen igualmente las de Burgos (3) y Zamora (5), donde se ha constatado recientemente la presencia de ejemplares en dispersión, principalmente subadultos y machos adultos solitarios. 


En cuanto al método principal de muestreo, consiste en recorridos para localizar excrementos. Adicionalmente, y en función de las disponibilidades de cada región, se emplearán trampas de pelo y cámaras trampa. «El uso de más de un método va a permitir combinar los datos y la estima poblacional podrá ser más precisa, singularmente en la localización espacial de los centros de actividad», asegura la dirección del proyecto.

Cruzar genética y estadística para mejorar el censo de ososCruzar genética y estadística para mejorar el censo de osos - Foto: eduardo margareto


Las novedades de la propuesta radican, por un lado, en desarrollar la individualización genética mediante SNP en lugar de microsatélites y, en segundo lugar, en avanzar en las posibilidades de desarrollo de un estudio de conectividad y parentesco aprovechando los SNP obtenidos para el análisis previo de la individualización genética.


EJECUCIÓN DE LOS TRABAJOS. Para la realización de esta primera estimación, se cuenta con el apoyo de la Universidad Autónoma de Barcelona, que será el organismo encargado de la individualización genética mediante técnicas genómicas; con el Instituto de Biología Evolutiva-CSIC para los estudios de conectividad y parentesco, y con el Instituto de Recursos Cinegéticos IREC-CSIC para el asesoramiento metodológico, tratamiento de datos y análisis de los cálculos poblacionales.


El trabajo de campo, coordinado por personal técnico de las cuatro provincias afectadas y de la Dirección General del Patrimonio Natural y Política Forestal de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, lo ejecutan los agentes medioambientales y celadores de medio ambiente de la Junta de Castilla y León, así como los miembros de las patrullas oso de la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León. Igualmente, se cuenta con la colaboración para los trabajos de campo del personal de la Fundación Oso Pardo.
Además de la importancia de la estima poblacional que se ejecutará durante los próximos meses, desde la institución autonómica se considera especialmente relevante conocer las relaciones de parentesco y conectividad, así como el nivel de endogamia de los distintos especímenes de la población cantábrica, máxime teniendo en cuenta el reciente intercambio de ejemplares que se está produciendo entre las subpoblaciones oriental y occidental de la Cordillera Cantábrica.


CONTINUIDAD EN 2021. Una primera fase de los trabajos de parentesco se desarrollará durante este año 2020, pero tendrá continuidad en 2021 mediante técnicas de secuenciación de última generación (Next-Generation Sequencing o NGS), lo que permitirá profundizar en los análisis de heterocigosidad genómica (medida de diversidad genética de cada individuo), así como en la determinación de la endogamia individual (grado de relación entre progenitores) y de las relaciones de parentesco entre los especímenes, lo que ayudará a conocer el grado de conectividad entre las distintas subpoblaciones.


Al igual que en otras actuaciones recientes relacionadas con la gestión del oso pardo cantábrico, como la liberación de la osezna Saba en los Picos de Europa, es importante poner de relieve la colaboración entre las administraciones autonómicas y estatal, y los centros de investigación para la consecución de los objetivos de gestión y conservación de las especies de fauna amenazada. En este caso concreto son cuatro comunidades autónomas, junto con la Administración General del Estado (AGE) y tres centros de investigación los implicados en el desarrollo del primer censo nacional del oso pardo cantábrico.

 

COLABORACIÓN DE LA FOP. El presidente de la Fundación Oso Pardo (FOP), Guillermo Palomero, se muestra «orgulloso» de poder colaborar en la elaboración de un censo que empleará herramientas genéticas y estadísticas para arrojar información «interesante y más precisa» sobre esta especie emblemática de la Cordillera Cantábrica. 


«En buena medida, el estudio que se acaba de poner en marcha se basa en una técnica que la FOP ya ha puesto en práctica, pero mejorada, y lo que es más importante, aplicada de forma coordinada en todo el territorio», destaca Palomero, quien recuerda que hasta ahora el método empleado para contabilizar ejemplares es el que se apoya en el registro de osas con crías. Una técnica que sobre todo en la zona occidental ya no sirve debido al incremento de animales.


Para Palomero, los trabajos son muy importantes porque van a ayudar a determinar la endogamia de la especie, su variación genética o los parentescos, y esto, a su vez, va a redundar positivamente en la conservación del oso pardo. 


En este sentido, los técnicos de Medio Ambiente y celadores de las diferentes comunidades autónomas implicadas, así como los  miembros de las Patrullas Oso, cuentancon el apoyo de la FOP, que aporta sus conocimientos y experiencia en este campo para que los trabajos den su fruto.


«Este método permitirá dibujar un arco muy riguroso del número de ejemplares», continúa Palomero, al tiempo que indica que, si todo sale según lo previsto, «solo será necesario repetir el estudio cada cuatro o cinco años para comparar».


En cuanto a la población actual, el presidente de la FOP insiste en el aumento de ejemplares que se ha producido en los últimos años. Esta recuperación de la especie es especialmente notable en la zona occidental, pero según Guillermo Palomero también se puede apreciar en la parte oriental, es decir, la correspondiente a la Montaña Palentina, donde se calcula la existencia de seis o siete osas con crías. 


«El crecimiento del número de osos es innegable y se debe, principalmente, a los esfuerzos de conservación que se han realizado en los últimos años, así como al mayor contacto entre ambas subpoblaciones, lo que ha venido a renovar los genes y a incrementar el tamaño de las camadas», concluye el naturalista cántabro.