«El gran reto es ofrecer una formación de manera continuada»

Patricia Velasco
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Fernando Antúnez, de 54 años, lleva vinculado al cooperativismo 30 años. Director financiero de Cobadu en Zamora, conoce a fondo Urcacyl, ya que entre 2007 y 2015 fue vocal del Consejo Rector y los últimos cuatro años vicepresidente de la misma

«El gran reto es ofrecer una formación de manera continuada»

Fernando Antúnez preside desde hace una semana la Unión Regional de Cooperativas Agrarias de Castilla y León (Urcacyl), una organización que conoce muy bien, ya que lleva doce años en el Consejo Rector y ha sido vicepresidente de la misma durante los últimos cuatro. Además, le avalan los 30 años de experiencia en el mundo del cooperativismo. «Afronto el nuevo cargo conociendo el sector en Castilla y León perfectamente y Urcacyl, y con mucha ilusión obviamente», asegura.


Tras su elección habló de innumerables retos, ¿podría concretar más algunos de ellos?
Urcacyl como tal, teniendo en cuenta el papel que juega, que es la representatividad de las cooperativas en Castilla y León y la defensa de sus intereses y los de sus socios. El objetivo fundamental es ese. Por una parte continuar con la labor que viene haciendo Urcacyl y tender puentes con la administración local, autonómica y nacional. En estos momentos estamos en una incertidumbre, puesto que no conocemos todavía quién compondrá esa administración. En el momento en que conozcamos sabremos si la labor es de continuar o de construir nuevos puentes en el caso que sean nuevas las personas que estén al frente de las consejerías y los ministerios.


El desarrollo del plan estratégico de Castilla y León recae ahora en sus manos, ¿cuáles van a ser los primeros pasos?
El plan ya marca algunos de los retos para los próximos años, deberes, que yo definiría en cuatro aspectos fundamentales. El primero seguir trabajando en el dimensionamiento del cooperativismo en Castilla y León y su orientación al mercado, teniendo en cuenta que cuando comparas la media de la facturación de la Comunidad con la media de la facturación de otras federaciones o comunidades estaríamos a la pareja de España, lo cual quiere decir que por una parte nos tenemos que sentir orgullosos, aunque es verdad que tenemos todavía deberes por hacer y un gran reto en ese aspecto.
Tenemos también el reto de incorporar a los jóvenes, el relevo generacional, aunque yo siempre digo que para que un joven se incorpore lo primero es que las explotaciones sean rentables, que le permita un nivel de vida. No obstante intentaremos propiciar una línea de ayudas con la colaboración de la Junta para intentar que sean favorecidos desde el punto de vista de la PAC, y también la incorporación de la mujer al mundo agrícola-ganadero como a los órganos rectores de las cooperativas.
Tenemos el gran reto de la formación que debe ofrecerse de manera continuada. Por una parte formar a nuestros socios en cuanto a técnicas, cursos de fitosanitarios, de bienestar animal... Pero fundamentalmente intentar hacer un poco de hincapié hacia la falta de formación tanto lo que es el mundo agrícola-ganadero como lo que son las cooperativas en particular, forme parte de los ciclos formativos de nuestros jóvenes cuando están en las distintas vertientes, ya sea el colegio, ciclos formativos, ya sean grados. Somos el gran desconocido. Y por último la comunicación, desde qué hacemos, qué es Urcacyl, esa comunicación tanto a nivel interno como al resto del mundo, qué hacen las cooperativas, para qué sirven y cuál es el valor que aportan.


¿Cree que es necesario que las propias cooperativas conozcan más la labor que realiza Urcacyl?
Sí. Urcacyl como tal si se conoce, pero yo creo que tenemos que andar un poco más en el papel que realizamos.


¿Y sumar cooperativas?
Por supuesto, otro de los grandes retos es añadir cooperativas que en estos momentos no puedan estar asociadas a Urcacyl, que vean el sentido de pertenecer, de estar ahí, de esa defensa, de esa interlocución para cada uno de los distintos sectores en el marco en el que se mueve Urcacyl.


Uno de los principales problemas es que Castilla y León tiene un cooperativismo demasiado atomizado, ¿cómo se puede solucionar?
Al final lo que tenemos que tratar es que la cooperativa sea competitiva, y dentro de ello no existe un tamaño idóneo. Cada una tendrá que ver en qué medida es competitiva y con qué objetivos se ha constituido. Ciertas cooperativas por volumen, por no estar suficientemente profesionalizadas o tener los medios, puedan a lo mejor llegar a alianzas con otras cooperativas que puedan apoyarles, pero no podemos pretender que existan fusiones sin más.


¿Cómo sería el modelo ideal de cooperativismo en la Comunidad desde su punto de vista?
Tampoco creo que tengamos que fijarnos un objetivo del número. Las cooperativas tienen que ser eficientes, tienen que lograr el objetivo para el que fueron constituidas, en la medida que lo logren, de alguna manera tendrán justificación de ser. Y en ese camino es donde se irán definiendo las cooperativas que tengan que persistir. Castilla y León es una Comunidad donde el cooperativismo es diferente, porque dentro de las diez cooperativas más grandes de España, tenemos cuatro y son de primer grado.


¿Qué demanda Urcacyl a la persona que se ponga al frente de la Consejería de Agricultura esta legislatura?
Comunicación. Hasta ahora siempre han contado con nosotros para hablar de nuevos planes, propuestas… Por eso, lo único que podemos pedir a la persona que venga es que se mantenga esa comunicación.