"Algunas condiciones de trabajo son impropias del siglo XXI"

J. Benito Iglesias
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Tenaz, con una gran capacidad de trabajo y sentido de la responsabilidad, Elena Villamediana llega a la secretaría general de CCOO con una maleta cargada de ilusión y ganas de revertir la situación sociolaboral en los sectores más vulnerables

"Algunas condiciones de trabajo son impropias del siglo XXI" - Foto: Óscar Navarro

Mezcla juventud, ya que acaba de cumplir 40 años, con una consolidada veteranía adquirida en sus 15 años como afiliada, dos de los cuales ha dirigido los procesos de elecciones sindicales hasta ser elegida nueva secretaria general provincial de Comisiones Obreras. Elena Villamediana, que rezuma ilusión y capacidad de trabajo, lleva además en su mochila un amplio bagaje de 16 años como periodista, buena parte de ellos dedicados a la información laboral y económica.

Ha sido respaldada por una amplia mayoría y obtenido el visto bueno de las estructuras sectoriales. ¿Supone esto una responsabilidad añadida a la que ya conlleva el cargo?

Está claro que el amplio respaldo de todas la ramas te responsabiliza más si cabe porque tienes que saber responder a cada una de sus necesidades. Las distintas estructuras que forman el sindicato se retroalimentan y debes atender bien a unas y a otras.

Empezó en CCOO en enero de 2019 en los procesos de elecciones sindicales, en contacto permanente con empresas y trabajadores. ¿Facilitará esta experiencias su aterrizaje al frente del sindicato?

Cuando llegué a CCOO, por mi anterior trayectoria como periodista ya conocía a muchos de sus integrantes. Es evidente que esto beneficia al acceder a un nuevo puesto de trabajo, dado el vértigo que supone salir de tu zona de confort. Por ello, siempre es positivo saber que cuentas con respaldo y ahora ayuda llegar a la secretaría general con un equipo de personas con las que has convivido dos años y desde el sindicalismo de base. Es decir, has estado cerca de los trabajadores y de sus problemas y en contacto con los empresarios. De hecho, me sorprendió negativamente y me causó asombro las malas condiciones que viven los empleados en algunos centros de trabajo en pleno siglo XXI, cuando pensabas que ya conocías lo más precario en el ámbito laboral.

Luis González y Juan Carlos González le han precedido en la secretaría general y su deseo es mantener las bases de su gestión. ¿Qué mantendrá tras funcionar bien y qué objetivos se plantea a corto y medio plazo?

El trabajo que ambos desarrollaron fue siempre en equipo y con ánimo colaborativo y es algo que he apreciado siempre desde que llegué a Comisiones Obreras. Es clave que se tenga en cuenta la voz de todos los compañeros y está claro que cuando accedes a un determinado cargo tu trabajo no sale adelante si no es con el apoyo del resto de los miembros de la organización. Mi idea es poder seguir contando con el apoyo de todos y cada uno de  los integrantes de las ramas sindicales con las que contamos. Está claro que ningún sindicato puede tener futuro si  no se está cerca de los trabajadores, codo con codo y conociendo la realidad que viven. Para ello, se debe pisar la calle y acudir a las empresas para atender los problemas existentes y poder dar soluciones.

La pandemia deja secuelas incuestionables en el panorama económico, empresarial y social. ¿Cuáles serán sus líneas básicas para evitar que queden atrás trabajadores y colectivos vulnerables?

El trabajo estatal en el marco del Diálogo Social ha ayudado mucho y los Ertes son la mejor herramienta para mantener el empleo al enfrentarnos a una situación que nadie esperaba y que nos pilló con el pie cambiado. Soportar todo lo que la pandemia ha conllevado a nivel económico y laboral es muy complicado y se debe prorrogar lo que se pueda el apoyo al tejido productivo. Cuando comience una desescalada se verá qué empresas pueden mantenerse aunque les cueste recuperar el ritmo. Los sindicatos, para trasladarlo a las administraciones, debemos ver qué tipo de red  se puede tejer para trabajadores descolgados y que mantengan una relación con el mercado laboral, evitando que el paro no se dispare a niveles altos.

Lleva 15 años afiliada a la Federación de Servicios a la Ciudadanía  y trabajará con el anterior secretario general, Juan Carlos González. Aunque conoce bien el sindicato, ¿qué se puede cambiar o mejorar?

La pandemia ha obligado a un reciclaje y el teletrabajo es un claro ejemplo que se ha vivido también desde aquí. Es prioritario estar en las empresas pero también saber vender lo que hacemos y que se nos vea como un agente social. Además de tener presencia en la calle, los canales de comunicación que permiten las redes sociales es primordial utilizarlos. Las concentraciones y manifestaciones hay  que modularlas y adaptarlas  para que tengan el respaldo adecuado y saber movilizar a la gente en el momento preciso.

Se ha convertido en la segunda mujer que ocupa el cargo en CCOO tras una larga etapa en la que lo dirigió Charo Bueno. ¿Se van rompiendo los techos de cristal  en el ámbito sindical y en otros o aún queda mucho camino por recorrer?

En todas las profesiones y organizaciones las mujeres necesitan un mayor acceso en igualdad de condiciones a puestos de responsabilidad. Seguimos teniendo problemas de conciliación y , aunque queremos llegar a todo, no es posible. Se sigue teniendo, muy a nuestro pesar, un gran protagonismo en lo doméstico que impide el desarrollo pleno laboral y, si no te lo quita, sí requiere un sobrees- fuerzo. En el terreno sindical es cierto que las mujeres accedemos más a determinados niveles en las estructuras, pero en los sectores más feminizados, caso de los servicios, ayuda a domicilio, limpieza o enseñanza. Estamos llegando pero nos está costando mucho.

La  caída poblacional, la falta de oportunidades para los jóvenes y sectores productivos con problemas es latente. ¿Qué es lo que más le inquieta a la nueva secretaria de CCOO?

Sin duda la despoblación porque es el origen y el desencadenante de todo. Si en Palencia hay pocos habitantes no se despierta interés en el tejido productivo y se recortan servicios. La situación se pude paliar invirtiendo y atrayendo empresas que generen empleo. Los jóvenes que terminan una carrera y acceden a un puesto de trabajo son muy pocos y, si no hay futuro, te vas. El problema es que no se trata de una situación coyuntural y la conexión con tu tierra natal termina por desaparecer. Para tratar de revertir esto hay que exigir a las administraciones unión para diseñar un proyecto de futuro para la provincia que pasa  por invertir, atraer industrias y apoyar las nuevas tecnologías. Hay potencial suficiente y buenas comunicaciones para poder conseguirlo.