García Lorca, Unamuno y las dictaduras, en la EBAU

L.B.
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García Lorca, Unamuno y las dictaduras, en la EBAU - Foto: Pedro Flórez

142 estudiante, citados en La Yutera para enfrentarse a las pruebas

Aunque en el campus de La Yutera ya se han dado por concluidas las clases, ayer se respiraba ambiente universitario en su edificio principal y es que 142 alumnos estaban llamados a la convocatoria extraordinaria de la Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU).
En la primera de las tres jornadas dedicadas a estas pruebas, los estudiantes tenían que responder a las preguntas de los exámenes de Lengua y Literatura, Historia de España y, por la tarde, Lengua Extranjera. «El de Historia era más fácil de lo que me esperaba, pero el de Lengua era difícil, sobre todo la parte de literatura», aseguraba tras la sesión matutina María García. «Si has estudiado todo no era más difícil», apostilla su compañera Cristina Dujo.
Y es que en Historia tenían que elegir entre una opción que incluía los hechos más relevantes acontecidos en 1492, el sistema político de Cánovas del Castillo, el reinado de Fernando VII, y la política económica del franquismo y las alternativas tras la muerte del dictador. La otra opción conllevaba haber estudiado Al Ándalus, las reformas del Conde Duque de Olivares, la Ilustración, las desamortizaciones, la crisis del 98 y la dictadura de Primo de Rivera. 
En Lengua las opciones les permitían elegir entre la novela de principios de siglo hablando de Pío Baroja o Miguel de Unamuno o el teatro de principio de siglo a desarrollar la figura de Ramón María Valle-Inclán o Federico García Lorca. «Eran temas asequibles, pero creo que en la convocatoria de junio los exámenes eran más fáciles», afirma María García. Y es que muchos no pudieron presentarse en la convocatoria ordinaria por no haber aprobado todas las asignaturas del Bachillerato. «Nos hemos examinado la semana pasada de las que nos habían quedado y ahora la EBAU», explica Rubén Zapatero, quien afirma que depende de los suspensos había más tiempo o menos para prepararse el acceso a la Universidad.
Tras los dos primeros exámenes, los estudiantes aseguraban tener «buenas sensaciones» y confiaban en aprobar la EBAU. De hecho, muchos de ellos ya han completado y pagado la matrícula e incluso buscado residencia si tienen que estudiar fuera. «Más nos vale aprobar porque está pagado y la Universidad no nos devuelve el dinero», afirmaba Rubén Zapatero.