Dimite el jefe del Pentágono por sus desavenencias con Trump

SPC
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El general Mattis renuncia como secretario de Defensa por sus «diferencias irreconciliables» con Trump sobre el repliegue de tropas en el exterior y la pérdida de alianzas estratégicas

Dimite el jefe del Pentágono por sus desavenencias con Trump - Foto: Leah Millis

 

«Diferencias irreconciliables» con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, son la razón esgrimida por el general James Mattis para presentar ayer su dimisión como secretario de Defensa. Las divergencias entre ambos eran constantes desde hacía meses, pero la decisión se tomó la misma semana en que la Casa Blanca anunciara la salida de las tropas norteamericanas de Siria, una postura que el jefe del Pentágono no comparte.
En su carta de renuncia, dirigida a Trump, se mostró crítico con la gestión del mandatario, quien, a su juicio, «tiene derecho a disponer de un secretario de Defensa con puntos de vista más alineados» con su visión. «En tanto que EEUU permanece como la nación indispensable en el mundo libre, no podemos proteger nuestros intereses o servir ese papel de manera efectiva sin mantener alianzas fuertes y mostrar respeto a esos aliados», indicó.
«Como usted -agregó-, he dicho desde el principio que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos no deberían ser el policía del mundo. En vez de esto, debemos usar todas las herramientas del poder para proporcionar una defensa común, incluyendo proporcionar liderazgo efectivo a nuestras alianzas».
Mattis expresó, además, su creencia de que el país debe ser «resuelto y no ambiguo» a la hora de tratar con «aquellos países cuyos intereses estratégicos están en tensión creciente» con Washington, como Rusia y China.
El militar, que dejará el cargo en febrero, fue alabado por el presidente, que destacó que «durante el mandato de Jim, se ha hecho un progreso tremendo, especialmente en lo que respecta a la compra de equipamiento de lucha nuevo. Ha sido de gran ayuda para mí a la hora de lograr que los aliados y otros países paguen su parte de obligaciones militares».
La renuncia se produce tras meses de desencuentros con el magnate, que ha llegado a referirse al dimisionario como «una especie de demócrata». Durante este tiempo, las concesiones a Corea del Norte, las palabras amables al Kremlin y las constantes críticas a la OTAN, han acabado erosionando la relación entre ambos.
La salida de Mattis de Defensa es el cuarto cambio en la Administración de Trump desde las elecciones legislativas del pasado 6 de noviembre, ya que se suma a la marcha del secretario de Interior, Ryan Zinke; a la del jefe de Gabinete de la Casa Blanca, John Kelly; y la del fiscal general Jeff Sessions.
Mientras, el último paso en materia de Defensa previsto por el presidente es la retirada de Afganistán de unos 7.000 militares, la mitad de los 14.000 que tiene desplegados en esa nación.
Según la prensa estadounidense, el jefe del Ejecutivo tomó esta determinación al mismo tiempo que el repliegue de Siria, si bien todavía no se ha hecho oficial.
En la campaña de 2016, el ahora presidente prometió replegar al máximo las tropas en el exterior, de modo que la medida se ve como un primer paso en el cumplimiento de esa promesa de reducir al máximo la presencia militar estadounidense, aunque muchos alertan de que puede aumentar el caos en el país.