Y relució más que el sol

L.B.
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Y relució más que el sol

Los carrioneses recurrieron a distintos materiales para completar la alfombra floral

Una amplia paleta de colores se extendió ayer por las calles más céntricas de Carrión de los Condes gracias a la elaboración de una alfombra floral de unos dos kilómetros de longitud que cubre prácticamente el mismo recorrido que los peregrinos del Camino de Santiago realizan por la ciudad.
Para conseguirlo, muchos de sus vecinos trabajan codo con codo durante las semanas previas, pero con especial intensidad en las horas anteriores a que se celebre la procesión. Tienen un plazo de unas cinco horas para rellenar con distintos elementos los 2.000 metros de calles por los que desfilará.
Y ayer, un año más, volvieron a conseguirlo. Los carrioneses supieron suplir la falta de flores por culpa de una primavera seca con inventiva y recurrieron a otros materiales para elaborar el mosaico que atrae a centenares de visitantes. Posos de café, césped, serrín, cáscaras de huevo y los pétalos de las pocas flores que han encontrado sirvieron para crear diferentes diseños, distintos cada año, que dan un colorido especial a las calles durante solo unas horas.
Los motivos geométricos, las flores y los mensajes que escriben con tanto esmero los vecinos  desaparecieron al mismo ritmo al que avanzaba la procesión. Sobre las 13 horas, una vez acabada la eucaristía en la iglesia de San Andrés, el largo desfile procesional desdibujó los diseños. Los miembros de las cofradías, las autoridades eclesiásticas, las agrupaciones musicales y los niños de Primera Comunión precedían a la custodia de plata de la que tan orgullosos están los carrioneses, en una jornada en que hubo que lamentar un  incidente con uno de los espectadores de la procesión, que faltó el respeto a los presentes y que obligó a que una pareja de agentes de la Guardia Civil tuviera que intervenir y se lo llevaran detenido al cuartel de la Benemérita.
Pese a ello,  la jornada se desarrolló con total normalidad y un años más volvió a cumplirse ese refren que dice «Tres días  hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, el Corpus Christi y el día de la Ascension».

Y relució más que el sol
Y relució más que el sol