El hemiciclo se adapta de urgencia a las sillas de ruedas

Santiago González
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Las Cortes buscan soluciones para su accesibilidad total ante la llegada de Noelia Frutos, primera procuradora con discapacidad. Para acceder a su escaño y a la tribuna de oradores no existe ni rampa ni elevador

La socialista burgalesa Noelia Frutos vota en un centro electoral el pasado mes con motivo de las elecciones generales - Foto: Twitter

La ley es clara: los edificios públicos tienen que ser accesibles para todo el mundo. Sin embargo, esta normativa sobre accesibilidad universal, de obligado cumplimiento desde finales de 2017, no es considerada por las administraciones públicas como prioritaria y se adaptan a ella a remolque de las circunstancias.
Un ejemplo de ello se da estos días en las Cortes de Castilla y León, donde se apresuran a realizar algunas pequeñas obras para que la primera procuradora con discapacidad, la socialista burgalesa Noelia Frutos, pueda ejercer su labor en igualdad de condiciones con el resto de parlamentarios.
La llegada de esta mujer, técnico en diseño web y grafista/maquetista de 32 años, ha sido advertido por el propio Grupo Socialista al Parlamento autonómico, desde cuya secretaría general ya se está trabajando para solventar los problemas de accesibilidad, principalmente en el hemiciclo.
Fuentes de la institución explican que los técnicos ya estudian las posibles soluciones, principalmente si instalar una rampa o un elevador que permita a Noelia Frutos acceder a su escaño. Aunque aún se está contactando con empresas del sector, es probable que se opte por un elevador que facilite su llegada hasta el escaño, aunque tampoco se tiene claro aún dónde se ubicará el Grupo Socialista, ya que es una decisión que debe adoptar la Mesa de las Cortes una vez que se constituya.
Esta socialista, vocal de la Ejecutiva Autonómica del PSOE, tampoco podrá hacer uso de la tribuna de oradores para sus intervenciones, que seguramente deban realizarse desde su escaño, según fuentes parlamentarias. Lo que podría hacerse con una rampa es su acceso a la mesa de las comisiones informativas, si perteneciera a alguna de ellas, ya que el resto de las instalaciones del edificio institucional estaría ya preparado para su uso en igualdad de condiciones.
Todo estará listo para el próximo 21 de junio, fecha en la que está prevista la constitución de las Cortes, pero la llegada de Noelia Frutos pone en evidencia la falta de cumplimiento de una ley, que obliga a todos los edificios desde finales de 2017 tras una moratoria, precisamente por parte del Legislativo, órgano que se encarga de aprobar las leyes.
Precursores

Noelia será la que abra camino en las Cortes de Castilla y León, igual que lo hicieron otros en instituciones autonómicas o nacionales. Pablo Echenique, dirigente de Podemos, pasó por lo mismo en 2015 cuando llegó al Parlamento aragonés, que también tuvo que hacer pequeñas reformas para su adaptación, aunque la ley aún no estaba en vigor. Ahora en el Congreso también tiene dificultades para acceder a las votaciones o a la mayoría de los escaños.
El primer diputado parapléjico de la democracia que entró en 2004 en el Congreso de los Diputados, Francisco Vañó (PP), tuvo que pasar mayores dificultades para desarrollar su labor política en condiciones de normalidad. Estos precursores abren camino a un colectivo que debe afrontar problemas más allá de la ley.

Sensibilidad

«Las Cortes son un ejemplo paradigmático de la falta evidente de sensibilidad en la clase política hacia las personas con discapacidad y una falta de compromiso con la ley de accesibilidad universal». Ésta es la amarga crítica que hace Francisco Sarcón, presidente de Predif en Castilla y León.
Sardón, representante de esta plataforma estatal de personas con discapacidad física, considera positivo y muy importante para el colectivo que haya políticos como Noelia Frutos porque se visibiliza y demuestra que «las personas con discapacidad están formadas y capacitadas para desempeñar cargos públicos igual que el resto de personas».
Este dirigente del tercer sector insiste en que el problema es que aún «no tenemos igualdad de oportunidades».
No obstante, Sardón es muy crítico con la falta de cumplimiento de la ley de accesibilidad universal, obligatoria desde finaldes de 2017, y que evidencia que «hoy por hoy no tenemos las mismas condiciones que el resto de las personas». El dirigente de Predif insiste en que a veces las administraciones públicas consideran que es «una ley menor» y no se cumple hasta que no se plantea el problema.
Francisco Sardón, que confía en que la presencia de Noelia Frutos en las Cortes sirva para inocular una mayor sensibilidad en las instituciones, se queja también de otros aspectos de la ley que no se cumplen. «No solo es necesaria la accesibilidad física, sino la léctura fácil para personas con dificultades de visión o para personas sordas», recuerda el representante de Predif en su carácter reivindicativo.