El Palencia acaricia la victoria (63-64)

David del Olmo
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Nuevo test de calidad del equipo que entrena Natxo Lezkano en el que tuteó al Lucentum Alicante, un ex ACB que cuenta con una de las mejores plantillas de toda la Adecco LEB Oro

El Palencia acaricia la victoria (63-64) - Foto: eva garrido

El Palencia Baloncesto tuvo el último tiro para ganar (Carles Bravo bajo el aro no acertó, aunque en época de preparación vale más la jugada que le dejó solo que ese error que no supone nada) en un ensayo de calidad ante un rival importante, el Lucentum Alicante, al que plantó cara y donde solo el cara o cruz final le derrotó.
En el primer periodo el equipo palentino tuvo serias dificultades para detener al más veterano de cuantos habitaban la cancha, Darryl Middleton, autor de 10 puntos (14 sumaba el estadounidense de 46 años al descanso). Esa sangría interior (donde tuvo minutos desde el salto inicial el último fichaje palentino, Bennet Davis, autor precisamente de la primera canasta del choque) motivaba el enfado de Natxo Lezkano en el banquillo y conducía al primer parcial desfavorable a los palentinos (18-24).
Unos palentinos que se mantuvieron en el marcador hasta el 9-8 (canasta de Xavi Forcada), basados en la anotación exterior. Curiosamente cuando comenzaron a sumar los interiores (entre Urko Otegui y Geoff McDermott, ambos entrando de recambio, acumularon nueve puntos en el primer acto) el Lucentum cobró ventaja.
En el segundo cuarto el equipo de Lezkano enjugó la desventaja gracias a un McDermott que iba a más conforme avanzaban los minutos (11 puntos al descanso) en el apartado anotador, pero sobre todo al trabajo defensivo del conjunto, que unió sus fuerzas para ir recuperando, jugada a jugada, cada punto que le alejaba de su rival. Y, por si fuera poco, esa labor a veces ingrata ante un rival de talento iba acompañada de algunas acciones espectaculares, que recibían el aplauso de una afición entregada. Como en los mates de Michael Tveidt y Urko (cerrando una jugada iniciada con su robo de balón). Enseguida Davis empataba el duelo (32-32) y, después de un par de buenas acciones interiores del visitante Guillermo Rejón el partido alcanzó su ecuador con un equilibrado 37-38.
En la reanudación el Palencia Baloncesto siguió plantando cara a un conjunto de Josep María Berrocal que será este curso uno de los rivales a batir por los participantes en la Adecco LEB Oro. De manera que se sucedieron diez minutos de absoluta igualdad, con alternativas en el marcador pero sin que ninguno de los dos equipos fuera capaz de adquirir una renta superior a los tres puntos. Los visitantes basaron su juego en la aportación de Taylor Coppenrath, un recién llegado a su plantilla, autor de siete de los 13 puntos de su equipo en ese parcial. Y por el Palencia Baloncesto aparecieron Quique Garrido y Forcada (con problemas de faltas, debió ser reservado). Con una afortunada canasta del propio Forcada a tabla y un tiro libre de Davis terminó el tiempo con el 53-51.
Y quedaba el último cuarto, donde el Palencia Baloncesto se marchó en el marcador de salida, 58-51 tras el triple de Roger Fornas (que acababa de taponar el triple de Albert Sabat en una gran acción defensiva en el perímetro) aunque, poco a poco, el Lucentum cerró su defensa a los ataques palentinos y la diferencia fue desvaneciéndose. A 3’17’’ del final un triple de Pedro Rivero ponía por delante a los visitantes y Middleton situaba el 59-64.
 Los palentinos no se rindieron. Defendieron como si cada jugada fuera la última, anotaron por medio de McDermott y Zamora (un tiro que pudo ser de tres pero solo valió dos puntos) y dispusieron de la última posesión. Los partidos que hay que ganar son otros.