La Salle sueña con otros 300 años

Laura Burón
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Ayer recordaron a su fundador con un manifiesto y música

Equipados con gorras azules y pañuelos conmemorativos anudados al cuello, cerca de 900 alumnos de los dos centros La Salle de Palencia celebraron en la mañana de ayer el tricentenario de la muerte de su fundador, San Juan Bautista de La Salle, con varios actos en la plaza Mayor.
Todos los alumnos fueron llegando ordenadamente hasta este céntrico espacio para situarse a los pies del Ayuntamiento y formar la cifra de 300 y la estrella que representa a La Salle en un acto, que bajo el lema Un corazón, un compromiso, una vida, se desarrolló de forma simultánea en otros 120 puntos de España donde también existen centros educativos de esta congregación.
Fue un ambiente festivo y muy animado en el que los alumnos se mostraban entusiasmados y hacían bailar los globos con la cifra conmemorativa. A ellos se dirigió el director del Colegio, Javier Abad, que estuvo acompañado en el escenario de la directora del centro educativo La Salle Managua, Laura Paredes. «Estamos de fiesta y contentos por recordar a nuestro fundador y sentimos que estamos unidos a todos aquellos que hoy están celebrando lo mismo que nosotros», afirmó Abad.
A continuación, tomaron la palabra dos alumnos del centro que leyeron un manifiesto en el que hablaron del futuro y de los valores recibidos durante la etapa escolar, tan determinantes para el futuro   con el verbo soñar como principal denominador común en el texto. «La Salle es una escuela inspirada en la buena noticia de Jesús» y «comprometido con el proyecto del Evangelio», leyeron ante sus compañeros para añadir que los jóvenes «estamos llamados a transformar la sociedad y construir un mañana mejor donde los valores y las personas sean las protagonistas», explicaron. «En La Salle soñamos y lo hacemos juntos, Un sueño vivo para conseguir un mundo diferente», concluyó la lectura del manifiesto en el que se pidió por «otros 300 años juntos, por otros 300 años de sueños».
A continuación, fue el alcalde de Palencia, Alfonso Polanco, el que se dirigió a los alumnos y miembros de la comunidad educativa presentes y que es antiguo alumno del centro. «La Salle está donde más se la necesita, creando escuela y personas», señaló.
Posteriormente, todos pusieron en escena una coreografía pensada para la ocasión mientras sonaba una canción creada expresamente para esta efeméride titulada  One Heart, One Commitment, One Life. Con buen ritmo y bastante sincronización los alumnos y profesores llenaron la plaza de música y colorido para luego dar por concluido el acto y regresar a las aulas.
De esta manera, La Salle quiso compartir con el resto de la sociedad palentina el legado y el carisma de San Juan Bautista de La Salle, siendo testimonio vivo de miles de personas se han unido a la misión de hacerla crecer juntos.
El acto que se pudo ver ayer fue una clara demostración de la unidad global de la familia lasaliana, que les permite trabajar por un mundo mejor. «La misión de La Salle sigue siendo mirar la realidad, dejándose impresionar y trabajar para dar, desde la educación, la mejor de las respuestas a quienes más lo necesitan en cualquier parte del mundo», aseguran desde los centros palentinos.