El PSOE necesitaría el apoyo de Cs para gobernar la capital

Carlos H. Sanz
-

El papel del partido naranja se antoja esencial de repertirse los resultados del domingo, ya que el PP, que bajaría a 7 ediles, podría armar un pacto a la andaluza con Vox (3) que le daría la Alcaldía

El PSOE necesitaría el apoyo de Cs para gobernar la capital

Si las elecciones municipales se celebrasen hoy mismo, si los partidos no tuviesen tiempo material para reforzar la estrategia que les dio la victoria el domingo o para cambiarla si les llevó a la derrota; es decir, si hoy se reprodujeran exactamente los resultados de las elecciones generales en la capital, el PSOE ganaría las municipales pero necesitaría de Ciudadanos para alzar a Miriam Andrés a la Alcaldía.
Si el reparto de votos el próximo 26 de mayo fuese exactamente igual al que se produjo el domingo, la candidatura socialista obtendría 16.613 votos que le otorgarían nueve asientos la próxima corporación capitalina, uno más que en la actualidad.
De nuevo, el gran derrotado de esa hipotética noche sería Alfonso Polanco, ya que con 13.583 votos solo sumaría siete munícipes, tres menos que en la actualidad. Ciudadanos se alzaría tercera fuerza política en el Ayuntamiento con cuatro concejales, uno más que ahora, gracias a sus 8.206 votos; mientras que Vox entraría en la política municipal con tres asientos en el salón de plenos por sus 5.577 votos.
Finalmente, los 4.919 votos de Unidas Podemos le otorgarían dos actas de concejal, pero no hay que olvidar que Izquierda Unida y Podemos concurren por separado -el primero dentro de Ganemos Palencia- a esta cita, lo cual les va a suponer un problema y desencadenará una lucha va a ser fratricida.
Si Ganemos y Podemos se reparten a pre ese resultado, los dos quedan por debajo de la barrera del 5% de los votos válidos que la ley electoral marca para entrar en el reparto de actas de concejal. 
El domingo se sumaron 50.117 sufragios válidos en la capital, y el 5% de esa cifra serían 2.505, mientras que Ganemos y Podemos tendrían 2.459, por lo que los dos concejales que tendrían en caso de ir juntos se repartirían entre el PSOE -que pasaría a tener 10- y el PP, que sumaría un total de 8. 
De quedar así, serían elegidos concejales Miriam Andrés, Carlos Hernández, Judith Castro, Luis Roberto Muñoz, María de los Reyes Bodero, Álvaro Bilbao y María del Rosario García, Jesús Merino y Marta Fernández por parte del PSOE.
Por parte del PP lo serían Alfonso Polanco, Ángeles Armisén, Luis Miguel Cárcel, Laura Lombraña, Luis Ángel Fernández, Víctor Torres y Raquel Martín; y Mario Simón, Urbano Revilla, Carolina Gómez y Francisco Cuadrado por parte de Ciudadanos. Sonia Lalanda, Luis Javier Zurro y José María Nieto serían los ediles de Vox; Sonia Ordóñez de Ganemos y Francisco Salcedo, de Podemos.
juego de pactos. Con este reparto de actas, tanto el PSOE como el Partido Popular tendrían posibilidades de gobernar el Ayuntamiento, por lo que el nuevo alcalde dependería de los pactos que ambas fuerzas sean capaces de armar. 
Miriam Andrés llevaría las riendas de la negociación pero sería Ciudadanos el dueño de la llave. Los votos del partido naranja se antojan esenciales en un escenario idéntico al actual, como ya ocurrió hace cuatro años.
Un hipotético pacto entre el PSOE y Ciudadanos sumaría 13 concejales, suficientes para que Miriam Andrés fuese elegida alcaldesa, pero esos 4 votos de la formación naranja también le servirían a Alfonso Polanco para armar un bloque de centro-derecha, un pacto a la andaluza, con los apoyos de Vox, lo que le aseguraría 14 actas y la alcaldía.
Se antoja una campaña electoral emocionante en el terreno municipal, en la que, lógicamente, entrarán en juego otras variables que pueden marcar diferencias respecto a los resultados de las generales.
En los próximos 25 días, se tendrán que resolver incógnitas que determinarán la configuración final del Ayuntamiento de la capital. Por ejemplo, si los palentinos premiarán o castigarán con sus votos la gestión de Alfonso Polanco al frente del Consistorio; o si la movilización del electorado alcanza el mismo porcentaje; en qué medida la candidatura de Miriam Andrés conseguirá movilizar al electorado de izquierda. 
¿Se repensarán los votantes de Vox su sufragio si eso significa que gobierne la izquierda en la ciudad? ¿Recurrirán los de Ganemos y Podemos al voto útil al PSOE para alzar alcaldesa a Miriam Andrés? ¿Conseguirá Ciudadanos ampliar aún más su representación en la capital? Preguntas todas ella cuyas respuesta no conoceremos hasta el 26 de mayo. 

 

Las encuestas acertaron y también la hipotesis de ‘DP’ 

En estas elecciones no ha tocado hablar de encuestas porque la gran mayoría, incluída la del CIS, acertaron en sus proyecciones. Y lo hizo también la hipótesis publicada por ‘Diario Palentino’ el día 22 de abril, basada en la regularidad del voto en Palencia comparado con el voto en el conjunto del Estado.
El estudio realizado para esta casa por el sociólogo Javier Gómez Caloca, a partir de los últimos datos disponibles de tres encuestas (CIS, GAD3, El Confidencial) y del estudio de El País sobre la media de encuestas publicadas, dio de lleno al concluir que «por primera vez desde 1977, un tercer partido, puede que Ciudadanos -a falta de saber el impacto de Vox-, tiene bastantes posibilidades de obtener un acta de diputado en el Congreso, es decir, de conseguir más del 50% de los votos que saque el más votado y romper el tradicional reparto de 2- 1 entre las dos fuerzas más votadas». Así, textualmente, salió publicado en estas páginas, una proyección ajustada gracias a que el informe de Gómez Caloca introdujo un importante factor de corrección, como es el análisis del comportamiento del electorado palentino respecto a los datos nacionales, lo que permite ajustar mucho más la tendencia.
En esa información se vislumbraba también el mal pronóstico Unidas Podemos, el cual finalmente se ha confirmado, «ya que analizando su comportamiento diferencial negativo en Palencia, sus opciones son nulas». «Es muy posible que quede en quinto lugar y sin ninguna posibilidad de entrar al reparto de escaños», aseguraba entonces Gómez Caloca.
Y también daba de lleno en el reparto de senadores. «El reparto de senadores puede decidirse por pocos votos recordando lo que sucedió en 1986 cuando cada uno sacó dos». Y así ha sido.