Una mirada al pasado sin coreografía

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Las exhibiciones de combate medieval y esgrima histórica, así como el conciertonocturno, reúnen a cientos de personas en Las Cabañas de Castilla

Una mirada al pasado sin coreografía - Foto: Sara Muniosguren

La función de Nuestra Señora del Rosario que se celebran en Las Cabañas de Castilla, una pedanía de Osorno, sumarán a partir de este año un gran atractivo una vez que la inclusión en el programa de actos de combates medievales y esgrima histórica ha resultado todo un éxito, con dos pases que, si uno fue bien -el de la mañana- el otro -por la tarde- fue por demás (más de 500 personas). «Tenía la ilusión de hacer un evento bonito y el combate medieval es algo que está muy de moda», explica Juan Carlos García, quien se ha encargado de coordinar la actividad en un marco como su castillo familiar. El objetivo es que tenga continuidad y «todos los años se celebra un evento-jornada medieval. El pueblo se ha volcado, está con la idea de mantenerlo y creo que entre todos lo vamos a conseguir. El próximo año intenteremos hacer más cosas. Un vez dado el primer paso, y no ha ido nada mal, la verdad es que la cosa pinta bastante bien», afirma.
La iniciativa «es también en honor a mi padre, que en los años 80, cuando nadie apostaba por estas cosas, rehabilitó esta fortaleza antes de que se lo llevaran piedra a piedra. Una joya como esta no se puede dejar caer ni trasladar de su sitio», subraya Juan Carlos García. Explica, asimismo, que es un castillo del siglo XV, del mismo maestro de obras que el de Peñafiel y Fuentes de Valdepero y, según Edward Cooper, los tres constituyen la joya de la arquitectura militar leonesa. 
La de ayer fue una exhibición con la que viajar a otra época a través de una disciplina deportiva, gracias al trabajo y esfuerzo del Ayuntamiento de Osorno, Vía Aquitania y la Asociación Las Cabañas de Castilla, que da sus primeros pasos para dinamizar el pueblo y darle un impulso a nivel cultural, deportivo y recreativo.
El club de artes marciales de Madrid Sala de Armas Carranza (o escuela de esgrima histórica -utiliza equipación moderna- y combate medieval -deporte de contacto con armadura-) se  desplazó hasta Las Cabañas de Castilla,  donde en dos pases una decena de luchadores (dos de un club de Valladolid), tras una breve explicación sobre la actividad, el deporte y los elementos de los que se compone la armadura, participaron en combates dentro del palenque. «No son combates coreografiados, son combates reales -como dos boxeadores que se ponen a hacer guanteo-, es como una práctica, pero pública», explicaba el instructor Rodrigo González. Su actividad habitual es la del gimnasio; entrenan el combate medieval  los martes y jueves y la esgrima histórica  lunes, miércoles y viernes. «Estamos abiertos en ciertas ocasiones a hacer este tipo de exhibiciones, pero no nos dedicamos a ello», señala. Hubo, por ejemplo, combates medievales de espada y escudo -con golpes reales- y en esgrima moderna, entre otras, con espada de dos manos. En combate medieval, el casco es abierto, de ahí que no esté permitido lanzar puntas, según las explicaciones ofrecidas durante la exhibición. 
concierto. El broche de oro a la celebración corrió a cargo del grupo Vagans, especializado en música medieval y andalusí, y que fue también un éxito. Se trata de un proyecto artístico que nació en el verano de 2013 de la mano de Iván Manzano (tarota, ney, flauta dulce y voz) y Renato Di Prinzio (tar, bendir, pandero, tambor y darbuca), al que posteriormente se sumaron Patricia Ferro (voz, bombo legüero y percusiones varias) y Juan Pedro González (laúd turco, dulcimer, tar y coros). Vagans se presenta como «un grupo comprometido con la música medieval, no como una reconstrucción arqueológica, sino como una música viva, compuesta por gente que sentían y amaban como nosotros».