«La música es como una máquina del tiempo en la que se viaja y transporta emociones»

E. Marín
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Carlos Bianchini: «El trabajo que presentaré en Palencia es un espectáculo visual»

Bianchini estará en Palencia el 19 de febrero.

El pianista y compositor Carlos Bianchini estará en Palencia con su nuevo trabajo Solo Piano. Será en un concierto íntimo e introspectivo en el que interpretará su propia música. La cita, el 19 de febrero en la Fundación Díaz-Caneja.
Un trabajo personal e intimo. Así describe Solo piano, pero ¿qué es este concierto para Carlos Bianchini?
Este nuevo trabajo es una recopilación de toda la obra que tengo compuesta para piano fruto de la experiencia y situaciones vividas, gente que me ha inspirado, viajes o países que he conocido.
El concierto recopila canciones compuestas desde mi época adolescente hasta hoy en día.
De su amplio repertorio, ¿qué obras ha elegido para presentar en Palencia?
El programa se inicia con obras actuales y acaba con las adolescentes.
Esta gira se inició a finales del año pasado tras un largo periodo en el extranjero y estoy descubriendo y viendo desde otra perspectiva nuestro país. Ahora estoy acabando una pieza que está compuesta por tres obras que están dedicadas a Madrid, Castilla y León y Alicante. Se llama Paisajes y es fruto de la inspiración de actuar en estos hermosos lugares. Ya he estrenado Calles de Madrid, que seguramente presentaré en Palencia.
Su formación, las influencias del mundo del Jazz y de la world music dan forma a su manera tan personal de componer. ¿Cómo definiría su estilo?
Es una tarea ardua y difícil poner una etiqueta a la música. Mi formación es muy académica, además de mi carrera de Piano tengo estudios de jazz, me apasiona el folclore de los países y me he nutrido un poco de toda la influencia musical y por eso ha quedado un concierto íntimo y personal. En una misma obra encontramos diferentes referencias; desde las últimas tendencias contemporáneas o minimalistas, hasta bandas sonoras. Es todo muy personal y por eso cuesta ponerle una etiqueta.
 En cada uno de sus temas queda estampado un instante de su vida, una emoción o una imagen a destacar que ha fotografiado con acordes y tonalidad. ¿Cómo se transmite esa esencia al público?
Desde el primer momento en que estrené el concierto, todo el mundo ha coincidido en que es un espectáculo visual, una música que se ve.
Creo que todo radica en poder transmitir claramente  la sinceridad de la música, que no ha sido un ejercicio de composición sino fruto de la inspiración.
Por ejemplo, hay una obra dedicada a mis hijos; una sonata que tiene tres movimientos, tres momentos distintos vividos con ellos.
 Todo el mundo dice que ve a los niños jugando, en los columpios. La intención de la obra se transmite y queda muy bien plasmada.
Yo suelo comentar los conciertos y eso el público lo agradece. Si el compositor toca la obra y además la explica es una gran oportunidad. Es un concierto muy directo que habla de situaciones, emociones y momentos vividos.
A veces se tiene la creencia de que la llamada música culta no es para todo tipo de público, sino solo para el que la entiende
La música tiene poder en cualquier persona, tenga o no conocimientos musicales. Es como una máquina del tiempo en la que se viaja y transporta emociones.
A veces se piensa que un concierto es para gente entendida y yo creo que no es así, al contrario. Si tienes un elevado conocimiento académico estás más pendiente de cosas técnicas que de dejarte llevar.
En este concierto me sorprende la aceptación del público y que esté llegando a mucha gente; tanto maestros o compositores, como gente no entendida que me ha dado su propia valoración. Es un concierto ágil para todas las edades. La música es accesible para todo el mundo que tenga ganas de disfrutar y evadirse un poco.
¿Conoce Palencia?
Es la primera vez que estaré en Palencia. He actuado en varias provincias de Castilla y León y estoy descubriendo esta Región, que me parece fantástica. Tengo muchas ganas de conocer Palencia y presentar allí mi trabajo. Además, también estaré pronto en Ampudia.