Desechado el uso hostelero de la Casa Pequeña

Carlos H. Sanz
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El Ayuntamiento presentará un proyecto para el inmueble junto al mirador para rehabilitar la vivienda del policía de monte y vega de cara al año 2021

Desechado el uso hostelero de la Casa Pequeña - Foto: Sara Muniosguren

Las 342 personas que han firmado para salvar la venta de porrones de cerveza con limón en la Casa Pequeña del monte El Viejo no verán satisfecha su reclamación. Al menos por ahora, ya que el Ayuntamiento va a centrar su esfuerzo inversor en recuperar la Casa Grande como centro de interpretación de la naturaleza y espacio hostelero, y, a medio plazo, en rehabilitar la vivienda de la Pequeña para que pueda utilizarla el policía de monte y vega.
Desde 1979, la Casa Pequeña, una construcción que algunos escritos datan del siglo XVIII pero con añadidos muy posteriores, ha sido la vivienda del policía de monte y vega y de su familia. El Ayuntamiento corría con los gastos de luz, agua, teléfono y leña. 
En estos 40 años han estado allí destinados dos agentes, el último de los cuales se jubiló el pasado mes de abril, aunque de un tiempo para acá ya no vivía en la Casa Pequeña, que permanecía cerrada sin actividad. No se sabe muy bien quién, cuándo o por qué inició en estas instalaciones municipales una especie de negocio hostelero que se ganó la fama de los palentinos que subían hasta el monte para contemplar las vistas desde el denominado Mirador de Palencia.
Quién no se ha tomado uno de sus famosos porrones de cerveza y un bocadillo de tortilla o una bolsa de aperitivos admirando la panorámica que ofrece este enclave privilegiado. Un negocio alegal, que ya no gozaba de la aceptación de otrora, y del que el Ayuntamiento siempre hizo la vista gorda, quizá como compensación por la dureza que supone trabajar solo y tan alejado de la ciudad.
nuevo agente. Desde antes de verano, la Casa Pequeña permanece cerrada, lo que ha enfrentado al Ayuntamiento a la decisión de qué hacer con ella, sobre todo porque es necesario seguir prestando los servicios de seguridad, vigilancia e inspección en el monte. Sin embargo, las condiciones de este edificio impiden ofrecerlo como vivienda a nadie.
En la actualidad, el Servicio de Medio Ambiente de Policía Local está compuesto por cuatro agentes, de los cuales uno se emplea, a turnos, en la vigilancia del pulmón verde de la ciudad. La concejala de Seguridad Ciudadana, Carolina Gómez, reconoce que no ha sido fácil encontrar a un funcionario que acepte llevar a cabo una de las tareas más duras de entre las encomendadas a la Policía Local, que van desde el control de accesos a la vigilancia de caminos y vertidos ilegales o la supervisión de la piscinas y la alerta de incendios.
Este agente sube y baja todos los días para realizar su trabajo, y el objetivo es «reparar y adecentar la parte de la vivienda para el policía». «De momento, el objetivo es dejar habitable la parte de dentro. Para este 2020 no, pero para 2021 intentaremos meterlo como inversión en fondos europeos o pedir una subvención a la Junta de Castilla y León, que también tiene competencias en el monte», explica la edil.
inversión. No será una actuación barata. El Consistorio abrió ayer las puertas de la Casa Pequeña a Diario Palentino para comprobar el estado en el que se encuentra: humedades, baldosas levantadas, desconchones en las paredes, cableado y enchufes desvencijados...
El inmueble tiene tres partes diferenciadas. En la planta baja está el antiguo salón de estar que se reconvirtió en tienda-bar, y, detrás, la cocina y varias habitaciones. A través de unas escaleras muy deterioradas se accede a la zona de la vivienda del policía. Un baño y varias habitaciones muy amplias cuyo estado es inversamente proporcional a la belleza de las vistas a través de sus ventanas.
La tercera parte de la vivenda en una zona aneja, una especie de corral, en la que se apilan electrodomésticos y mesas y sillas de bar, con varias estancias que otrora se utilizaron para dar cobijo a animales como perros y, seguramente, gallinas o conejos. En esta parte están ubicadas también dos enormes antenas de radio que dan servicio tanto a la Policía Local -y en el pasado a la Guardia Civil- como a radioaficionados, y que es necesario vigilar.
El Ayuntamiento ya ha comenzado a trabajar en la casa. La prioridad es arreglar el tejado, reparar las humedades y la fachada. Por ahora se ha reparado el alumbrado de las farolas. «No está ni para que lo habiten ni para hacer un bar», concluye Carolina Gómez tras la visita, que reconoce que aún no sabe a cuánto ascenderá la inversión. «Será el arquitecto municipal el que determine las obras que hay que hacer y su coste. Pero vamos a centrar en la vivienda. Si en el futuro accedemos a algún tipo de subvención y podemos eliminar toda la zona de animales y dejar una parte como bar o merendero, lo estudiaremos. Pero serán zonas separadas de la vivienda», advierte.
Y es que, más allá de las dudas de que alguien pueda estar interesado en el futuro en la gestión de este espacio -el Ayuntamiento tiene problemas para adjudicar la gestión de la Casa Grande y solo El Refugio permanece abierto-, para el equipo de Gobierno de Cs y PP el proyecto principal es otro.
«Hay que tener prioridades. No podemos gastarnos aquí un millón de euros para que la gente venga dos meses para beber porrones. Nuestra prioridad es dinamizar el monte y lo vamos a hacer de otra manera. En primer lugar, arreglando la Casa Grande», sentencia la edil.  
«Entendemos que la zona de restauración que de verdad puede funcionar es la de la Casa Grande, a través de un proyecto que fomente el uso y disfrute del monte, con un centro de interpretación de la naturaleza y una zona de hostelería o, incluso, una casa rural. Un modelo similar a lo que hay en Cuenca», especifica Carolina Gómez.

 

Las obras del carril-bici encaran su recta final 

Las obras en la carretera de acceso al monte El Viejo avanzan a buen ritmo y, si no surgen contratiempos, llegarán a su fin a lo largo del próximo mes. La parte más compleja está prácticamente terminada, y los 2,75 kilómetros de la vía para ciclistas ya están definidos, por lo que la vía se ha reabierto al tráfico. Cabe recordar que se ha tenido que ampliar la plataforma de la carretera en varios puntos para acoger la vía destinada a los ciclistas. Además, en el cruce existente en la intersección entre las carreteras PP-9001, PP-9002 y PP-9007, es decir, la que sube al monte, la que continúa hasta la Casa Grande y la que comunica con la Casa Pequeña, ya se ha habilitado una glorieta, a la que aún falta trabajo de asfaltado y señalización. Esta obra cuenta con un presupuesto de adjudicación de 797.265 euros.