Hablar de ostomías de ruta en bicicleta

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En su camino con dirección a Guadalajara, los ostomizados Víctor Loira y Manolo Martín hacen parada en Palencia para dar visibilidad al colectivo y reivindicar baños adaptados

Hablar de ostomías de ruta en bicicleta - Foto: Á“scar Navarro

dp / palencia
Algo más de 850 kilómetros separan Marín, en Pontevedra, de Guadalajara, meta del ostomizado Víctor Loira, quien hizo parada en Palencia junto a Manolo Martín, que desde ayer le acompaña tras unirse en Astorga en una iniciativa que busca dar visibilidad a estos pacientes a la vez que reivindican baños adaptados para este colectivo. Un viaje en bicicleta que calificó de «muy duro» a su llegada al Complejo Asistencial Universitario de Palencia, Caupa, donde se había organizado una recepción a cargo de representantes sanitarios, institucionales y de la osociación local de ostomizados. «Empezamos el viernes, hicimos una etapa de noche corta, de unos 50 kilómetros. El siguiente día ya fue muy difíl, porque salimos subiendo a Orense con mucho frío y una vez pasado empezó el calor...», contó.
El objetivo, según explicó, es dar  visibilidad a las enfermedades que «están escondidas» y decir a las admistraciones que «existen unos baños, en Galicia por suerte ya tenenmos 28, para no marcharnos, no tener que quemarnos las rodillas. Somos un colectivo muy grande y merecemos esa calidad de vida». Además, la adaptación es «barata y simple; yo la tengo en mi casa», subrayó. 
La meta se encuentra en Guadalajara, y es que, como comentó Víctor Loira, existe una «muy buena relación» con la asociación de ostomizados de esa provincia, que le propuso el reto. «Lo que se quiere es que se hable de las ostomías», un procedimiento esencial para muchos pacientes que sufren patologías como la enfermedad de Crohn -que es su caso-, colitis ulcerosa, enfermedades congénitas, truamatismos  abdominales o rectales, cáncer de colon, de vejiga...  Las ostomías se clasifican según su función (estomas de nutrición de drenaje y de eliminación); el tiempo de permanencia (temporales y definitivas) y el órgano implicado (colostomía, ileostomía y urostomía).
«Una vez que tienes una bolsa, parece que vives en un mundo oscuro, y hay que dar visibilidad, primero porque hay gente que está dentro del armario y que deja de tener una vida normal porque le da miedo, porque es un tema tabú hablar de cacas y de pis. Visibilizar también nos ayuda a que  los servicios sanitarios nos atiendan mejor; sí es verdad que cada vez hay más estomaterapeutas, que nos dan la vida porque sales con la bolsa del hospital pero después esta te da un montón de problemas. Esa duda que no resuelves te puede llevar a Urgencias, lo que se evita con un estomaterapeuta, como tenemos aquí en Palencia», señaló Manolo Martín . «La gente que tenemos bolsas nos comunicamos mucho por Facebook, vas viendo quién hace cosas en positivo, y siempre hay alguien que se anima, igual que hubo alguien que te animó a ti a volver a la vida normal», manifestó. «Hay veces que tienes especial precaución y luego no dejamos de ser personas que tenemos una discapacidad. Nos ha tocado parar a vaciar la bolsa, pero cundo salgo con amigos que no tienen bolsa, también paramos», expuso.