El arreglo del Lecrác deberá esperar aún más

Carlos H. Sanz
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Ninguna empresa concurrió al concurso abierto por Fomento para la mejora de las cubiertas

El arreglo del Lecrác deberá esperar aún más - Foto: Á“scar Navarro

El centro cultural Lecrác es el ejemplo más claro de la ley de Murphy, que sentencia que si algo puede salir mal, saldrá mal. Su última demostración empírica es que ninguna empresa ha concurrido al concurso público abierto el pasado junio por el Ministerio de Fomento para para la ejecución de las obras de mejora de la accesibilidad, seguridad y estanqueidad de sus cubiertas. 
Aunque en el anuncio de licitación que consta en la plataforma de contratación del Estado figura que el procedimiento sigue abierto, Diario Palentino ha sabido que a las 14 horas del pasado 10 de julio, fecha en la que expiraba el plazo de presentación de ofertas, ninguna empresa se había interesado por hacerse con este contrato, valorado en 384.791,91 euros y que iba a ser financiado íntegramente por el Ministerio de Fomento.
Al parcer, algunas de las exigencias técnicas de la oferta del gobierno han desanimado a los posibles interesados en ejecutar esta actuación. Así se cree desde el Ayuntamiento, que desde que ha tenido noticia de este contratiempo ha trabajado en buscar a empresas capaces de llevar a cabo la actuación, con el fin de explicarles en qué consisten las obras y en facilitarles toda la documentación para que concurran a una nueva convocatoria.
El problema es que con un Gobierno en funciones y puesta en marcha ya la maquinaria electoral del 10 de noviembre, en el equipo de Gobierno ya se han hecho a la idea de que las tramitaciones administrativas han quedado aplazadas al menos hasta diciembre o enero.
O, dicho de otra forma, los problemas de goteras e inundación de las cubiertas van a continuar durante todo el otoño y parte del invierno, lo que ya ha obligado al Consistorio a cerrar varias salas del centro cultural para garantizar la seguridad de los trabajadores y de sus usuarios.
Así, después de que esta semana los bomberos achicasen el agua acumulada en las cubiertas tras las últimas lluvias, se ha decidido el cierre de varias estancias, aunque el de la sala de estudios será lo que más problemas y quejas genere, ya que un otoño e invierno lluvioso puede hacer que no esté disponible en época de exámenes, cuando registra el mayor pico de utilización. De momento, el Ayuntamiento ha optado por mantener los 72 puestos de los 135 en total que abrió en la zona del archivo de la Policía Nacional.
arreglos. El Lecrác se ha ganado a pulso la fama de edificio problemático por las deficiencias  que padece, y que han llegado a poner sobre la mesa incluso su cierre provisional. Un edificio con un diseño muy bonito pero «incoherente e incongruente». «Un desastre interno» que ha supuesto una piedra en el zapato tanto para la anterior corporación como para la actual.
Su principal problema es que todas las cubiertas del Lecrác son una lámina de policloruro de vinilo (PVC), pero no está lastrada y, por lo tanto, no dispone de un sistema de impermeabilización. Por si no fuese suficiente, están mal ejecutadas, lo que hace que se acumule el agua cada vez que llueve, creándose grandes balsas de líquido porque, sencillamente, el agua no llega a los desagües.
Cada vez que aparece un agujero en la lámina, el agua se extiende por toda la cubierta y acaba saliendo una gotera por el lado menos esperado, rompiendo la escayola. Para cambiar una placa, hay que meter una máquina especial porque allí arriba no llegan ni los bomberos, y hasta el año pasado ni siquiera había acceso al tejado.
Las tripas del Lecrác no están mejor. En el informe que realizaron los técnicos municipales y que sirvió para reclamar al Ministerio de Fomento el arreglo integral del edifico, se advierte del incorrecto diseño de las instalaciones, completamente cerrado, por lo que los sistemas de climatización y extracción de aire son un quebradero de cabeza porque no se puede desmontar el techo. 
El cristal del que está recubierto hace que se produzca un efecto invernadero, y la forma en la que se mite la temperatura del inmueble hace que en algunas estancias haga mucho calor y en otras un frío que congela. Hay mazos con más de 100 cables que hacen imposible saber cuál hay que reparar si se produce un fallo, y cajas de registro ocultas en el techo a las que no se puede acceder. 
Problemas de ventilación, sanemientos fantasmas sin arquetas y  con desagües que atascaban los carísimos y modernos urinarios que tuvieron que ser cambiados porque perdían constamente agua: suelos recubiertos con linóleo que se raya al menos suspiro... En definitiva, un desatino.
El año pasado, el Consistorio invirtió 40.000 euros en obras urgentes, que permitieron la reparación parcial de la cubierta, con el objetivo de solventar los daños más graves, así como la creación de un acceso al tejado, hasta entonces inexistente. 
A la vez, la Dirección General de Arquitectura, Vivienda y Suelo rechazó la petición municipal para que asumiese las obras de reparación y mejora del edificiocomo un proyecto de carácter urgente, aunque se comprometió a acelerar la licitación del contrato. 
El pasado mes de junio, por fin licitó las obras de mejora de la accesibilidad, seguridad y estanqueidad en las cubiertas del centro cultural, por un importe de 384.791,91 euros, y con la intención de que las obras se iniciaran en otoño, con un plazo de ejecución de cuatro meses.
Los trabajos a desarrollar deberán solucionar las patologías de estanqueidad que presentan las cubiertas, de forma que los usuarios puedan disfrutar el 100 % de las instalaciones del edificio -ahora solo se puede usar menos del 40%- y pueda mantener con mayor facilidad y menos costes, así como la adaptación a nueva normativa del edificio.
¿Será suficiente? La respuesta es que no, pero al menos las goteras del edificio desaparecerán y, con ello, los cubos que pueblan el Lecrác cada vez que llueve en la ciudad. Eso sí, antes habrá que encontrar a una empresa que quiera realizar las obras.