«Olvidamos la dieta mediterránea de la que tanto presumimos»

E. Marín
-

Preside la organización del XXX Congreso de la Sociedad Castellano-Leonesa de Endocrinología, Diabetes y Nutrición que reunirá en Palencia a 120 profesionales, que asistirán a charlas, debates y encuentros con ponentes de reconocido prestigio

«Olvidamos la dieta mediterránea de la que tanto presumimos» - Foto: Sara Muniosguren

Aprovechando la celebración del día mundial de la Diabetes, Palencia será la sede de un congreso en el que se analizarán problemas relacionados con esta y otras enfermedades, así como con la nutrición. 
Palencia acogerá los próximos 15 y 16 de noviembre el Congreso de la Sociedad Castellano-Leonesa de Endocrinología, Diabetes y Nutrición. ¿Qué se pretende poner de relieve en la trigésima edición de este evento regional?
Buscamos una puesta al día para los endocrinólogos de la región y los residentes que están realizando su formación en esta especialidad en hospitales de tercer nivel (Salamanca, Valladolid, León y Burgos), en las áreas en las que más trabajamos. Una de ellas es la nutrición, dentro de la cuál siempre se habla de la obesidad, pero también hay problemas de malnutrición graves.
Hemos querido destacar la preparación que precisan los pacientes que van a ser trasplantados, lo que llamamos soporte nutricional. Recibimos pacientes de digestivo, que requieren un trasplante hepático, o de neumología, porque van a someterse a un transplante pulmonar, y es fundamental que tengan un buen apoyo y un adecuado estado de nutrición para que no haya complicaciones. De ahí la importancia de la valoración, del soporte con cambios de alimentación y con productos específicos de nutrición enteral, lo que nos da más garantías para que el transplante funcione; cuando reciben el alta también realizamos un seguimiento post-trasplante.
Por otra parte, existe una enfermedad muy grave que es la esclerosis lateral amniotrófica, que se ha convertido en una diana de todas las acciones del Sacyl, para mejorar la calidad de vida de estos pacientes. Para ellos es muy importante el soporte nutricional, pues es una enfermedad motoneurona en la que se van teniendo atrofias musculares y es muy importante ralentizarla.
Asimismo, tenemos pacientes con una obesidad mórbida, algo muy grave, a los que en ocasiones les animamos para hacer un tipo de cirugía en la que se actúa modificando el aparato digestivo para que puedan ingerir menos y conseguir una buena pérdida de peso. Pero tenemos que realizar un adecuado seguimiento, porque existe riesgo de malnutrición después de la cirugía.
Todos estos aspectos se debatirán en el congreso y se aportarán distintas visiones y avances.
Un día antes, el jueves 14, se celebra el día mundial de la diabetes, una enfermedad que muchos ya han bautizado como la epidemia del siglo XXI
Para celebrar esta jornada y concienciar a la población de esta enfermedad hemos elaborado una serie de actividades para abrirnos a los palentinos en general. Queremos explicar qué es la diabetes, cómo diagnosticarla de forma temprana y cómo evitarla. La Federación Internacional de la Diabetes cada año elige un lema que lidera todas las acciones desarrolladas en este sentido y, en esta ocasión, el contenido es diabetes y familia.
Todo el equipo de la unidad de Endocrinología y Sara de la Torre, que es la pediatra que trata a los niños con diabetes, expondrá nociones sencillas y de difusión de buenos hábitos, además de realizar controles de glucosa gracias al equipo de enfermería.
¿Qué está provocando que se esté experimentando un importante aumento de afectados?
La más frecuente es la diabetes tipo 2, que no es más ni menos grave que la tipo 1, sino que nos cala más dentro porque suele afectar a niños y adolescentes. En la diabetes tipo 2 las causas son múltiples; suele haber un componente familiar, ya que si un familiar lo ha padecido, genéticamente se tiene una predisposición a desarrollarlo. Pero dependiendo del estilo de vida y de los cuidados, se desarrollará o no. De ahí que se debiera valorar ese riesgo como una oportunidad para tratar de prevenirlo y la prevención pasa por el estilo de vida. Desde la actividad física, que pasa por abandonar el sedentarismo, a los hábitos en la alimentación, donde cada vez introducimos más alimentos procesados, que son más ricos en calorías y grasas no saturadas. Estamos olvidando la dieta mediterránea de la que tan orgullosos nos sentimos; se basa, sobre todo, en verduras, legumbres y un poco de carne y pescado. Esto no ocurre en la mayoría de los hogares, donde los elaborados cada vez son más frecuentes.

 

Lea la noticia ampliada en la edición de papel o en kiosko.diariopalentino.es