Los votantes mayores de 80 superan a los veinteañeros

E.M.
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Desde la convocatoria del 29 de abril están llamados a las urnas 689 nuevos electores de los 141.320 censados

Los votantes mayores de 80 superan a los veinteañeros - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez. Eugenio Gutiérrez


Unas nuevas elecciones. Los ciudadanos se preparan para elegir en unas semanas a sus representantes en el Parlamento nacional. La celebración en el transcurso de unos pocos meses de varios procesos electorales provoca cierta indiferencia ante un nuevo encuentro con las urnas, tanto por los resultados que se han obtenido en anteriores convocatorias, como por la falta de resolución para formar el posterior gobierno.
Pero también hay quien acudirá el próximo 10 de noviembre a su colegio electoral con la ilusión de estrenarse en este proceso. La mayoría no pensaba hacerlo tan pronto, pero las circunstancias han propiciado que, quienes han cumplido su mayoría de edad desde las últimas elecciones, puedan ejercer su derecho a voto en dos semanas.
En Palencia son 689 los nuevos electores que están llamados  a las urnas el 10-N desde la convocatoria del 29 de abril, a la que no pudieron acudir por no haber cumplido todavía los 18 años. Si se tiene en cuenta la cita de 2016 serán 4.099 los nuevos votantes.
En el conjunto de la comunidad son 10.292 jóvenes los que pueden participar por primera vez en unas elecciones generales: 679 son de Ávila, 1.555 de Burgos, 1.840 de León, 1.446 de Salamanca, 688 de Segovia, 412 de Soria, 2.338 de Valladolid y 645 de la provincia de Zamora. Por su parte, de los electores residentes en España, 226.771 son nuevos en este proceso.
En cuanto al censo, en la provincia de Palencia suma 141.320 personas, de las que 133.961 son residentes en España y 7.359 en el extranjero. De los que viven en el país, hay un mayor número de mujeres, 67.846, por 66.115 varones.
En todas las provincias de la región excepto Valladolid, que suma 89 personas más, se registran descensos en los censos. En el caso de Palencia son 385 personas menos, mientras que en León son 1.510 y 918 en Zamora. En Ávila se registra una caída de 422; en Burgos, de 350; en Salamanca, de 534; en Segovia de 127; y en Soria, de 32.
Los datos del censo electoral reflejan el envejecimiento que sufre Castilla y León, pues en el región hay más electores que superan los 80 años que potenciales votantes veinteañeros.
Los mismo ocurre en Palencia, pues las personas  octogenarias, nonagenarias y centenarias censadas en la provincia ascienden a 15.047, mientras que los jóvenes que abarcan la franja entre 20 y 29 años solo llegan a los 12.949, según se desprende de los datos del Instituto Nacional de Estadística.
Solo si se incorpora a los 2.425 de 18 y 19 años con derecho a voto, el número de electores de la franjas de edad más baja supera a los más veteranos, ya que suman 15.374 personas. En la división de población por tramos que realiza el INE, el menor número de votantes censados en la provincia se registra en la horquilla entre 80 y 84, con 5.733 personas, seguida de los de 20 a 24 años, con 6.282 electores.
Estos datos son solo un eslabón más de toda la maquinaria electoral que ya funciona a pleno rendimiento. Así, los 191 municipios de la provincia se dividen en 200 distritos y 277 secciones, con un total de 324 mesas electorales repartidas en 251 colegios. Además, ya se ha elegido a quienes formarán parte de las mesas electorales.
perfil demográfico. El portal electocracia.com ha elaborado un estudio en el que hace referencia a los muchos cambios que se han producido desde las Cortes constituyentes, como es el caso del perfil demográfico. Entre las conclusiones, el hecho de que España ya no es un país electoral de jóvenes, sino de ancianos.
«Se sigue hablando mucho de los jóvenes como segmento electoral de interés prioritario para los partidos en busca del voto, algo que fue muy lógico en las primeras elecciones del período constitucional, en una España repleta de juventud. Pero lo es mucho menos ahora, cuando somos mucho más un país de maduros y viejos», se apunta.
En el estudio se indica que, en promedio, desde 1979, en España «hemos tenido un tercio menos de los niños que habrían asegurado el relevo generacional», lo que «junto con el incremento de la esperanza de vida, ha generado una reducción muy considerable del número de jóvenes en España, un fuerte envejecimiento y una tendencia a la pérdida de población».
Esto ha supuesto «un sustancial envejecimiento del electorado». Las personas con 43 años o menos eran el 50% del censo electoral en 1979. Ahora, para llegar a la mitad de los votantes potenciales, hay que juntar a los electores de 18 a 50 años.