La nueva teleasistencia avanzada estará lista en 2020

SPC
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La consejera de Igualdad, Alicia García, entre otros, durante la presentación - Foto: Ical

La prestación, de la que ya se benefician 30.000 personas en la Comunidad, se actualizará para predecir riesgos y adaptarse a las necesidades de cada usuario

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, presentó ayer la Orden que regula por primera vez y determina el contenido de la teleasistencia que, además de los servicios que ya ofrece la prestación tradicional básica del dispositivo domiciliario, incorporará nuevas tecnologías para predecir riesgos y adaptarse a las necesidades del usuario. En este sentido señaló que, una vez superados los trámites precisos, empezará a funcionar en 2020. «Estamos dando los primeros pasos con la publicación en el Gobierno Abierto para que cualquiera pueda realizar las aportaciones o sugerencias que considere oportunas», dijo García, para añadir que la Orden se aprobaría después en un plazo de un mes, a lo que habría que añadir seis meses más para incorporar contenidos. «Los técnicos de Servicios Sociales serán los que finalmente determinen los servicios de teleasistencia avanzada de formas personalizada e individualizada en función de los apoyos necesarios para cada usuario», explicó.
La teleasistencia avanzada dará apoyo inmediato a las personas beneficiarias ante una situación de emergencia mediante una tecnología que permitirá telemonitorizar a la persona y a su entorno. «No se trata de un servicio único si no que se podrá complementar con otros que ya reciban los usuarios como los prestados en centros de día o de ayuda a la autonomía personal», indicó. A su vez señaló que esta prestación es un derecho ya para todas las personas mayores de 80 años, actualmente en torno a unas 30.000 y 13.000 de ellas dependientes, pero pueden acceder a ella todas aquellas personas que la necesiten ya que se está atendiendo toda la demanda y no hay lista de espera.
Tal y como señaló García, la teleasistencia avanzada permitirá analizar tanto los riesgos de los usuarios en el hogar como fuera del domicilio permitiendo así un servicio «mucho más personalizado, en mayores ámbitos y sobre todo proactivo, no respondiendo ya únicamente a situaciones de emergencia sino prediciendo también posibles riesgos que permitan una actuación anticipada».