27 terneros en el limbo

ALBERTO ABASCAL
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27 terneros en el limbo - Foto: Diario de Burgos

Un tratante de ganado asumió 6 meses de prisión por denunciar falsamente el hurto de las reses. Siete acabaron en un cebadero de Valladolid y el resto se desconoce su paradero

Mientras los juzgados de Palencia investigan la denuncia formulada por el IGP Consejo Regulador del Lechazo de Castilla y León después de comprobar que supuestamente tres operadores comerciales de Palencia -tratantes de ganado- introdujeron desde 2017 hasta el momento actual más de 3.200 lechazos ajenos al propio Consejo Regulador (el fiscal ve indicios de un delito de fraude contra el consumidor, falsedad y un delito contra la propiedad industrial), este periódico ha conocido que otro operador comercial de ganado de la provincia, identificado como J.M.G.M., asumió hace unos meses en el juzgado de Carrión de los Condes  la pena de seis meses de prisión y una multa global de 1.800 euros como autor responsable de un delito de falsificación en documento oficial y otro de simulación de delito.
El acusado denunció falsamente la sustracción de 27 terneros en un área de Tordesillas cuando los llevaba a Cáceres en un camión de transporte, aunque previamente siete de ellos ya habían sido vendidos previamente junto a otras 38 reses a un cebadero de Medina de Rioseco, después de cambiarles los crotales (número de indentificación de cada animal bobino) que no se correspondían con la guía de circulación de las reses. Los restantes 20 terneros cuyo hurto denunció, según sospecha la Guardia Civil, acabaron en mataderos de sur del país.

El caso fue destapado por agentes de la Guardia Civil adscritos a la Comandancia de Palencia, tal y como publicó Diario Palentino en abril de 2018. Según la información a la que tuvo acceso este periódico, la trama comenzó a fraguarse en septiembre de 2017 cuando el tratante de ganado identificado como J.M.G.M. denunció ante la Guardia Civil que había sido objeto de la sustracción de 27 terneros de su propiedad. A partir de aquí, los agentes de la Benemérita comenzaron la correspondiente investigación para tratar de averiguar el paradero de las cabezas. El primer dato de interés que manejó la investigación fue el hecho de que el denunciante había adquirido las cabezas en establos situados en la provincia de León.  
La exhaustiva investigación llevada a cabo por los agentes de la Guardia Civil les condujo a una finca de Medina de Rioseco (Valladolid) donde fueron localizados varios de los terneros denunciados como sustraídos. Al parecer, se encontraban en un cebadero de engorde listos para el sacrificio y para su entrada posterior a la cadena alimentaria. La Guardia Civil sospecha que el resto de reses  fueron desplazadas a cebaderos situados en el sur del país. A partir, los agentes de la Benemérita procedieron a la detención de este operador comercial.
J.M.G.M. compareció en un juicio rápido en el juzgado de Carrión de los Condes donde asumió los cargos que se le imputaban, por lo que la juez dictó sentencia de seis meses de prisión y multa por los delitos anteriormente citados, pena que queda en suspensión durante dos años con la condición de que no vuelva a delinquir.