Las lluvias acercan la vendimia al récord de producción

SPC
-

Las previsiones de la Junta apuntan a que en los próximos meses se superarán los 370 millones de kilos recogidos en la Comunidad, tan solo siete menos de los calculados para 2018

Las lluvias acercan la vendimia al récord de producción - Foto: César Sánchez (Ical)

Más allá de los efectos negativos que las tormentas de la pasada semana dejaron en algunos puntos de la Comunidad, la lluvia caída esos días generó unas consecuencias «muy positivas» en general para la uva en Castilla y León ante la inminente vendimia de este año, por lo que se prevé que la producción se aproxime a los datos de récord registrados el año pasado. Tras un año muy seco en el que la uva ha llegado a padecer estrés hídrico en algunas zonas, el agua reciente ha provocado efectos positivos y la cosecha de este año se espera que sea muy similar a la del año pasado, superando los 370 millones de kilos.
Según los avances de estimaciones correspondientes a finales del mes de julio aportados por la Consejería de Agricultura y Ganadería y recogidos por Ical, las previsiones apuntan a que la vendimia de este año podría ascender a 370,6 millones de kilos, es decir, apenas unos siete millones menos que los 377,5 millones que se estimaron para la vendimia del año pasado, que finalmente alcanzó cifras de récord, con más de 306,5 millones de kilos recogidos, según cifró el Gobierno autonómico, en especial en algunas figuras de calidad.
Según las previsiones que se barajan para la vendimia de este año por parte de la Consejería de Agricultura, las recogidas más cuantiosas se centrarán, como es habitual, en aquellas provincias que cuentan en su territorio con las principales denominaciones de origen. De esta forma, Valladolid encabezará la cosecha, con una previsión de 185,8 millones de kilos (idéntica a la del año pasado), seguida de Burgos, con 90 millones (cinco millones menos), o Zamora, con 52,5 millones de kilos (también similar a la de 2018).

Subidas y bajadas.

Aunque se prevén buenos datos, las estimaciones hacen alusión a un descenso en la producción, salvo en Valladolid, donde se prevé igual, además de en León, donde para este año se auguran 22 millones de kilos (dos millones más que el año pasado) o en Zamora, donde también crecerá ligeramente desde los 52 millones a los 52 millones y medio.
Por el contrario, en el resto de provincias el descenso será generalizado aunque la caída no será especialmente cuantiosa, según las previsiones de la Junta. Así, en Ávila se espera un ligerísimo descenso hasta 1,9 millones de kilos; en Palencia se prevé un millón de kilos menos hasta una vendimia de 1,8 millones; en Salamanca se prevén recoger 1,2 millones de kilos frente a 1,3 millones previstos el año pasado.
Quizá el mayor descenso se vaticina en el caso de Segovia, donde se estima que se recogerán 10,4 millones de kilos frente a los 11,5 del año pasado; o en Soria, donde se cifra en cinco millones la recogida de este año frente a los 6,6 millones de 2018.
Una de las denominaciones de origen tradicionalmente más tardías a la hora de empezar la vendimia cada año suele ser Ribera de Duero. Con la confianza de que no se produzcan imprevistos de última hora en los «40 días» que aún calculan que quedan más o menos para el comienzo de la recogida de la uva, su presidente, Enrique Pascual, reconoce que las tormentas de la última semana han sido «positivas en general», salvo en algún «caso excepcional» donde ha hecho daño.
Sin querer entrar a hacer valoraciones sobre las previsiones que se tienen de cara a la vendimia, Pascual reconoció que la uva este año tiene «buen pinta», en especial a lo que a calidad se refiere «que es lo que importa» porque «no tenemos previsión» sobre la cantidad en relación a los más de 125,4 millones de kilos recogidos el pasado año en la segunda cosecha más cuantiosa de  la denominación de origen.