Un equipo para pacientes, familiares y compañeros

A. Benito
-

Cuatro psicólogos y tres psiquiatras integran el grupo de apoyo al Covid, que se creó poco después de decretarse el estado de alarma. Hasta el momento, los profesionales del servicio han llegado a más de 400 pacientes

Un equipo para pacientes, familiares y compañeros - Foto: Óscar Navarro

Poco después de que se decretara el estado de alarma, se pusieron en marcha en los diferentes hospitales de la región equipos de apoyo al Covid integrados por profesionales de la salud mental. En Palencia, cuatro psicólogos y tres psiquiatras decidieron voluntariamente ponerse a disposición de los pacientes que quedaron aislados durante los primeros días para ofrecerles un mínimo de comunicación y compañía.


«Ante esta situación tan extraordinaria y dura se han creado recursos para prestar apoyo a la población: los colegios de psicólogos han desarrollado dispositivos, las comunidades autónomas y las provincias han puesto en marcha grupos de atención y, en Palencia, los profesionales hemos reestructurado nuestra actividad clínica para incorporarnos al programa de apoyo. Lo hacemos todos de forma voluntaria, compatibilizando este trabajo con nuestra labor habitual, y contamos con el resto de los compañeros que no están en el equipo, pero que se muestran absolutamente colaboradores», explica la doctora Rosa Sanguino, coordinadora del equipo palentino tras el traslado a Valladolid de Alicia Martín Jurado.


Los profesionales están mostrando, en general, una gran solidaridad, aunque opinan que «vendría muy bien la contratación de más personal» para poder hacer una mejor atención que no dependa exclusivamente de los recursos existentes o de su voluntariedad.
Este grupo, que ha ido ampliando sus servicios a lo largo del último año, ha atendido a más de 400 personas, unas 200 derivadas desde Atención Primaria y Medicina Interna, y otras 190 a las que se llegó de manera proactiva durante las primeras semanas de la pandemia. «En el número global de asistencias, el porcentaje más amplio corresponde a los pacientes y, entre las demandas, destacan familiares y compañeros de profesión», expresa Rosa Sanguino.


«Como toda situación amenazante para la vida o para nuestra salud, la pandemia perjudica a la salud mental. El virus no solo afecta a los pulmones, la anosmia es un ejemplo y el Covid parece tener una influencia directa. Los fenómenos tromboembólicos asociados a la evolución de la enfermedad producen lesiones en distintos órganos, entre ellos el cerebro. Además, muchos pacientes con Covid presentan quejas similares a las de los pacientes con fibromialgias, pero las quejas de dificultades cognitivas no parecen, en muchos casos, reflejar daño neurológico cuando se realizan pruebas neuropsicológicas específicas», continúa.


En este sentido, los profesionales en salud mental del Caupa recuerdan que «todos estamos bajo la amenaza de contagiarnos de una enfermedad que está provocando la muerte de muchísimas personas» y que «sumar a esta dura situación las dificultades económicas y laborales aumenta de forma exponencial el malestar que tiene la población general, afectando más, como es lógico, a la población más vulnerable y con menos recursos personales». Insisten en que esto es «normal» en una situación como la actual. «Esto es una guerra contra una amenaza nueva y las condiciones de vida estresantes siempre actúan como posibles detonantes de episodios de enfermedad», afirman.

 

PERFILES. Rosa Sanguino detalla que el equipo no ha abierto historia clínica a ninguna de las personas que ha solicitado apoyo y que entre los pacientes destaca el sexo femenino. En cuanto a la edad media, está en 54,6 años, aunque esta cifra podría reducirse al hablar únicamente de sanitarios. «Como novedad, además de la consulta presencial y telefónica, hemos utilizado mucho el correo electrónico para enviar información a los pacientes sobre ansiedad, técnicas para mejorar el sueño o alimentación», concluye.