Las Cuentas ya buscan apoyos

Agencias
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El Gobierno arranca esta semana con el PP los contactos sobre los Presupuestos para 2022, una negociación en la que será clave el reparto de los fondos europeos para la recuperación

El pasado ejercicio, el Gabinete logró el respaldo de 11 formaciones para sacar adelante la normativa presupuestaria. - Foto: Zipi

El Congreso será esta semana el escenario de las primeras negociaciones de los Presupuestos, con una primera toma de contacto del ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, con los partidos para sacar adelante unas Cuentas que se consideran vitales para superar la crisis que ha dejado la pandemia de la COVID-19.

Respaldados por la inyección de los fondos europeos, los Presupuestos llegarán a la Cámara en octubre y por eso el Ejecutivo se pone en marcha ya para conseguir el aval de los grupos parlamentarios, aunque el presidente, Pedro Sánchez, ya ha dado por hecho que contará con el apoyo suficiente.

En este primer tanteo y contando con el tira y afloja que se produce en cualquier negociación, el Gobierno prevé tener al final un apoyo al menos similar al que obtuvo en los Presupuestos anteriores cuando consiguió el respaldo de 11 fuerzas políticas y 188 diputados, una mayoría de izquierdas superior incluso a la que obtuvo la investidura del propio Sánchez.

Las reuniones está previsto que comiencen el martes con la portavoz del PP, Cuca Gamarra. Como es habitual, el orden irá de mayor a menor, dejando para el final los encuentros con los portavoces de los dos partidos que conforman el Gobierno -PSOE y Unidas Podemos.

También hay encuentros que ya están fijados, como, por ejemplo con Más País, y otros, como Joan Baldoví, de Compromís, ya adelantan sus prioridades: «Resolver el incumplimiento reiterado de la financiación valenciana y que las inversiones territorializadas se acerquen a nuestro peso poblacional, sobre el 10 por ciento», adelantó. Algunos, entre ellos Ciudadanos, tienen claro su papel ante esta negociación, que es ninguno, puesto que han asegurado que no van a negociar nada con el Gobierno más allá de alguna enmienda parcial. Están convencidos de que éste ya lo tiene hecho con «sus socios separatistas y nacionalistas». Y eso que presumen de que gracias a ellos en el proceso negociador de las Cuentas del año pasado se consiguieron algunas rebajas fiscales pese a su voto en contra. Entonces, también se posicionaron en el bloque del no, aunque por motivos muy distintos, el PP, Vox, el BNG, Coalición Canaria, Foro Asturias, UPN, Junts y la CUP.

El ministro de la Presidencia emprende esta ronda con el objetivo de «entablar diálogo entre diferentes», con todos los partidos, y «pedirles responsabilidad y sentido de Estado» para «lograr acuerdos útiles», en un momento en el que las relaciones entre el Gobierno y el principal partido de la oposición están más tensas que nunca.

Esta etapa llega ahora en un momento clave para los planes del Ejecutivo, en la medida en que necesita atar cuanto antes los apoyos necesarios para sacar adelante unas Cuentas que tiene previsto presentar en tiempo y forma, y que defiende como la llave para emprender una «recuperación justa» en España tras la pandemia.

El Ejecutivo espera volver a contar con sus aliados parlamentarios habituales, es decir, con la mayoría de las fuerzas nacionalistas e independentistas. La buena relación entre el PSOE y ERC, que se ha visto reforzada con la reactivación de la mesa de diálogo, hace indicar que la negociación en esa dirección va por buen camino.

 

Moneda de cambio

Tanto a los que apoyaron los PGE del año pasado, como a los que votaron en contra -especialmente a Cs-, Bolaños les pedirá en persona su apoyo a las nuevas Cuentas, con el argumento de que se trata de un requisito fundamental para abordar la recuperación tras la crisis sanitaria.

Para ello, jugarán un papel fundamental los fondos europeos que suponen la llegada de nuevas partidas por importe de 75.000 millones para estos tres años. Los Presupuestos para 2022 irán en línea con las orientaciones presentadas en el Plan de Recuperación.

Según explicó el propio Sánchez en su discurso de apertura del curso político, supondrán un apoyo a la recuperación, evitando «una retirada prematura» de los estímulos y haciendo pleno uso de la financiación europea, sobre todo, para hacer realidad el «impulso reformista» que ha planeado el Gobierno.

El pasado mes de julio, el Consejo de Ministros dio luz verde al techo de gasto, del Presupuesto del Estado para 2022, que se mantiene en los 196.142 millones de euros, lo que supone apenas 45 millones más que la cifra registrada un año antes, incluyendo transferencias extraordinarias a las comunidades autónomas y Seguridad Social y parte de los fondos europeos.