Mario Amilivia, presidente del Consejo de Cuentas

E.M. / A.A.
-
Mario Amilivia, presidente del Consejo de Cuentas - Foto: Eva Garrido

«A veces no se percibe el sentido de Estado que ha caracterizado, en algún momento, a los políticos que trajeron la democracia y devolvieron las libertades a España»

Le encanta el mar, pasear, leer novelas históricas o pasar un rato en la cocina. Licenciado en Derecho por la Universidad de Valladolid, desde 2007 y hasta el 23 de enero de 2019 ha presidido el Consejo Consultivo de Castilla y León. Fue diputado por la provincia de León, también procurador en las Cortes de Castilla y León y secretario primero de la Mesa del Parlamento autonómico. Primer teniente alcalde del Ayuntamiento de León, asumió después la Alcaldía (de  1995 a 2003 y de 2004 a 2007). Además ha presidido la Federación Regional de Municipios y Provincias de Castilla y León. Leonés de nacimiento, lleva muy dentro la raza pura castellana.
Durante once años ha ocupado la presidencia del Consejo Consultivo de Castilla y León. ¿Qué análisis hace de este tiempo y qué diferencia hay con la responsabilidad que acaba de asumir?
Es una institución de autogobierno de la comunidad, un mecanismo de control preventivo y de legalidad. Además de ser Consejo Consultivo, durante los últimos seis años asumió la labor del Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales de Castilla y León, que tramita recursos especiales en materia de contratación y por el que está pasando la mayoría de contratos públicos. Tiene unas características que lo han convertido en un tribunal muy eficiente, pues resuelve en veinte días lo que antes podía alcanzar los once años.
En el Consejo Consultivo se hace el control previo de legalidad, mientras que en el de Cuentas se hace a posteriori. Además, desde el punto de vista del Estatuto de Autonomía de Castilla y León, el Consejo Consultivo es el súper órgano consultivo de la Junta y de la administración de la comunidad, las entidades locales y las universidades. El de Cuentas es una institución dependiente de las Cortes. Se trata de instituciones de naturaleza muy técnica, que hablan por su trabajo, sus informes serios e independientes, esto es, por una serie de valores que a veces las alejan de la calle, pero son las que hacen que tengan el prestigio y la autoridad que tienen que tener.
¿Su experiencia anterior le servirá para hacer frente a esta nueva responsabilidad?
La vida es una trayectoria. Entender que son de naturaleza técnica y se fundamentan en la independencia y la objetividad de sus decisiones es la clave de que estas instituciones de autogobierno tengan sentido. Cuando se habla de austeridad, muchas veces se dice que se supriman las instituciones propias.
Estas instituciones, con una plantilla reducida y altamente cualificada, con un presupuesto dimensionado, son las garantes de que haya una buena administración en Castilla y León. La razón de su existencia en garantizar que exista una administración responsable, austera, eficaz, eficiente y que haya transparencia. Medidas previas y mecanismos de control preventivo o a posteriori evitan irregularidades, abusos y que exista una mala administración. Por tanto, creo que es el dinero mejor empleado por las administraciones.

 

Lea la noticia ampliada en la edición de papel o en kiosko.diariopalentino.es