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Que la música vuelva a sonar en Tabanera de Cerrato

Rubén Abad
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La Universidad Rural, El Naán y 'K-Jabalí' se unen con la intención de adquirir la Casa del Baile para desarrollar allí sus actividadeds

Recuperar la función original de un edificio que rebosó vida en tiempos mejores y dotar al municipio de un punto de encuentro y socialización para sus vecinos, una labor casi indispensable en el medio rural, es la loable tarea que tiene entre manos un grupo de vecinos de Tabanera de Cerrato que se ha propuesto adquirir y llenar de actividades sociocomunitarias la antigua Casa del Baile. Lograr que «el  ruido regrese», como reza una de las canciones de El Naán.

Precisamente este grupo de música étnica y de raíz es uno de los promotores de la iniciativa junto a la Universidad Rural Paulo Freire del municipio cerrateño y la emisora comunitaria K-Jabalí, que emite desde el pueblo. Este trío concibe la futura dotación como «un espacio en el que sigan pasando cosas, se siga encontrando la gente y se siga bailando. Un punto de encuentro para los vecinos», concreta en declaraciones a Diario Palentino Marta Valdivielso, de la Universidad Rural.

El coste del inmueble, de tres plantas, panera y patio con pozo, ronda los 45.000 euros, a los que habría que sumar una concienzuda reforma para que pueda volver a funcionar. Para financiarlo, los impulsores de la compra recurrirán a la financiación colectiva a través del micromecenazgo en la plataforma virtual Goteo.org, que se pondrá en marcha en las próximas semanas. 

Que la música vuelva a sonar en Tabanera de CerratoQue la música vuelva a sonar en Tabanera de Cerrato

También se contemplan otras iniciativas como venta de lotería, sorteos, donaciones, galas estivales, jornadas astronómicas en verano, cursos de música tradicional o un taller polifónico, con gran respuesta de público. «Estamos con muchas ganas, muy animados. Además, la gente está respondiendo muy bien», añade Valdivielso, quien explica que ya dispusieron de un local durante cinco años hasta justo antes de la pandemia en el que desarrollar sus actividades.

Con la adquisición de este inmueble se dará continuidad al proyecto de la Universidad Rural, que en 2023 cumplirá diez años de presencia ininterrumpida en la comarca del Cerrato. Una década de actividad en la que han tenido cabida jornadas sobre despoblación, talleres, cursos, música, micología y celebraciones como el Magosto en otoño o la Fiesta de la Tierra en la época estival.

La instalación fue un auténtico centro social en su época, hasta que cerró sus puertas como salón a mediados de la década de los sesenta del pasado siglo. Aunque aquel no fue un cierre definitivo, pues siguió operando durante un tiempo la tienda de la que disponía y la cafetería que se ubicaba en la segunda planta.

Fue Casa del Baile de Tabanera, casi con el único acompañamiento de un pequeño organillo, pero también lugar para las proyecciones de cine en una época en la que los televisores solo decoraban las salas de estar de los palentinos más pudientes.