Palencia y León reciben el AVE con el anhelo de que impulse sus economías

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Mariano Rajoy inaugura la prolongación de la alta velocidad desde Valladolid con el propósito de lograr un país «más y mejor vertebrado»

Antonio Silván, Mariano Rajoy, Ana Pastor y Juan Vicente Herrera posan ante la máquina del AVE que hizo el trayecto inaugural de la línea entre Madrid y León. - Foto: Carlos S. Campillo (Ical)

La llegada del AVE a Palencia y León se espera en estas capitales que sea un avance importante en las comunicaciones con la capital de España. Tras el viaje institucional que tuvo lugar ayer con el presidente del Gobierno a bordo, hoy entra ya en servicio la oferta de alta velocidad para toda la ciudadanía con la perspectiva de que en unos meses, y tras las correspondientes mejoras técnicas que permitan mejorar aún más los tiempos, el viaje quede reducido a menos de dos horas entre Madrid y León  y por debajo de hora y media con Palencia.

Mariano Rajoy fue el encargado de dar carácter oficial a la apertura de esta prolongación de la alta velocidad en 162 kilómetros más con un viaje exclusivo para invitados con origen en Madrid y parada final en León, donde expresó su deseo de que esta ciudad vuelva «a ocupar un espacio de centralidad en una España más y mejor vertebrada» gracias a esta firme inversión por el ferrocarril.

Por eso, distintos ámbitos de la sociedad palentina y leonesa estuvieron ayer representados en el acto oficial con motivo de la puesta en funcionamiento de la línea de alta velocidad. Especialmente de la provincia de León con su alcalde, Antono Silván, a la cabeza, aunque también dirigentes públicos de Palencia como el primer edil, Alfonso Polanco, y la presidenta de la Diputación Provincial, Ángeles Armisens.  En el ámbito empresarial, los líderes de las principales organizaciones coincidieron en un mensaje de optimismo, al igual que representantes de instituciones como el Procurador del Común y los responsables de los consejos Consultivo y de Cuentas, entre otros. Plena unanimidad en que debe traducirse en más inversión, más empresas y más empleo.

El tren partió de Chamartín a las 9.30 horas y se detuvo primero en Valladolid, hasta ayer final de trayecto de la alta velocidad hacia el norte de España. El convoy, en el que también viajaban el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y la ministra de Fomento, Ana Pastor, prosiguió su camino sin que ninguna autoridad pudiera convencer al alcalde de esta ciudad, el socialista Óscar Puente, a incorporarse a la comitiva oficial hasta León. Tras la protocolaria bienvenida a Campo Grande y el saludo formal a todos ellos, se negó a participar en la inauguración por «solidaridad» con vecinos de un barrio de Valladolid que protesta por la supresión de un paso a nivel, derivada de la prolongación de la línea, sin estar su alternativa habilitada. Entregó una carta de estos vecinos a la ministra y se fue.   

ajoy volvió a bajar del tren minutos después en Palencia, donde descubrió una placa conmemorativa del acto, cuya lectura reparó a los asistentes sobre un error que pocas horas después fue subsanado por Adif: la ciudad que aparecía reflejada en la misma como escenario del acontecimiento no era Palencia sino León, hasta donde se encaminó inmediatamente este servicio especial fletado por Fomento ya con las autoridades palentinas a bordo. Sin embargo, todavía les quedaba pasar por otro sinsabor: el presidente del Gobierno obvió el protagonismo de Palencia en su intervención inaugural al referirse sólo a León como capitalizadora de los beneficios de esta nueva infraestructura. Generó malestar en esa parte de la comitiva, que se contuvo de expresarlo en público pero que lamentó en privado.

Eje de comunicación. Rajoy pronunció un discurso en la estación de León en el que destacó también que la prolongación del corredor norte-noroeste se va a convertir «por derecho propio» en un «gran eje de comunicación» ya que ofrece «múltiples posibilidades» de conexión con Asturias, Cantabria y el País Vasco, ofreciendo servicio a un «público potencial de más de once millones de personas en cuatro comunidades diferentes».

Cada nuevo AVE representa «un nuevo vector para el desarrollo y el empleo, garantiza el derecho a la movilidad de las personas, cohesiona y articula nuestro país y redunda en la igualdad de oportunidades», afirmó Rajoy, para enfatizar a continuación la relevancia internacional que supone el constante crecimiento de la red de alta velocidad porque «envía al mundo un mensaje poderoso sobre España» sobre innovación y vanguardia. De hecho, es la apuesta española por la Alta Velocidad la que ha exportado el «talento» de España al resto del mundo.

El esfuerzo económico para la materialización de proyecto ha sido alto, aunque para Rajoy ese coste de 1.620 millones de euros  «se ven compensados por el enorme beneficio económico y social que trae desde el primer día». Una inversión que calificó de «especialmente útil y conveniente» en una comunidad muy extensa como Castilla y León que «necesita articular su territorio y acercar a sus ciudadanos», en declaraciones recogidas por Ical.

El Gobierno nacional, según su presidente, siempre ha sido consciente de esa «necesidad» por lo que Fomento ha tenido a la Comunidad como «destino prioritario de sus inversiones»,  por encima de los 5.000 millones de euros en el último cuatrienio. Así, en 2016 se invertirán 1.350 millones de euros en Castilla y León.

Optimizar y rentabilizar. El presidente de la Junta de Castilla y León, por su parte, advirtió de la obligación de «optimizar, rentabilizar y hacer el uso más eficiente de las infraestructuras».  Ese es el camino que, a su juicio, se «debe recorrer como sociedad y como Comunidad» en el inmediato futuro. «Es nuestra oportunidad, es nuestra obligación y es nuestra responsabilidad». Con esa rotundidad, incidió en que las oportunidades de futuro que supone el nuevo medio de transporte serán o no realidad dependiendo de «la capacidad que todos tengamos de impulsar un modelo que sepa aprovechar cada una de las ventajas y posibilidades que la Alta Velocidad nos ofrece».

Herrera tuvo en su intervención palabras de agradecimiento para Rajoy, su Gobierno, y en concreto para la ministra de Fomento, Ana Pastor, por haber mantenido el esfuerzo inversor en la Comunidad durante los años de crisis económica. Esfuerzo y voluntad que, añadió, también harán posible en los próximos meses la llegada de la Alta Velocidad a Zamora, Salamanca y Burgos, y que permitirán también ofrecer los mejores servicios y soluciones ferroviarias a Ávila y Soria. También citó a los expresidentes Aznar y Zapatero como impulsores de la Alta Velocidad.

El líder de la oposición en Castilla y León, el socialista Luis Tudanca, también asistió a la inauguración y calificó de «magnífica noticia» para la Comunidad la llegada del AVE a León y Palencia. Reclamó a las administraciones públicas que aprovechen la «magnífica oportunidad» porque,  puntualizó la alta velocidad no significa «automáticamente» la creación de riqueza y empleo ni que por sí sola la genere.

El viaje inaugural también contó con la presencia de la presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente; la delegada del Gobierno en la Comunidad, María José Salgueiro, y el consejero de Fomento, Juan Carlos Suárez-Quiñones, entre otras autoridades, a las que se sumó un nutrido grupo de empresarios.