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AUTILLO DE CAMPOS RECONQUISTA A FERNANDO III EL SANTO

Carmen Cuesta-Luis Calderón
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El día 14 de junio el Ayuntamiento conmemorará un hecho histórico que en el 2017 cumplirá su octavo centenario

Imagen de Fernando III El Santo que preside el retablo de la Capilla de la Catedral de Palencia.

«Álvaro de Lara persiguió a Berenguela con asesinas intenciones, pero la reina se escondió en la ermita del castillo de este pueblo con nombre de ave rapaz y de coche particular del Tribunal de la Inquisición. Del castillo no queda hoy ni una sola piedra. Incluso se ignora el lugar exacto en que estuvo enclavado. Berenguela estaba casada con el rey de León Alfonso IX. En la ermita firmó la abdicación de la corona a favor de su hijo Fernando III. Poco después, murió el rey leonés y Fernando el Santo colocó sobre su cabeza la doble corona». Así describe Jesús Torbado, en su  Tierra mal bautizada, los hechos que tuvieron lugar el 14 de junio de 1217 en el  pueblo palentino de Autillo de Campos.

Se trata de  un lugar especial. Dicen los labradores de la zona que allí está la tierra más productiva de Campos, pero no solo  buenas cosechas  de cereal aportan sus campos. Son muchos los hitos históricos ocurridos en nuestra provincia, y algunos de ellos cargados de trascendencia en el desarrollo histórico del país. Sin embargo, su recuerdo va durmiendo, se olvidan, y cada vez quedan más lejanos su eco y las loas que otras generaciones les cantaron. Aquello que identifica, que cimenta,  se va socavando porque no importa y Palencia se difumina en la indiferencia. La primera Universidad de España, el primer fuero municipal, el primer pintor renacentista de Castilla, la mejor elegía de la poesía en castellano o los hechos de hace 800 años en Autillo de Campos parece que no ocurrieron o lo hicieron en otro lugar.

Todo comenzó el 26 de mayo de 1217 cuando el rey-niño, Enrique I, sufrió el mortal accidente mientras jugaba  en el Palacio del Obispo de Palencia. Así lo describía el dramaturgo sevillano Juan de la Cueva (1543-1611).

«Mas la voluntad divina,

Que no se puede evitar,

quiso qu'el Rey no reinase,

y esta fue su voluntad;

y al tercer año del reino,

y al onceno de su edad,

andando un día jugando

en Palencia, esa ciudad,

él y otros pajes suyos

descuidados de tal mal,

un paje subió a la torre,

y no queriendo hacer tal,

derribó al suelo una teja,

y acertó con ella a dar

al tierno rey don Enrique,

de que luego fue mortal».

Sobre este conocido hecho histórico nos habla la documentalista Rosario Díez : «Tanto la Crónica de los Reyes de Castilla  como la Crónica de los Veinte Reyes y la Crónica General nos dan detalles del suceso de la muerte accidental de Enrique I. La localización en la capital palentina del Alcázar o Palacio del Obispo, que entonces era Tello Téllez,  se sigue en varios documentos del Archivo Capitular de Palencia, pues no se localizaba en lo que hoy es el Obispado, sino en el Barrio de San Antolín, es decir en el entorno de la Catedral. En el siglo XIII, la torre del Alcázar o Palacio del Obispo fue quemada, destruyéndose completamente en 1465. De la lectura de la Silva Palentina, del Arcediano del Alcor,  se desprende que su localización era adyacente a la primitiva muralla, que discurría por la actual avenida Castilla, accediendo al Alcázar por la Calle Mayor Antigua».

El caso es que «con esta muerte se inician una serie de acontecimientos y luchas por el poder que tienen como verdadera protagonista  a la hermana del rey fallecido, Doña Berenguela, quien ve la oportunidad de reunir los reinos de Castilla y León en manos de su hijo Fernando III». Continúa  Rosario Díez diciendo: «y lo hace desde Autillo de Campos, tal y como nos atestiguan las fuentes documentales  de la época, especialmente la Primera Crónica General de Alfonso X el Sabio y el De Rebus Hispaniae».

El 14 de junio de 1217 y su octavo centenario.   En la determinación de Doña Berenguela de proclamar a su hijo Fernando III rey de Castilla se encuentra el germen de la unificación de Castilla y de León. Y ese hecho trascendental para el devenir de la Historia de España tiene lugar en un pequeño pueblo de Tierra de Campos, escenario recurrente de importantes hechos históricos como atestiguan las principales crónicas de la época.

El alcalde de la localidad, Ángel Castro, adelantándose al octavo centenario de esta efeméride que se cumple en 2017, ha programado para el próximo 14 de junio en Autillo de Campos una serie de actos «para que no nos olvidemos de lo esencial. Se trata de ir creando conciencia y de paliar ese olvido ante la cercanía del 2017 en que se cumplirán 800 años de la proclamación en Autillo de Campos de Fernando III como rey de Castilla».

 También ha entablado contactos con la Fundación Villalar-Castilla y León, pues considera que esta celebración entra de lleno en los fines de la entidad. «Debiera tomar las riendas de la celebración del VIII Centenario en 2017».

Los actos que se desarrollarán el próximo 14 de junio en Autillo de Campos cuentan con el respaldo de la Diputación Provincial, de la Asociación Cultural Tradicionalista Fernando III el Santo de Palencia y de la Hermandad de Caballeros de San Fernando de Madrid. Está previsto que el 14 de junio, sábado, se desplace hasta Autillo una comisión de la Hermandad encabezada por su presidente, Feliciano Calvo, general de División.  

Feliciano Calvo lamenta que Fernando III el Santo sea un personaje histórico «olvidado en Castilla y León, no así en otros puntos de España como en Andalucía donde se le tiene una gran devoción». Calvo destaca los valores que encarna Fernando III el Santo,  insistiendo en que el leit motiv de la Hermandad sea precisamente dar a conocer y extender su figura que «es el espejo de las más nobles virtudes y ejemplo del más acendrado sentido del deber».

El palacio de Doña Berenguela. El Palacio de Doña Berenguela en Autillo de Campos es a juicio de su alcalde, Ángel Castro, «todo un símbolo para el pueblo; lo hemos conocido como almacén de grano, pero ahora es un edificio a recuperar».

El palacio, de propiedad privada, sería cedido por los propietarios al Ayuntamiento de Autillo siempre  que se destine a prestar servicios a los vecinos. La idea del alcalde, Ángel Castro, es que en un futuro pueda albergar el consultorio médico, las oficinas municipales e incluso se pueda dedicar espacio a una exposición permanente sobre la danza del paloteo de la que existe mucha tradición en Autillo. Aún así, «no deja de ser una idea, estamos abiertos a otras propuestas, especialmente si están relacionadas con Fernando III».

El edificio, deteriorado por los siglos,  dispone de dos plantas de 150 metros cuadrados cada una. Angel Castro estima que serían necesarios unos 150.000 euros para recuperar un palacio que vivió su esplendor en otros tiempos tal y como atestiguan  sus magníficas columnas.

Castro lamenta la dejadez de las Administraciones y denuncia que se esté resquebrajando la espléndida linterna de la torre adyacente a la iglesia de Santa Eufemia, declarada Bien de Interés Cultural ante la mirada impávida  del Obispado. «Lo que ahora se arreglaría con 3.000 ó 4.000 euros luego será irreparable. Los vecinos estamos dispuestos a colaborar porque todavía los habitantes de Autillo sentimos esto como nuestro», asevera el alcalde.

La ‘Asociación Palentina Fernando III’. Luis Carlón Sjovall  es el presidente  de la Asociación Cultural Tradicionalista Fernando III el Santo, fundada en Palencia en el año 2008.

 La Asociación Fernando III el Santo desarrolla su actividad cultural, estudiando y divulgando la  figura del Rey Santo. Se constituyó en el año 2008 «por una serie de amigos interesados por la historia y la cultura. Para nosotros es un referente moral y un referente de Castilla y León y de España».  

Luis Carlón destaca de la figura de Fernando III «su papel como rey, como padre, como reconquistador, como legislador, como hombre de cultura... todo esto hace de él el símbolo del perfecto caballero».

La Asociación tiene previsto involucrarse en los actos conmemorativos del próximo 14 de junio. «La Asociación Cultural Tradicionalista Fernando III el Santo va a donar al pueblo de Autillo de Campos una placa en la que se recuerde la efeméride y se va a plantar un olmo que servirá para recrear,  tal y como dicen las Crónicas de Alfonso X el Sabio, que bajo un olmo fue proclamado rey de Castilla Fernando III».

Desde su fundación, la Asociación ha recuperado la tradición de celebrar el  30 de mayo una misa  en la capilla que la Catedral de Palencia tiene dedicada a Fernando III, pues «el 30 de mayo es la fecha en que murió en Sevilla en 1252 y día en que se le conmemora».

La Catedral de Palencia. La importancia de Palencia en la vida de Fernando III no solo se reduce a los hechos de Autillo. Para su objetivo, Doña Berenguela «contó con la inestimable ayuda del obispo de Palencia Tello Téllez, quien en aquellos momentos administraba un obispado cuyo límite occidental se confundía con la frontera castellano y leonesa», comenta Rosario Díez.

En 1671 es canonizado Fernando III y el Cabildo Palentino decidió conmemorar ese acontecimiento. «Para ello se comisionó al canónigo don Francisco de Mogrovejo para que fuera a Valladolid a encargar una escultura del nuevo santo rey que aparece con los atributos de la monarquía, orbe y corona, y vestido de armadura con la espada en alto. Se contrató al escultor Alonso Fernández de Rozas», relata Rosario Díez.  «Se construyó un retablo barroco y se colocó en la antigua capilla de Santa Catalina».

Es en esta capilla donde la Asociación palentina recuerda al rey cada 30 de mayo. Allí unas pinturas conmemoran la renuncia de Doña Berenguela de Castilla al trono  en favor de su hijo Fernando.  Aquello que ocurrió en Autillo de Campos.