Protección e igualdad para los más pequeños

A. Benito
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El obispillo trasladó ayer sus peticiones al alcalde, que se comprometió a tener en cuenta las demandas. Cientos de personas acompañaron a la comitiva en su recorrido por la ciudad

Protección e igualdad para los más pequeños - Foto: Óscar Navarro

De rodillas sobre una silla para llegar al micrófono, pero con las ideas muy claras. Así realizó ayer sus peticiones al alcalde el obispillo, Carlos Martínez Lera, que en el acto que congregó a cientos de personas en la plaza Mayor pidió «protección e igualdad de oportunidades» para los niños palentinos, así como «un campo de rugby, otro de bádminton, más actividades teatrales y columpios adaptados para los niños con discapacidad». 


«También nos preocupamos por los niños de otros países del mundo que no pueden ir a la escuela, se ven obligados a trabajar o no tienen alimento, y le pedimos al Ayuntamiento que colabore con ellos», añadió el joven de 11 años y alumno de 6º de Educación Primaria en el colegio Ave María. 


Tras escuchar atentamente sus palabras, el alcalde, Mario Simón, se comprometió a tener en cuenta las demandas del obispillo, «que como San Nicolás no solo ha venido a dar, sino también a pedir», indicó antes de asegurar que «el concejal de Deportes ya está trabajando en el campo de rugby». Asimismo, Simón agradeció a la Escolanía Niños de Coro y a todos los presentes su apuesta por «revivir las tradiciones de la ciudad».

Protección e igualdad para los más pequeñosProtección e igualdad para los más pequeños - Foto: Óscar Navarro


De esta forma, la capital palentina volvió a celebrar una de sus citas más emblemáticas, aunque en esta ocasión las obras de la catedral influyeron en el evento, ya que el acto de investidura tuvo que ser más breve de lo normal y no se desarrolló en el altar mayor, como es tradición. 


En cualquier caso, el obispillo fue investido con los símbolos de poder, gobierno y autoridad que le corresponden. La capa, la cruz, el anillo, la mitra y el bastón o báculo, que representan «el sacerdocio, el cristianismo y su papel como pastor de almas», tal y como explicó el encargado de oficiar la ceremonia que tuvo lugar en la seo palentina.


Acto seguido, el obispillo abandonó la catedral de San Antolín acompañado de su comitiva, para desplazarse a lomos de un caballo blanco desde el que fue impartiendo bendiciones hasta la plaza Mayor, donde tuvo lugar la realización de las peticiones. Como es habitual, el acto continuó después con el desfile hasta el paseo del Salón y a lo largo de todo el recorrido se fueron repartiendo mandarinas.

Protección e igualdad para los más pequeñosProtección e igualdad para los más pequeños - Foto: Óscar Navarro


SAN NICOLÁS. La festividad del obispillo tiene su origen en el siglo XIII y conmemora la figura de San Nicolás, obispo que falleció muy joven y que al morir dejó todas sus riquezas a los niños y a los pobres. Durante casi siete siglos era San Nicolás quien traía los regalos de Navidad, como aún sigue sucediendo en algunos países de Europa. En España, sin embargo, en el siglo XIX los obispos decidieron cambiar esa figura por la de los Reyes Magos de Oriente, debido a la paganización que del santo se había producido.