Tres de cada 7 Ertes por fuerza mayor afectan a hostelería

ALBERTO ABASCAL
-

Según el estudio del sociólogo Javier Gómez Caloca, más del 80% de los expedientes presentados se solicitaron durante las dos primeras semanas de aplicación

El sector de la hostelería ha sido el más afectado por los ERTE presentados durante el estado de alarma. - Foto: Juan Mellado

Los Ertes de fuerza mayor es una figura creada por el Gobierno de España para el sostenimiento temporal del empleo frente al parón económico ocasionado por la pandemia del Covid-19. La idea era sencilla: evitar la desaparición de empleos por la vía del despido, manteniéndoles «congelados» mientras la crisis sanitaria impide el normal desarrollo de la actividad productiva. Según  las actividades se van abriendo y poniéndose en marcha las empresas van sacando a sus trabajadores del ERTE.
El trabajador cobra la prestación por desempleo, incluso si no reúne el período mínimo de cotización (carencia), con un contador a cero (es decir, si al final fuera despedido, el tiempo gastado de su prestación no se tendrá en cuenta para la nueva prestación) y el empresario se ahorra las cotizaciones a la Seguridad Social de los expedientes normales (por causas organizativas, tecnológicas, económicas o de producción). Su duración se estableció, en un principio, mientras durara el estado de alarma y sus posibles prórrogas, pero por el Real Decreto-Ley 18/2020 de 12 de mayo, fruto de un acuerdo ente Gobierno sindicatos y patronal, se prorrogaron hasta el 30 de mayo para las no puedan reanudar su actividad por causas de fuerza mayor. No obstante, la novedad es que las empresas que recuperen parcialmente su actividad podrán incorporar paulatinamente a los trabajadores afectados y que se opte, como alternativa, a ajustes en términos de reducción de jornada. En Palencia, a fecha de 12 de junio, según los datos que publica la Junta, se habían producido 1.813 solicitudes de Ertes Coronavirus que incluían a 9.763 trabajadores.
Bajo este prisma el 26,69 por ciento de los Ertes presentados entre marzo y juicio correspondieron fundamentalmente al sector hostelero, seguido de cerca por los presentados por el sector del comercio minorista, con el 14,23%. Se tata de uno de los datos que se puede entresacar del exhaustivo estudio elaborado por el sociólogo palentino Javier Gómez Caloca.
No hay que olvidar que luego están los ETOP, que son los Ertes ya conocidos y aplicados en la  legislación laboral derivados por causa económicas, tecnológicas, organizativas y/o de producción.
Según el estudio de Gómez Caloca, más del 80% de los Ertes (el 83,28%) se solicitaron en las dos primeras semanas de aplicación. «El dato por sí solo da muestras del acierto de la medida del Gobierno de España, tanto por su contenido como, sobre todo, por la rapidez en su puesta en práctica. De no haberse hecho así, el destrozo en puestos de trabajo hubiera sido dramático, ya que casi 7.000 palentinos se hubieran ido al paro, consumiendo su prestación y, en el mejor de los casos, para volver a ser contratados, como sucedió en la anterior crisis, con menor salario. Además, la suma total de trabajadores protegidos llegaba el 12 de junio a 9.763 y también en los quince primeros días de aplicación se dio casi el 75 de las solicitudes (7.241 solicitantes, un 74,17%)».
«La característica común de estos sectores es que todos son intensivos en empleo, lo que nos muestra, una vez más, la oportunidad e  importancia de esta medida que está salvando temporalmente a miles de trabajadores en nuestra provincia de caer en el desempleo definitivo aunque sea con un coste para las arcas públicas enorme. Pero el momento lo exige», añade Javier Gómez Caloca.

En términos absolutos, desde el 5 de mayo han salido de los Ertes de fuerza mayor, 3.048 trabajadores (un 30,42%), cifra algo superior entre los hombres con una salida de 1.859 (un 34,07%) frente a las mujeres (1.189 y un 26%). «Este sesgo por sexos se debe a la mayor presencia femenina en los sectores que todavía se mantienen más en Ertes como son hostelería, restauración, comercio y otros servicios personales», según indica en su informe Javier Gómez Caloca.
El comportamiento de Palencia (-30,42%) es mejor que el de la Comunidad Autónoma (-24,98%) y del conjunto del Estado (-22,88%), «pero, repetimos, el importante distorsión que supone el volumen de trabajadores de un solo ERTE en el peso total (Renault España)», apunta Gómez Caloca.
En cuanto a los ETOP, el número de los presentados es, hasta el momento, muy inferior a los de fuerza mayor:  De  los 621 que estaban en ETOP a primeros de mayo, el 8 de junio se habían reducido hasta 511, 110 menos (un -17,71 %).
«Es de esperar que en el proceso de implantación de la nueva normalidad un número importante de Ertes de fuerza mayor, si la situación económica lo hace necesario, se vayan reconvirtiendo en ETOP, aunque este proceso, mientras se siga prorrogando la posibilidad legal de mantener los Ertes de fuerza mayor no se iniciará», reitera Gómez Caloca, quien añade que a la espera de lo que nos diga la EPA del segundo trimestre, «parece claro que, sin los Ertes de fuerza mayor estaríamos en cifras cercanas de 20.000 desempleados, con un incremento de más del cien por cien. Al borde del drama social y humano».

 

«La ayudas pactadas hace tres meses en el Diálogo Social  siguen esperándose»

Javier Gómez Caloca  mantiene que los Ertes que se prorroguen hasta fin de año «no puede ser en las mismas condiciones actuales en lo referente a la minoración de cotizaciones a la Seguridad Social. También es imprescindible, para evitar la picaresca empresarial, establecer una participación sindical activa en los procesos de Ertes por fuerza mayor y  contar con una cláusula de mantenimiento de empleo que de seguridad a los trabajadores. El volumen de dinero público que conlleva esta imprescindible medida exige un control y una exigencia de mantenimiento de empleo».
Gómez Caloca también se pregunta qué ha pasado con la ayuda acordada por la Junta junto con Cecale, UGT y CCOO el 25 de marzo, que incluía a trabajadores afectados por expedientes de regulación de suspensión de contratos o reducción de jornada: «Mientras la celeridad del Gobierno de España evitó en menos de dos semanas que casi 7.000 palentinos pasaran a engrosar las cifras del paro,  las ayudas acordadas en el Diálogo Social de Castilla y León a los trabajadores en Ertes, casi tres meses después de ser pactadas, no están, aunque se las siguen esperando».
Estas ayudas están  sujetas a los límites de una partida presupuestaria de seis millones de euros para hacer frente, según los datos de la propia Junta, a 33.995 Ertes con 198.080 trabajadores afectados.  Sin embargo, según Gómez Caloca, en Palencia, de los 9.763 trabajadores que la Junta reconoce en ERTE (a los que hay que sumar los que han sido tramitados por el Ministerio de Trabajo, los 10.019 que reconoce el Ministerio), la ayuda, de llegar finalmente, dejaría fuera a al 80% (unos 8.000 trabajadores) y llegaría a no más de 2.000».
En cuanto al retraso en los cobros, el sociólogo palentino mantiene que mientras en todo el año 2019 el SEPE en Palencia tramitó 14 expedientes de regulación de empleo que afectaron a 68 trabajadores, en este corto periodo de tres meses ha tenido que hacer frente a mas de 1.800 Ertes con mas de 10.000 trabajadores afectados, casi el 75% de ellos en sólo dos semanas, las ultimas del mes de mayo.  
«También ha influido negativamente en su gestión y cobro el que no todas las empresas de asesoría y gestorías han trabajado con la misma calidad dando lugar a bastantes subsanaciones de errores y aportación de documentación». Y es que el personal del SEPE se encuentra teletrabajando desde sus domicilios, «con una plantilla reducidísima después de más de una década de destrucción de empleo público», apunta Gómez Caloca.