Dentistas y protésicos, en primera línea

J. Benito Iglesias
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Profesionales autónomos palentinos con trabajadores en un ERTE llevan meses con una alta carga de trabajo y vocación de servicio esencial

Dentistas y protésicos, en primera línea - Foto: Juan Mellado

Ante todo dedicación plena y atención a  los pacientes como profesionales del sector sanitario. Esta puede ser la frase que mejor define a los dentistas y protésicos que, como trabajadores por cuenta propia, han asumido -varios de ellos aún con plantilla dentro de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE)- un servicio ciudadano considerado esencial donde no faltaron urgencias en  pleno confinamiento. Después, en el inicio de la mal llamada nueva normalidad, la vuelta a las clínicas no está siendo fácil y capean una alta carga laboral como pueden.
«Atendí a quien lo pidió y varios pacientes son de clínicas inactivas porque donaron material o no contaban con servicio de emergencia. De 9 de la mañana a 1 de la tarde trabajé desde el 16 de marzo y, ahora, de 8 a 16 horas», tal y como señala la doctora Esther Urretavizcaya, que da nombre a la clínica de la capital donde -a la espera de poder sacar más personal del ERTE- tiene el apoyo de su hija María del Castillo, higienista buco-dental, y de otra compañera un 20% de la jornada.
«Está siendo muy agobiante el día a día al tener que atender al teléfono, al paciente y a las normas de seguridad. La desinfección es continua con esperas para poder utilizar de nuevo el material y las salas. A ello se suman los cambios de batas, guantes y la colocación de los EPIS como pantallas y otras protecciones que lleva tiempo. En nuestro ADN está que si puedes tranquilizar y aliviar un problema bucodental ahora, más que nunca, es el momento de ayudar», explica.
Dentistas y protésicos, en primera líneaDentistas y protésicos, en primera línea - Foto: Juan Melladoprotésicos. Manuel Ramos, protésico y también con una clínica en la capital, ha estado al pie del cañón desde mediados de marzo. «Somos sanitarios y con riesgo de tener que trabajar con prótesis que han estado en contacto con la saliva, que es el hábitat del virus, pero el miedo inicial va desapareciendo y haces tu labor de la mejor forma posible», sostiene. 
En esta línea, añade la preocupación por el futuro laboral de su sector que, como otros, trata de recuperar la actividad habitual. «En mi caso tenía a una empleada en un ERTE que ha vuelto con media jornada al haber algo más de trabajo. Mientras, fui atendiendo las urgencias para elaborar o reparar prótesis que llegaban», indica.
El protésico dental significa que las medidas y normativas de protección, seguridad e higiénico-sanitarias se cumplen al máximo. «Siempre se desinfectan todos los utensilios y ahora se añaden los hidrogeles, mascarilla y guantes, en este caso en las tareas donde su uso no te dificulta tanto el trabajo. No hay que olvidar que las prótesis vienen de la boca y por ello se echa un poco de todo para lograr una máxima higienización. El hipoclorito y la lejía se mezclan con otros productos específicos que ya había como es el caso de los antibacterianos y antivirucidas», concluye.