Cosecha muy mermada

Laura Illana
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Cosecha muy mermada - Foto: Á“scar Navarro

La presencia de plagas de topillos, junto con los últimos pedriscos y la falta de lluvia durante el año, provocan que la cosecha del cereal a nivel provincial disminuya un 25 por ciento en comparación con el año pasado

Después de 30 años, los hermanos Vicente y Juan Tirado de la localidad de Torreblascopedro, en Jaén, siguen subiendo hasta los municipios de la provincia para llegar a cabo la cosecha de cereal durante el mes de julio. A nivel nacional, Vicente,  destaca lo que otros cosecheros y agricultores de España están diciendo: « La cosecha de este año está siendo un tanto mala», indica Tirado y es que las pocas lluvias no han facilitado el crecimiento tanto de la cebada como del trigo y eso hace que esté muy seco. Además, el hermano mayor de los dos, Vicente, también destaca que en la provincia y sobre todo Astudillo, que es lo que conoce de primera mano, está siendo una cosecha buena, mejor de lo que los agricultores esperaban. «Tenían una falsa esperanza ante los kilos de trigo y cebada que iban a conseguir, pero finalmente resulta que el año no ha sido tan malo. Tanto de trigo como de cebada, la mayor parte de secano, han obtenido una media de entre 3.500 y 4.000 kilos por hectárea», añade. 
estimaciones. A nivel provincial, la Junta de Castilla y León realizó a finales del pasado mes de junio una serie de previsiones por las diferentes comarcas de la provincia. De esta forma, se pudo observar que, en cuanto al cereal total, tanto las comarcas de Tierra de Campos como del Cerrato, iban a tener, aproximadamente, 371.822 toneladas la primera y 215.199 toneladas, la segunda. Sin embargo, según Asaja y debido a la sequía, a las últimas tormentas con pedrisco y a la plaga de topillos que se lleva observado durante los primeros seis meses del año y que estas últimas semanas están afectando a la salud de la sociedad con la enfermedad denominada Tularemia, estiman que la producción  disminuya. 
Haciendo balance con la media de toneladas de cereales recogida el año pasado y en la que ascendieron a 1.200.000 toneladas, convirtiéndolo en una buena cosecha a nivel provincial, este año, sin embargo, en las previsiones se esperaba una media de 776.455 toneladas lo que supondría un 25% menos de cosecha, aunque varía dependiende la zona. Debido a los últimos problemas metereológicos y a la plaga de roedores, la estimación actual se sitúa sobre las 700.000 toneladas. No obstante, la cosecha dependiendo de la comarca es muy irregular.  
A nivel autonómico, según las declaraciones del consejero de Agricultura y Ganadería, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y aunque no existen datos concretos ya que aún no ha terminado la época, la cosecha de cereal descenderá 4,5 millones de toneladas este año. Cabe recordar que los problemas con el lento crecimiento de las semillas y del fruto del cereal, se debe principalmente al cambio climático ya que, las altas temperaturas junto con la escasez de lluvia provoca que la cosecha se adelante y que en muchos casos no haya producción. 
Por otra parte, la cosecha es una de las labores clave de los labradores, ya que es cuando obtienen los resultados del esfuerzo llevado a cabo durante todo el año. Tirado recuerda el momento en el que decidió venir  hasta la provincia a cosechar junto a su padre, después de que un amigo agricultor, que ya venía a la zona, se lo recomendase. Unos años después, su padre fue sustituído por su hermano. «Mi amigo me lo sugirió, así que, fue entonces cuando conocí a varios agricultores que estaban interesados en que fuésemos nosotros los encargados de hacer el trabajo en sus tierras. Para nosotros era un gran oportunidad; estamos muy contentos, ya que nos encanta la provincia», destaca Vicente Tirado. Desean que sus familiares se acerquen a conocer la tierra, ya que después de tantos años, siguen viniendo con la misma ilusión. A pesar de que al principio siempre hacían el trayecto por sí mismos, mientras uno conducía la máquina, el otro llevaba el coche especial, hace unos años decidieron, por primera vez, contratar a un camión de transporte para agilizar el trayecto pudiéndolo hacer en un menor tiempo. Ahora tardan en hacer los alrededor de 600 km, en nueve horas. 
Realizarán labores para un total de cinco agricultores en la provincia, y esperan tener una estancia de unos 20 días aproximadamente, si todo va bien en cuanto a que la maquina no sufra ningún problema mecánico y las temperaturas y el tiempo se lo permita. Una vez terminen aquí, pondrán fin a la cosecha, ya que al estar en el norte de la península la producción es más tardía. Desde que comenzaron a  principios del mes de junio hasta finales de julio cuando acaben, habrán cosechado cerca de 1.200 hectáreas durante todo el verano. Durante el resto del verano descansaran hasta el mes de septiembre, tiempo en el que empezarán con la cosecha de maíz por la provincia de Jaén. 
Cabe recordar que hasta la provincia vienen cosecheros de diferentes comunidades autónomas como puede ser Extremadura, de las provincias de Cáceres y Badajoz; también de Castilla la Mancha, Albacete, por ejemplo, y también de Andalucía, como en este caso particular, de Jaén. Además, aunque durante los meses de verano  dedican su tiempo a la cosecha de cereal, ya sea trigo o cebada, durante el resto del año se dedican principalmente al cultivo de olivos. Ellos tienen alrededor de 5.000 entre los que son de su propiedad y los que alquilan a otros agricultores de la zona.  
maquinaria. La duración de las cosechadoras se mide teniendo en cuenta el tiempo que se pasan cosechando, por lo tanto, su duración también depende de las hectáreas que les manden hacer los otros agricultores. De esa forma, la vida de las maquinas depende del trabajo que les manden. Llega un momento en el que es necesario cambiarla ya que van más lentas y sufren más problemas técnicos, por lo que a veces es mejor sustituirla antes de que se produzca una avería «gorda» durante la época de cosecha y puede suponerles un coste más elevado. 
Desde que empezaron a cosechar han tenido un total de cinco cosechadoras, así que, a groso modo, se puede decir que cada seis años se ven obligados a cambiarlas, por diferentes motivos, ya sea por haber sufrido una avería o porque se ha quedado obsoleta al haber sacado modelos mucho más modernos y sofisticados. «Las máquinas han ido evolucionando constantemente, tienen un corte cada vez más grande lo que facilita y disminuye, a su vez, el tiempo de cosecha, ya son más rápidas. Antes 15 hectáreas se cosechaban en un día, aproximadamente, y ahora se cosechan 30 hectáreas, lo que disminuye también su tiempo de estancia», añade Vicente Tirado. 
agricultura. A pesar de que los jóvenes que quieren convertirse en agricultores reciben diferentes ayudas y formas de subvencionar su inicio en la agricultura como por ejemplo la adquisición de tierras y maquinaria, no es suficiente para que se necesiten más en toda la península, pero sobre todo en las zonas rurales. Todo esto no vale para llamar su atención, por lo que facilitará que las tierras de ahora con una determinada extensión, se conviertan en grandes explotaciones en manos de los pocos agricultores que resistan o estén inetersados en esta actividad. 
Destaca que esa mayor parte de  tierra será propiedad de los labradores que queden y puedan realizar grandes inversiones en cuanto a la compra de maquinaria potente y nuevas infraestructuras, como naves, para que les sea rentable. 
Gracias a los avances, a las nuevas tecnologías y a las innovaciones mecánicas, como los GPS que llevan incorporados los tractores, se conseguirá que los operarios tengan grandes máquinas capaces de realizar, el mayor número de trabajo en el menor tiempo posible, y así poder producir los alimentos necesarios que demanda el conjunto de la sociedad. 

Cosecha muy mermada Á“scar Navarro
Cosecha muy mermada - Foto: Á“scar Navarro