El 50% de los MIR se queda en CyL, pero aún es insuficiente

SPC
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Sacyl ofrece contratos a los 325 especialistas que acabaron la residencia en mayo, de los que 154 aceptan, de ellos 39 médicos de Familia a los que se ha ofrecido trabajo para tres años

El 50% de los MIR se queda en CyL, pero aún es insuficiente

Dos de cada cuatro MIR que concluyeron su formación en mayo en Castilla y León se han quedado a trabajar en Sacyl. En el caso de los de Medicina de Familia y Comunitaria, disfrutarán de contratos de carácter excepcional, que podrán repetirse para la nueva promoción de egresados de 2020, y permitirán al sistema contar con ellos dos años, prorrogables uno más hasta los tres. Pese a que se trata una «inyección importante» de recursos, que se traduce en la incorporación de 154 especialistas con la esperanza de que puedan consolidar su plaza en la sanidad autonómica, la cifra todavía es ajustada para atajar el problema de déficit de profesionales que planea en la Comunidad y resto de España.
La fuga de talento no es nueva. El hecho de que en España exista un distrito único para el grado de medicina y que el MIR sea de ámbito estatal, provoca que muchos residentes que se forman en Castilla y León hagan las maletas para volver a su tierra de origen o a otra con mejores y más atractivas condiciones. Por cada uno que se marcha se pierde una inversión superior a 160.000 euros, que es lo que se estima que cuesta formarlos, una cifra nada despreciable que tiene un peso anual en las cuentas de Sacyl de más de 60 millones, 66,6 millones en el último presupuesto, el de 2018.
La cifra también es insuficiente para rejuvenecer las plantillas, en una autonomía que supera la media de edad del país, con cerca de un 60 por ciento de facultativos con más de 50 años, un diez por ciento por encima del dato de España, donde alcanza el 50 por ciento, y más de uno de cada cuatro, un 25,7 por ciento, que supera los 60 años, muy por encima del 20,5 por ciento del conjunto nacional.
Estos dos hechos obligan a adoptar medidas de carácter urgente porque parece que la situación no mejora, una pelota que queda ahora en manos del nuevo Gobierno autonómico, pero también del central, ya que es una demanda de todas las autonomías que la política de recursos humanos sea consensuada con el fin de evitar una ‘guerra entre territorios’. De momento la planificación avanza, según explica a Ical el consejero en funciones, Antonio Sáez, quien precisa que con estos contratos y la plantilla de médicos de área se atenderán las necesidades de la población a medio y corto plazo, en este último caso, de forma inminente este verano.

Especialidades deficitarias.

De los 325 residentes que concluyeron en mayo, los 154 contratados se han distribuido en varias especialidades, con una amplia tasa de cobertura en las más deficitarias. Es el caso de la de Medicina de Familia y Comunitaria, con 39 contratados de los 77 egresados, lo que supone que se quedan dos de cada cuatro, un paso de gigante para una plantilla todavía más envejecida, con un 75 por ciento de profesionales que supera los 50 años, pero que no llega a cubrir la necesidad de al menos 100 facultativos para dotar de suficientes recursos al sistema.
Desde Sanidad explican que las plazas están cubiertas, pero al carecer de una bolsa suficiente produce problemas puntuales a la hora de encontrar sustitutos para permisos y vacaciones. De no aumentar la formación y los contratos, las necesidades irán a más. De hecho, esta especialidad ya está categorizada como de déficit de nivel 1, junto a Pediatría y sus Áreas Específicas, donde los contratos materializados por Sacyl han sido once, un 47,8 por ciento de los egresados.


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