El pacto Cs-PP en la Junta puede hacer alcalde a Mario Simón

Carlos H. Sanz
-
El pacto Cs-PP en la Junta puede hacer alcalde a Mario Simón - Foto: Á“scar Navarro

El candidato a la Alcaldía de Ciudadanos necesitaría también el respaldo explícito de Vox, que ayer alcanzó un acuerdo con el Partido Popular, para sumar los 13 apoyos que le investirían primer edil

Diecisiete días después de las elecciones municipales del 26 de mayo, por fin el Partido Popular y Ciudadanos se sentaron en la misma mesa para negociar el próximo gobierno de la capital. Una reunión «sin trascendencia ni contenido» que saltó por los aires poco antes de las 21 horas, cuando se hizo público que Cs y PP habían llegado a un principio de acuerdo para gobernar en Castilla y León.
Un pacto por el que el popular Alfonso Fernández Mañueco podría ser nombrado presidente de la Junta y, a cambio, la formación naranja conseguiría, entre otros asientos, la Alcaldía de la capital. De esta forma, a día de hoy y por sorpresa, Mario Simón es el mejor posicionado para lograr este sábado la Alcaldía de la capital.
Y hay que recalcar lo de por sorpresa porque el acuerdo se habría cerrado sin consulta ni comunicación alguna a los protagonistas por parte de las direcciones nacionales y regionales de ambos partidos. Ni Alfonso Polanco ni Mario Simón -y con ellos los máximos responsables de sus partidos- tenían ni idea del acuerdo que dejaría al primero sin opciones  de renovar por un tercer mandato, y situaría en posición de hacerse con el control del Ayuntamiento a la formación que sumó tan solo tres concejales en las elecciones del 26 de mayo.
Un giro radical porque, tal como dejó entrever pasadas las 22 horas el propio Partido Popular, el acuerdo con Cs ya estaba muy encaminado. En una nota de prensa enviada a los medios, Polanco anunciaba que «asumía las propuestas programáticas de su homóloga de Vox para lograr su apoyo y facilitar la gobernabilidad del Ayuntamiento». 
Así, tras la reunión mantenida con Cs por la mañana, el PPreconocía que había puesto «los cimientos de una relación de colaboración» entre las tres fuerzas de centroderecha que aglutinaron la mayoría de los votos de los palentinos en las elecciones del pasado 26 de mayo.
Ese acuerdo con Vox, en principio, incluiría la cesión de la Concejalía de Promoción y Desarrollo para Vox, con el fin de «trabajar de forma directa por la ciudad en la puesta en marcha de innovadores proyectos que contribuyan a incrementar el asentamiento de población y generación de actividad económica de iniciativa privada», tal y como exigió la formación.
Dicho de otra forma, Vox entraría a formar parte del equipo de Gobierno, conformándose así un tripartito de centro derecha: PP+Cs+Vox. Una posibilidad que la formación naranja ha negado por activa y por pasiva.
Y es que determinar qué papel jugará Sonia Lalanda en la próxima corporación no es una cuestión baladí porque tanto Mario Simón como Alfonso Polanco necesitan el apoyo expreso de la edil de Vox si quieren ser alcaldes. 
Si el pacto sale adelante, este deberá ser el siguiente punto en la negociación.  En una entrevista concedida a Diario Palentino, la propia Sonia Lalanda aseveró que «Vox no va a propiciar un alcalde socialista». Sin embargo, la edil de la formación de derechas advierte a PP y Cs que por encima de esa máxima está «la dignidad de los votantes de Vox». «Si quieren nuestro voto nos lo van a tener que pedir y lo daremos atendiendo a nuestros principios y valores. Si no es así, la responsabilidad de un gobierno socialista será suya», aseveraba. El PP lo hizo ayer y ahora deberá hacerlo Ciudadanos.
«Sin confirmación». Pese a que el pacto entre PP y Cs se cocía a fuego rápido, el candidato de Ciudadanos a la Alcaldía de Palencia, Mario Simón, insistía en recalcar que no tenía «confirmación oficial del partido» sobre la noticia que le situaba como próximo alcalde de la ciudad, y que, en consecuencia, no iba a hacer «ninguna valoración». 
Miriam Andrés, la candidata a la Alcaldía y ganadora de las elecciones municipales, ya barruntaba por la mañana que cada minuto que pasaba restaba opciones a un acuerdo que la alzase alcaldesa. «Cada vez vemos un escenario más difícil para el acuerdo, ya que desde la directiva nacional de Cs estamos viendo que priorizan un acuerdo con el PP sin importarles la presencia de Vox», aseveraba.
Un presentimiento que terminaría por materializarse, lo que llevó a Miriam Andrés a publicar en su perfil de Facebook dos imágenes, una de su negociación horas antes con Ganemos; y otra de la mantenida por PP y Cs. «La primera imagen protagonizada por los partidos políticos palentinos PSOE y Ganemos Palencia significa trabajo y decencia. En contra, la otra, degeneración y compadreo, lo peor de la política. Una imagen cuyos protagonistas son el PP de Castilla y León y Ciudadanos», escribía. 
último pleno. Ajenos a este ambiente enrarecido, ayer se celebró el pleno extraordinario en el que se cerró el mandato, en el que, por primera vez desde el fin de semana, se volvió a escuchar la voz del alcalde en funciones, Alfonso Polanco. Fue para «dar las gracias a todos los miembros de la corporación y agradecer el trabajo, la dedicación, el esfuerzo y el talante mantenido durante toda la legislatura que, sin duda, ha sido en beneficio de todos los palentinos».
En el momento de la despedida, nadie habló de pactos ni de negociaciones. Juan Pablo Izquierdo, quien ha sido portavoz de Ciudadanos durante los últimos cuatro años, tomó la palabra para reconocer que «ha sido un orgullo y un honor representar a los palentinos durante cuatro años». 
«Ahora lo haré en otra institución -ha sido elegido procurador en las Cortes de Castilla y León-, y con el mismo interés e ímpetu intentaré mejorar nuestra sociedad en todos los ámbitos», aseveró, para, a continuación, desear «mucha suerte a la nueva corporación y que sigan trabajando por mejorar la ciudad de Palencia».
Hubo también palabras de agradecimiento para el personal del Ayuntamiento por su «trabajo, entrega y buena profesionalidad»; y una de las despedidas más sentidas fue la del edil de Ganemos, Francisco Fernández, quien realizó una encendida defensa de la labor municipal.
«Quiero agradecer a las personas que han formado este pleno, a los 25 concejales, porque creo que la dedicación que uno le hace a la política no está realmente valorada. Desde fuera, lo público está un poco denostado, y eso me entristece porque creo que todas las personas que están aquí hacen un esfuerzo muy amplio en cuanto a tiempo personal y familiar de sus vidas, para dedicárselo al espacio común, a la gente, a la ciudad... y muchas veces parece que esa dedicación no está bien vista desde fuera», sostuvo.
El edil de la plataforma ciudadano quiso «romper una lanza por los políticos, por las personas que se dedican a la política, por el esfuerzo que hacen en su vida y por la buena dedicación que hace de ello».
Y se despidió sin rencores: «Para mí, todos los que estáis aquí sois amigos personales, gente a la que yo admiro individualmente y que merece siempre una aplauso de la ciudad, está representándola o no». 
En el último pleno no faltó un recuerdo para David Vázquez, el edil fallecido en septiembre del año pasado. «Ha sido triste y duro. Su pérdida ha sido incomprensible e ilógica y me hubiera encantado que él estuviese aquí sentado y fuese él quien con sus palabras y alegría hubiese despedido esta corporación», afirmó Luis Ángel Pérez Sotelo, portavoz del equipo de Gobierno.
«Su pérdida, unida a la de otros compañeros que desarrollaron su labor en la política, nos ha dejado marcados. Aún así no nos olvidamos que lo importante, por lo que estamos aquí y los palentinos nos eligieron, es para intentar mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y estoy convencido de que lo hemos conseguido», sentenció.
El último concejal en intervenir este mandato fue Juan José Lerones, de Ciudadanos, quien se despidió con un animado: «Muchas gracias y ¡aúpa la participación ciudadana!».