Faltan medicamentos, ¿qué está pasando?

SPC
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Faltan medicamentos, ¿qué está pasando?

El problema de abastecimiento de fármacos es una realidad con causa multifactorial. Tres expertos analizan lo que sucede en el mercado

La falta de medicamentos está en la calle. La probabilidad de que una persona, cualquiera, acuda a la farmacia y no encuentre el producto que busca va en aumento. La solución a este complejo problema no parece fácil. En la lista de fármacdos que faltan o han faltado están algunas presentaciones de Adiro, Trankimazin, Primperán, Dalsy, Betadine gel, Dolalgial, Urbasón, Almax, Valsartán o Gine-canestén, entre otros.
Los últimos datos oficiales, referidos a 2018, reconocen que los problemas de suministro y desabastecimiento de medicamentos se incrementaron en un 44 por ciento. Habrá que esperar al dato final de 2019, pero las cosas no marchan bien y algunos incluso califican la situación de «grave».
Para intentar entender el problema, José Luis Baquero, director y coordinador científico del Foro Español de Pacientes; José María García, neumólogo y director del programa de Investigación en Tuberculosis de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica y Juan Pedro Rísquez, vicepresidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y presidente del Colegio de Farmacéuticos de Jaén analizan lo que sucede en el sector.


¿Cuáles son las causas de los problemas de suministro de fármacos en España?
Jose Luis Baquero: Sin duda es multifactorial. Hay razones internas del Sistema Nacional de Salud como la cada vez mayor presión para reducir los preciosy la falta de un modelo estable.


José María García: Es importante tener en cuenta la política de los laboratorios farmacéuticos en la distribución de medicamentos a los diferentes países y los factores que tienen en cuenta para esa distribución. En ocasiones puede haber suficiente producción y, sin embargo, falta de acuerdo con los países que adquieren los medicamentos.


Juan Pedro Rísquez: La bajada progresiva de los precios está repercutiendo negativamente, y poniendo en peligro la viabilidad en la comercialización, por lo que están surgiendo propuestas de poner un suelo de precio que evite esta situación.


¿Consideras grave la actual situación de desabastecimiento y por qué?
Baquero: Los problemas de abastecimiento están en alza. La presión del precio está deteriorando cada vez más el servicio. También pone en riesgo la calidad del producto, que induce a buscar proveedores de API (ingredientes farmacéuticos activos) cada vez más baratos.
 

García: El desabastecimiento de medicamentos es un asunto muy grave, pues puede afectar a medicamentos de uso común y muy necesarios, tal como ha ocurrido recientemente con los medicamentos antituberculosos en combinación.
 

Rísquez: El problema en 9 de cada 10 casos se resuelve con la actuación del farmacéutico, principalmente cuando se trata de medicamentos que pueden ser sustituidos por otros. Una situación más compleja se presenta cuando el medicamento no es sustituible y el paciente debe volver al médico para que le sea prescrita otra alternativa que quizás no pueda cumplir con los objetivos deseado. Los desabastecimientos en general pueden provocar retraso o abandono del tratamiento o posible aparición de efectos adversos.


¿Cuáles las soluciones para evitarlo y a qué actores les corresponde tomarlas?
Baquero: Se han de buscar nuevas vías, como introducir garantías de abastecimiento coinvirtiendo en la I+D+i y/o en la negociación de precios, ligar productos innovadores con antiguos, la cofinanciación de procesos de producción local, incentivando tanto el I+D+i como la producción, etc. siendo en algunos aspectos, más eficaces a nivel internacional como EMA, especialmente al tratarse con multinacionales.
 

García: Es un problema muy serio y en la solución han de participar los laboratorios farmacéuticos con una previsión de la producción de medicamentos, así como valorar los precios para que las medicinas puedan ser asequibles a todas las personas que lo precisen.
Rísquez: Una de las alternativas para garantizar a los pacientes sus medicamentos fue la de optar por la formulación magistral, que se ha incluido como una opción a tener en cuenta ante un medicamento desabastecido.