El vuelo de Celia Jiménez

Lucía Santiago (EFE)
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El vuelo de Celia Jiménez - Foto: Pedro Puente Hoyos Pedro Puente Hoyos

A la futbolista, que realizó la carrera de Ingeniaría Aeroespacial, se le presenta un interesante 2019 con grandes desafíos como su desembarco en la NWSL y su posible participación en el Campeonato del Mundo de Francia

Cuando Celia (Jaén, 1995) se sube a un avión, sus pensamientos se dirigen a lugares poco comunes. Su cabeza escapa del miedo que paraliza a otros. Huye incluso de sus planes en destino. "En ese momento, me fascina pensar que algo que pesa tantas toneladas y que tiene tal cantidad de metal pueda volar durante horas y horas en contra de todas las leyes físicas y de la gravedad", relata la futbolista.

Esta inquietud por la tecnología, según confiesa la joven de Alcaudete, "viene de pequeñita". "Las Matemáticas y la Física me encantaban y, además, se me daban bien. Desde muy pequeña sabía que mi vida iba a estar orientada a la tecnología", apostilla. A 7.000 kilómetros de su casa, en efecto, Celia Jiménez cursó Ingeniería Aeroespacial.

"Tenía claro que quería seguir estudiando y también tenía claro que quería seguir compitiendo", dice. Así que dejó el Sevilla, al que había llegado con 15 años y donde tuvo la oportunidad de rodarse en la máxima categoría del fútbol femenino español, y con la mayoría de edad alcanzada se marchó a la prestigiosa NWSL estadounidense. Su elección por parte del Seattle Reign en el 'draft' de 2018 le abrió de par en par las puertas de esa competición, el principal escaparate del fútbol femenino en el mundo.

"Recuerdo estar muy nerviosa viendo la ceremonia. En el momento en que dijeron mi nombre, dejé de escuchar. Solo veía a los presentadores moviendo la boca. ¡No era capaz de escuchar el resto de las cosas que decían! Me emocioné y se me saltaron las lágrimas. Después tuve que volver a poner la parte del vídeo en la que decían mi nombre porque de la emoción se me había nublado todo", afirma.

 

Una alegría de diez minutos

Ese momento de euforia, sin embargo, duró poco. "Diez minutos, porque después me tuve que ir a clase", rememora. Y es que a Celia Jiménez le quedaban "todavía dos o tres meses de universidad en los que tenía que aprobar las últimas asignaturas del curso y presentar el proyecto final".

El Seattle Reign accedió a que la internacional española, campeona de Europa en categoría sub-17, coronase su etapa estudiantil. "Al ponerles en situación fueron muy comprensivos. El entrenador me dijo que no me preocupase, que los estudios en ese momento tenían que ser mi prioridad y que cuando terminase contaría conmigo. Se lo agradecí muchísimo porque de lo contrario hubiera significado romper con esa combinación de fútbol e Ingeniería Aeroespacial que llevaba haciendo tantísimos años", remacha.

Pactaron el desembarco de la lateral en la NWSL en 2019, después de una breve aventura en Rosengard (Suecia) que le permitió ganar ritmo y disfrutar de un viejo anhelo: la Liga de Campeones. "Tenía esa espinita. Cerrar mi etapa universitaria y empezar con la experiencia de la Champions League era algo que no podía dejar pasar", puntualiza Celia Jiménez.

2019 será para ella un año de grandes desafíos. No solo culminará el camino hacia la NWSL que trazó apoyándose en el sistema académico de los Estados Unidos -"allí las universidades hacen un gran esfuerzo para que sus estudiantes compitan y también para que sus atletas estudien", recalca- sino que probablemente afrontará su segundo Campeonato del Mundo absoluto con la selección española.  

"He trabajado por algo que se está haciendo realidad. Yo siempre digo que querer es poder y para querer algo tienes que desearlo. El Mundial de Canadá para mí fue un deseo enorme, algo que siempre soñé y que esperaba que se cumpliese, pero también algo por lo que trabajé muchísimo. Hace cuatro años pude experimentar lo que es jugar un Mundial y ahora que ya tengo esa experiencia puedo decir que tanto yo como el equipo hemos corregido cosas que en ese momento nos faltaron. La manera en que afrontamos este Mundial de Francia es bastante más madura y por ello creo que los resultados van a ser mejores", augura.