Fernando Rey apuesta por una Ebau "seria" pero "razonable"

SPC
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El consejero de Educación, Fernando Rey, visita las obras del IESO 'La Cistérniga'. - Foto: Ical

El consejero reconoce que los profesores encargados de la evaluación "modularon" la prueba el año pasado para hacerla "accesible" y que no sea "desproporcionadamente exigente"

El consejero de Educación, Fernando Rey, apostó hoy en Valladolid por un equilibrio en la Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU) en Castilla y León para contar con una prueba “seria” pero “razonable” y que no sea “desproporcionadamente exigente” en relación a la media del país. En todo caso, aseguró en declaraciones recogidas por Ical que la EBAU en la Comunidad sigue siendo una de las más serias y exigentes de España pero precisó que hay margen de maniobra para “atemperar” la EBAU y hacerla “accesible”.

Rey, que acudió a La Cistérniga para la colocación de la primera piedra del futuro Instituto de Educación Secundaria Obligatoria (IESO), quiso “matizar un poco” las declaraciones de las portavoz de la Junta de Castilla y León, Milagros Marcos, tras la celebración del Consejo de Gobierno cuando habló que la Consejería de Educación adecuará el nivel de EBAU a las características de otras comunidades autónomas con el objetivo de facilitar el acceso de los alumnos a la universidad.

El consejero apuntó que el examen de la EBAU de este curso será “muy semejante” a la del año pasado puesto que los profesores ya “atemperaron y modulando un poco” la prueba. Recordó que hay 24 materias diferentes y cada asignatura tiene un grupo de ocho profesores (tanto de la Universidad como de institutos) que ponen el examen, “con total libertad e independencia”.

Rey dejó claro que la Junta es la encargada de organizar la prueba pero “no es exacto hablar de que la Consejería sube o baja el nivel” porque la administración no tiene ningún margen de maniobra. Subrayó que se trata de una prueba técnica y no política, con profesores que se basan en los estándares evaluación que fija el Ministerio de Educación. En ese sentido, lanzó un mensaje de tranquilidad a los estudiantes de Segundo de Bachillerato y sus familias para que los alumnos preparen “seriamente” la prueba.

Reiteró la demanda de la Junta para la implantación de una EBAU única y simultánea para toda España con el objetivo de que todos los estudiantes tengan igualdad de oportunidades a la hora de elegir un grado universitario. “Es lo más razonable y lo lógico”, precisó. El consejero declaró, al igual que esta semana en Soria, que la prueba única está recogida en los programas electorales del Partido Popular y Ciudadanos y se mostró esperanzado en que el PSOE “lo asuma” en algún momento.

Hasta contar con una EBAU única, Fernando Rey reconoció que la Junta debe adaptarse al marco normativo exigente, que “no es el ideal pero es el posible”. De ahí que apostara, de nuevo, por buscar el equilibrio entre contar con una prueba exigente pero razonable. “Si la administración bajara el nivel de la EBAU estaríamos desplomando el Bachillerato y nos cargaríamos la Secundaria, hasta el punto de que sería una catástrofe”, sentenció. Además, abogó porque el resto de comunidades, con peores datos en los informes, eleve el nivel mientras que las regiones como Castilla y León lo mantengan.

“Populismo educativo”

Fernando Rey aprovechó para “echar pestes” contra el “populismo educativo”, que consiste en rebajar el nivel de la EBAU porque se puede creer que es más cómodo para los estudiantes. “Si se rebajara el nivel de exigencia, haríamos un flaco servicio a los alumnos porque posiblemente muchos de ellos estarían encantados porque sería más fácil, obtendrían mejor nota y tendrían más oportunidades pero en el fondo les estaríamos privando del derecho de un sistema educativo robusto”, sentenció.

El consejero consideró que Castilla y León cuenta con un modelo “creíble” al contar con un cuerpo de profesores “serio” y que “no regatea” ni hace populismo educativo. Cargó contra las tentaciones de populismo como la reforma de la ley educativa, que propone el Gobierno socialista, al apostar por rebajar el nivel, igualar “por abajo” y favorecer la “mediocridad”.