Tu privacidad es importante para nosotros

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar nuestros servicios, medir las audiencias, personalizar el contenido que ofrecemos y mostrarte publicidad adaptada a tus intereses mediante la obtención de los datos necesarios para perfilar tus hábitos de navegación e inferir grupos de interés.
Podemos asimismo utilizar fuentes de datos externas para elaborar estos grupos de interés, así compartir los análisis de navegación y los grupos de interés inferidos con terceros con el objetivo de personalizar contenidos y campañas publicitarias.
Puedes personalizar los propósitos para los cuales permites el uso de tu información, utilizando los siguientes botones:
Puedes también consultar la política de cookies al completo aquí.
Saber más

Devolver el valor a la lana

DAVID HERRERO (ICAL)
-
Devolver el valor a la lana - Foto: Brágimo

Marina I. Villaverde aborda en la muestra que puede visitarse en la biblioteca, ya en su recta final, cada parte del proceso tradicional: lavado, secado, cardado, hilado manual con huso, recolección de plantas para el tinte, teñido y el tapiz

La industrialización ha transformado el ámbito textil hasta la desaparición de los métodos tradicionales y los materiales naturales. Productos sintéticos y químicos junto a una forma de vida de usar y tirar caracterizan el consumo textil, muy alejado de lo que fue en otros tiempos, tiempos que pretende recordar y visibilizar la exposición La memoria atávica de la lana, de Marina I, Villaverde, que acoge la biblioteca pública hasta mañana.
La artista y directora de la exposición explica a la Agencia Ical que la muestra está conformada por siete partes, es decir: el esquileo, el lavado y el secado de la lana, el cardado, el hilado manual con huso, la recolección de plantas para el tinte, el teñido natural de la lana y el tejido de alto lizo o tapiz.
Aun así, entre todos los procesos y parte expuestas, Villaverde destaca los tintes naturales, dado que «las plantas existentes en el entorno tienen más valores que los puramente estéticos en el campo, al poder transformar y aprovechar ese entorno». Todo ello con unos «colores que no son tan intensos como los ocasionados por los tintes químicos», puntualiza.
La muestra nace de la mano del proyecto final de los estudios del Ciclo Superior de Arte Textil que estudió la artista en Barcelona. Con el proyecto final buscaba unir el ámbito textil con sus raíces procedentes de Cevico de la Torre, una localidad donde la lana «ha formado parte de las tradiciones de la zona, las cuales se han perdido», afirma.
De esta forma, en dicho proyecto quiso «enlazar el hilado de la lana hasta la obtención de un producto final de un tejido y un tapiz». Aclara que en el ciclo «aprendió a hacer tapices, pero, en cambio, no la enseñaron demasiado a hilar y teñir lana». Por ello, decidió «recuperar esas otras partes y abordar el proceso por sí misma». El principal objetivo de la muestra y proyecto es devolver el valor que ha perdido la lana, tanto la materia prima como todo el proceso de producción artesanal.
artesanal. Villaverde ha rescatado el proceso de producción artesanal de la lana durante los años 2018 y 2019 en el municipio de Cevico de la Torre y sus términos, con el fin de dar a conocer las maneras tradicionales, como el hilado a mano o la forma de teñir con plantas del entorno. Unos años de búsqueda que «han sido interesantes, pero también complicados en algunos aspectos», ya que, en Cevico de la Torre, «no quedaba nadie que supiera hilar», por lo que acabó aprendiendo «a través de videos de YouTube», reconoce. Aunque hubo partes de los procesos que «costó recuperar», en otros casos se llevó a cabo como una especie de «investigación a partir de libros o contactos con personas de diferentes partes de España», apunta. No obstante, asegura que ha sido una «búsqueda bonita» porque a través de los tintes naturales ha averiguado diversas cosas sobre las plantas, todo ello sin dejar de lado la experimentación y la recopilación de información y conocimientos.
En relación al panorama textil tradicional de la provincia, Villaverde detalla que «está desaparecido porque la sociedad tiende a olvidarse del pasado al querer ir muy rápido». Una situación que choca con otros tiempos, y es que «Palencia fue importante a nivel textil, pero hoy no existe nada tangible para poder observar el oficio y las tradiciones». Tal importancia tuvo Palencia que diversas personas de León visitaban la capital palentina para «poder empaparse de conocimientos sobre el panorama textil y aprender en las fábricas», explica.